La insuficiencia cardíaca es una afección médica que se produce cuando el músculo cardíaco no es lo suficientemente fuerte para hacer circular la sangre de manera efectiva; y aunque existe una variedad de tratamientos para abordar esta enfermedad, sigue teniendo un pronóstico precario.

La privación socioeconómica es un importante determinante de la salud cardiovascular. Existe una considerable variación geográfica en la mortalidad por insuficiencia cardíaca que no se explica por los factores de riesgo tradicionales.

Relación examinada

La medición integrada de los determinantes sociales de la salud es importante para comprender las disparidades en materia de salud cardiovascular y para establecer objetivos factibles de intervención, ya que la mortalidad de los pacientes con insuficiencia cardíaca depende del cumplimiento de un régimen complejo y con frecuencia costoso.

Los investigadores evidenciaron una fuerte asociación entre las comunidades con grandes privaciones socioeconómicas y la mortalidad por insuficiencia cardíaca.

A fin de examinar la relación entre la mortalidad por insuficiencia cardíaca y la privación socioeconómica, un equipo de investigadores del Hospital Universitario de Cleveland (HUC) realizó un estudio utilizando mediciones integradas validadas, cuyos resultados mostraron que el status socioeconómico de una persona puede ayudar a predecir su probabilidad de mortalidad por enfermedad cardíaca.

Los investigadores encontraron que la variabilidad en la mortalidad por insuficiencia cardíaca en los Estados Unidos se explica, al menos parcialmente, por las medidas de riqueza y estatus socioeconómico.

Factores socioeconómicos

En los Estados Unidos, los condados que tienen altas tasas de pobreza y otras medidas de privación social también tienen tasas más altas de muerte por insuficiencia cardíaca. Por lo tanto, el estatus socioeconómico puede jugar un papel importante en la insuficiencia cardíaca porque el acceso a medicamentos costosos y otras terapias puede estar más disponible en las comunidades más favorecidas económicamente. Además, las áreas con niveles más altos de pobreza pueden tener un acceso reducido a una atención médica de calidad en general.

Para el estudio, el equipo analizó 1.254.991 muertes por insuficiencia cardíaca en 3.048 condados entre 1999 y 2018. Para determinar el nivel de privación socioeconómica de una persona, los investigadores utilizaron múltiples indicadores de empleo, pobreza, ingresos, vivienda y educación.

La insuficiencia cardíaca es una afección médica que se produce cuando el músculo cardíaco no es lo suficientemente fuerte para hacer circular la sangre de manera efectiva.

Los resultados de este análisis destacaron la importancia de abordar los factores socioeconómicos para mejorar los resultados de la insuficiencia cardíaca. Como explicó el doctor Graham H. Bevan, médico residente del HUC y coautor del estudio:

“El análisis de las tendencias en la mortalidad por insuficiencia cardíaca muestra que estas disparidades han persistido durante las últimas dos décadas. Vivir en un condado en particular no debería significar que es más probable que muera por insuficiencia cardíaca”.

Los autores del estudio señalan que una variedad de factores pueden ser responsables de la asociación de la mortalidad por insuficiencia cardiaca y la privación socioeconómica, incluyendo la disminución del acceso a la atención sanitaria, la atención deficiente, los bajos conocimientos sanitarios y el escaso apoyo social, entre otros.

Independientemente de los factores que contribuyan a ello, la asociación entre las comunidades con grandes privaciones socioeconómicas y la mortalidad por insuficiencia cardíaca es fuerte, y sugiere que la focalización en las privaciones sociales puede tener un impacto en la reducción de la mortalidad por esta afección.

Referencia: Socioeconomic Deprivation and Heart Failure Mortality in the United States. Journal of Cardiac Failure, 2020. https://doi.org/10.1016/j.cardfail.2020.07.014