Poco después de que la pandemia golpeara duramente a la ciudad de Nueva York en marzo, los médicos comenzaron a notar que sus pacientes sufrían coagulación sanguínea en todo el sistema. Los coágulos de sangre afectaban gravemente los pulmones, el hígado y el corazón de los pacientes.

Desde entonces, los médicos pensaron que la inflamación causada por la infección coronavírica estaba causando la coagulación y que no se observaban síntomas hasta que era demasiado tarde.

Menor riesgo

En este contexto, los resultados de un estudio observacional realizado por investigadores del Sistema de Salud Mount Sinaí de Nueva York revelaron una asociación entre la anticoagulación y un menor riesgo de muerte o intubación en pacientes hospitalizados con COVID-19.

Poco después de que la pandemia golpeara duramente a la ciudad de Nueva York, los médicos comenzaron a notar que sus pacientes sufrían coagulación sanguínea en todo el sistema.

El estudio examinó los datos médicos y el curso de la enfermedad en 2.458 hombres y 1.931 mujeres con una edad promedio de 65 años con infección por SARS-CoV-2 confirmada, ingresados ​​entre 1 de marzo al 30 de abril de 2020 en los 5 hospitales del sistema de salud neoyorquino. Los investigadores también examinaron las primeras 26 autopsias en pacientes con COVID-19 que presentaron tromboembolismo en el sistema de salud.

Este análisis reveló que la administración de un anticoagulante se asoció con un riesgo de mortalidad hospitalaria 50 por ciento más bajo con la dosis profiláctica estándar y un 47 por ciento más bajo con una dosis de nivel terapéutico, en comparación con los pacientes con COVID-19 que no recibieron esta medicación.

Efectos positivos

Cuando los pacientes recibieron el fármaco de forma profiláctica para prevenir los coágulos de sangre, el 75 por ciento fue dado de alta con vida, el 22 por ciento murió en el hospital y el 3 por ciento permaneció hospitalizado durante el período de estudio.

Adicionalmente, los investigadores evidenciaron que los pacientes que recibieron anticoagulantes también tenían un 30 por ciento menos de probabilidades de necesitar un ventilador para ayudarlos a respirar.

Los resultados del estudio revelaron una asociación entre la anticoagulación y un menor riesgo de muerte o intubación en pacientes hospitalizados con COVID-19.

Los médicos utilizaron varios anticoagulantes diferentes y, con frecuencia, más de uno en cada paciente, por lo que no es posible decir cuáles funcionaron mejor. Pero los investigadores apuntaron que la heparina de bajo peso molecular, como el medicamento apixaban, mostraron efectos positivos.

En referencia a los resultados del estudio, la doctora Anuradha Lala-Trindale, parte del equipo de investigadores que realizó la investigación, comentó:

“Desde que se completó este estudio Nueva York no ha caído bajo las garras de COVID-19 y esperamos que siga siendo así. Pero si tuviera que considerar cómo tratar a un paciente ahora me inclinaría usar anticoagulación. No obstante, creo que la dosis y el agente deben confirmarse con ensayos clínicos”.

Referencia: Anticoagulation, Mortality, Bleeding and Pathology Among Patients Hospitalized with COVID-19: A Single Health System Study. Journal of the American College of Cardiology, 2020. http://doi.org/10.1016/j.jacc.2020.08.041