No necesitamos presentarlo: incluso aquellos menos a los deportes, y específicamente al fútbol han escuchado alguna vez sobre Lionel Messi, un personaje de baja estatura pero que ha logrado galardones que han marcado hitos en la historia del deporte.

Sí, es bajo, pero esto tiene una explicación científica. Cuando era niña fue diagnosticado con una enfermedad hormonal que limita el crecimiento, lo cual pudo haber ofuscado sus expectativas tempranas de jugar fútbol. Pero realmente esto no fue impedimento, y en su trayectoria ha dejado evidencia de ello.

Leo Messi es considerado por muchos como el mejor jugador del mundo, y también uno de los mejores de todos los tiempos. Entre sus distinciones están seis premios del Balón de Oro, cuatro de los cuales ganó en años consecutivos, así como seis Bota de Oro, un FIFA World Player, y un The Best FIFA.

Por supuesto, para muchos fanáticos Messi no es el favorito ni mucho menos el mejor, pero aún en uso de su objetividad reconocen sus habilidades. ¿Pero qué hay detrás de ellas? ¿Son fruto del entrenamiento y la experiencia, o se trata de un talento nato? Pues hay explicación científica para ello.

Una combinación de factores

Un estudio publicado en la revista British Journal of Sports Medicine sostiene que “dentro del del campo de la ciencia del deporte, se entiende que el rendimiento de élite es el resultado tanto del entrenamiento como de factores genéticos”. Dicho de forma sencilla, no se trata de una cosa u otra, sino más bien de una combinación de varios factores.

Es probable que su diagnóstico lo afectara en sus años de infancia, al ser más pequeño y menos desarrollado físicamente que sus compañeros de equipo. Pero la perseverancia y entrenamiento adecuados parecen haberlo hecho prosperar pese a las dificultades al punto de formar a un maestro del regate, con habilidad, resistencia, equilibrio, velocidad y agilidad. Sus fanáticos estarán de acuerdo conque es un vivo ejemplo de resiliencia.

Asimismo, un estudio realizado por científicos de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad John Moores de Liverpool en el Reino Unido, concluyó que “los modos de movimiento poco ortodoxos (correr hacia atrás y hacia los lados, acelerar, desacelerar y cambiar de dirección) acentúan la carga metabólica”.

Esta podría ser una explicación plausible para las habilidades de regateo de Messi, que termina por agotar a sus oponentes mucho más que correr largos tramos en línea recta. Pero no se limita a ello, porque también implica un costo fisiológico neto elevado.

Velocidad, resistencia y superación de factores genéticos

Lionel Messi, Messi Arte Del Vector, Retrato
Los expertos creían que Lionel Messi no podría jugar fútbol por su tamaño, pero un tratamiento adecuado de su trastorno de crecimiento y un entrenamiento temprano permitieron que cumpliera su sueño.

“Driblar un balón también aumenta significativamente el costo de energía y el esfuerzo percibido del movimiento, como inducir aumentos en el lactato sanguíneo cuando se realiza a altas velocidades”, señalaron los autores de una investigación publicada en Research Quarterly for Exercise and Sport.

Con “lactato en la sangre” nos recuerdan las clases de biología de secundaria, cuando nos enseñaban que la sensación de ardor que sentíamos al hacer ejercicio intenso se debía a la acumulación de ácido láctico en los músculos.

Puede que Messi haya superado este proceso natural, junto a su problema de tamaño, gracias a su entrenamiento. Pero también es posible que, al igual que otras personas en otros campos, estuviera dotado naturalmente con la resistencia y velocidad necesarias para anotar todos los goles de su carrera.

Esta idea es apoyada por los científicos del Departamento de Ciencias del Deporte de la Universidad de Beira Interior, Covilha , Portugal, que encontraron que la potencia anaeróbica depende entre un 30 y 90 por ciento de factores genéticos y el consumo máximo de oxígeno (resistencia) dependía de estos entre apenas “40 y 70 por ciento”.

Por lo que podemos decir que, en teoría, sus logros han sido resultado de la acción conjunta de factores genéticos y entrenamiento. Mientras tanto, los fanáticos comentan en las redes sociales conmocionados por sus recientemente comunicados deseos de salir del Barcelona.

Referencias:

What makes champions? A review of the relative contribution of genes and training to sporting success. https://bjsm.bmj.com/content/46/8/555.short

Energetics of high-intensity exercise (soccer) with particular reference to fatigue. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9232551/

The Net Physiological Cost of Dribbling a Soccer Ball. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/02701367.1984.10609363

Genetic inheritance effects on endurance and muscle strength: an update. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22559317/