COVID-19 no solo ha acaparado la atención de los científicos, sino también de los medios. Pero debemos tener presente que no es el único problema de salud pública por el que los humanos deben preocuparse.

El año pasado, los médicos estadounidenses lidiaron con un brote de enfermedad pulmonar asociado con el vapeo, un hábito similar al tabaquismo que se ha extendido ampliamente entre los adolescentes y adultos jóvenes.

Varios estudios encontraron efectos negativos que parecían estar conectados con el uso de cigarrillos electrónicos, y la gran cantidad de casos que coincidían con dicho perfil hizo que muchos profesionales recomendaran evitarlos, o dejar de usarlos.

Los daños observados hasta ahora se limitan al corazón y a los pulmones, pero las investigaciones sugieren que el proceso nocivo inicia desde el punto de ingreso de las sustancias que se vapean, que es la boca. De hecho, se ha encontrado asociación también entre la mala salud bucal y el uso de los cigarrillos electrónicos.

Un tejido resistente, pero vulnerable al tabaquismo y el vapeo

La cavidad bucal es un tejido resistente, y aunque parezca más propenso a lesiones, este se cura más rápido qe otras partes del cuerpo. Sin embargo, no es indestructible ni algo parecido.

Experimentar daños de manera frecuente puede conducir a problemas irreversibles, que bien podrían evitarse. Por ejemplo, las carias y la inflamación de las encías, que de no tratarse a tiempo pueden llevar a la pérdida de piezas dentales, periodontitis y cáncer oral.

Existen varios factores que pueden influir en la aparición de dichos problemas, y uno de ellos es el tabaquismo. El problema es que muchas personas, intentando dejar el cigarrillo tradicional, se dejaron llevar por la publicidad engañosa que sugería que los vapers, o cigarrillos electrónicos, podrían llevarlos al éxito.

Sin embargo, las sustancias que ingresan al organismo al fumar o vapear son prácticamente las mismas, y pueden causar daños significativos. Por ejemplo, la nicotina restringe el flujo sanguíneo a las encías, lo que puede contribuir a la enfermedad periodontal.

Asimismo, el líquido de los cigarrillos electrónicos, que puede estar constituido por propilenglicol, benceno, formaldehído y otras sustancias químicas, también aumenta los riesgos.

Evidencia científica que asocia el vapeo con enfermedades orales

Y no se trata de afirmaciones sin sustento. Un estudio publicado en la revista iScience a principios de 2020 mostró que el 43 por ciento de las personas que usan cigarrillos electrónicos tenían las encías enfermas y habían experimentado infecciones orales.

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La boca tiene tejidos resistente, pero la exposición continua a sustancias como la nicotina y el líquido de los cigarrillos electrónicos puede causar daños graves.

Los autores destacaron que la relación fue más fuerte entre los fumadores, porque 73 por ciento de ellos experimentó dichas afecciones. En cambio, apenas el 28 por ciento de las personas que ni fumaban ni vapeaban había padecido condiciones de este tipo.

De manera similar, un estudio posterior publicado en Science Advances, concluyó que el microbioma oral, esa robusta comunidad de gérmenes no nocivos que viven en la boca, también sufría con el vapeo.

Sus resultados mostraron que los usuarios de cigarrillos electrónicos que no tenían enfermedad de las encías tenían un microbioma oral muy similar al de las personas con periodontitis.

La Dra. Purnima Kumar, profesora de la Facultad de Odontología de la Universidad Estatal de Ohio y autora principal del estudio, calificó este problema como “algo profundamente aterrador” ya que revierte el papel benéfico que juegan las bacterias en la boca.

“Los cigarrillos electrónicos estresan las comunidades bacterianas que viven en la boca y se envuelven en lodo. Por lo tanto, ya no son bacterias buenas y la respuesta inflamatoria está por las nubes. La gente camina pensando que está sana, pero están preparados para la enfermedad”.

Expertos instan al público a no usar cigarrillos electrónicos

Pero el problema no se limita a la boca, como sugieren dos estudios preliminares presentados en febrero en la Conferencia Internacional de Accidentes Cerebrovasculares de la Asociación Estadounidense de Accidentes Cerebrovasculares.

En aquel momento, los investigadores encontraron una relación entre la enfermedad de las encías y una mayor tasa de accidentes cerebrovasculares, causados por el endurecimiento de las arterias grandes en el cerebro y también con obstrucciones arteriales graves. Y de hecho, existe evidencia más antigua de la conexión de la mala salud oral con otras afecciones como hipertensión.

No por nada la Asociación Dental Estadounidense emitió una declaración en diciembre en la que recomendaba prohibir los cigarrillos electrónicos no aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés). Sin embargo, aún muchas personas hacen caso omiso a las recomendaciones que desalentan su uso.

Referencia:

Need another reason not to vape? Your oral health is at risk. https://medicalxpress.com/news/2020-08-vape-oral-health.html