A estas alturas, la mayoría de nosotros estamos acostumbrados a ver por todos lados una señal que nos recuerda que debemos usar mascarilla facial y mantener la distancia de los demás. Aunque probablemente sigamos estas pautas, es menos probable que prestemos atención quién se acredita como la fuente de esas pautas.

A este respecto, surge la cuestión de si la fuente (o la falta de ella) incide la forma en que las personas responden a estos mensajes. Para abordar esta interrogante, un equipo de investigadores de la Universidad de Connecticut realizó un estudio sobre cómo la fuente de un mensaje de prevención de COVID-19 afecta su eficacia percibida.

Evaluando la fuente

Para ello, el equipo de investigación realizó un experimento en línea, que involucró a 934 participantes, para probar la efectividad de diferentes mensajes que fomentaban las medidas de seguridad del coronavirus, como el uso de una mascarilla facial o el distanciamiento social.

Los mensajes variaban sistemáticamente de diferentes formas, incluido a quién se atribuía la fuente del mensaje. A los participantes se les dijo que los mensajes provenían del presidente Donald Trump, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Trump y los CDC, una agencia de salud local o estatal, o ninguna fuente.

El equipo descubrió que cuando el nombre de Trump se asoció con el mensaje su efectividad disminuyó, no solo en comparación con otras fuentes, sino incluso cuando no había ninguna fuente.

Los investigadores evidenciaron que acreditar las medidas de prevención del coronavirus a alguna organización oficial de salud, como los CDC o un departamento de salud estatal o local, hizo que el mensaje fuera más eficaz y redujo la oposición al mismo.

Sin embargo, cuando la recomendación vino del Presidente Trump, los mensajes fueron menos efectivos y provocaron una reacción más negativa. Incluso el hecho de no utilizar ninguna fuente resultó ser mejor que citar a Trump como la fuente del mensaje.

Una mejor estrategia comunicacional

Para comprender mejor esta conclusión, el equipo examinó si el respaldo a Trump mejoró la percepción de un mensaje entre las personas que confían en el presidente, según una calificación general de confianza integrada en la encuesta.

Las respuestas mostraron que citar a Trump como fuente del comunicado no ayudó ni perjudicó los mensajes de prevención entre quienes confían en él, pero sí perjudicó enormemente los mensajes entre quienes informaron que no confiaban en el actual presidente.

Los investigadores evidenciaron que acreditar las medidas de prevención del coronavirus a alguna organización oficial de salud hizo que el mensaje fuera más eficaz.

En referencia a estos hallazgos, el doctor Howard Tennen, afiliado a los Departamentos de Ciencias de la Salud Pública y Psiquiatría en la Facultad de Medicina de Universidad de Connecticut y coautor del estudio, comentó:

“Es difícil pedirle al público que restrinja su comportamiento y vínculos sociales de una manera tan drástica. Para que estos mensajes de prevención sean creíbles, deben provenir de una fuente confiable. Estamos en aguas desconocidas cuando se trata de persuadir de manera efectiva a las personas para que usen máscaras y se distancien socialmente, y por eso pensamos que realizar este estudio era tan importante”.

Los autores del estudio señalaron que estos hallazgos son relevantes ya que varias agencias y medios de comunicación están tratando de determinar las mejores estrategias para garantizar que estos mensajes de salud sean lo más efectivos posible.

Referencia: The Impact of Public Health Organization and Political Figure Message Sources on Reactions to Coronavirus Prevention Messages. American Journal of Preventive Medicine, 2020. https://doi.org/10.1016/j.amepre.2020.08.001