Crédito: Reuters/Jason Lee.

No es secreto para nadie que por años las tensiones entre Estados Unidos y China se han ido acumulando. Lo que inició como encontronazos en el mercado comercial ahora también ha escalado al mundo de la tecnología y las telecomunicaciones.

Casos como la salida oficial de Huawei del mercado estadounidense y británico tras ser puesto en la lista negra del país o el aún más reciente dilema con TikTok y WeChat y su posible salida de Estados Unidos son tan solo algunas muestras de los niveles que ha alcanzado el conflicto.

Sin embargo, cuando ya todo parecía estar llegando a su punto de quiebre, el diálogo ha hecho presencia de nuevo. Según recientes reportes, a través de una llamada telefónica las dos grandes potencias podrían haber llegado a algún tipo de acuerdo comercial –algo que no se había logrado exitosamente en años–.

Acuerdo de Fase Uno

Específicamente, los reportes indican que las conversaciones podrían haber ido alrededor de lo que se conoce “Acuerdo de Fase Uno entre Estados Unidos y China” para la actividad comercial entre las naciones. La llamada telefónica que podría cambiar el estado de las cosas se dio este martes por la mañana, de acuerdo a la hora de Beijing.

En específico, se dice que el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, pudieron charlar con el viceprimer ministro chino, Liu He, recientemente.

“Las partes abordaron los pasos que China ha tomado para efectuar cambios estructurales solicitados por el Acuerdo que garantizarán una mayor protección de los derechos de propiedad intelectual, eliminarán los impedimentos a las empresas estadounidenses en las áreas de servicios financieros y agricultura, y eliminarán la transferencia de tecnología forzada”, detalló el gobierno estadounidense en un comunicado oficial.

Asimismo, también se revisaron los cambios y regulaciones que deberían hacerse para la compra de productos estadounidenses en territorio chino.

El que esta llamada se diera implicaría que el comercio entre las dos grandes potencias económicas del mundo podría reanudarse pronto. Para dejar esto claro, ambos gobiernos han liberado declaraciones específicas sobre el tema:

La declaración de Estados Unidos

La comunicación de Estados Unidos abordó con más detalles el contenido de la reunión y ha sido gracias a ella que tenemos una idea más clara de qué se ha tratado durante esta. Una vez dejan claros los nuevos compromisos de China y los acuerdos de compra venta entre las dos naciones, concluyen diciendo:

“Ambas partes ven avances y están comprometidas a tomar las medidas necesarias para garantizar el éxito del acuerdo”.

La declaración de China

Por su parte, la el comunicado de China ha sido mucho más breve. Según la versión oficial traducida por el medio estatal Xinhuanet, el contenido de la comunicación no dio detalles sobre las conversaciones y se limitó a hacer un comentario generalizado sobre ellas:

“Las dos partes mantuvieron un diálogo constructivo sobre temas como el fortalecimiento de la coordinación bilateral de políticas macroeconómicas y la implementación del Acuerdo económico y comercial de Fase Uno China-EE.UU.”.

La declaración del gobierno chino también culmina con una frase que alude a la futura colaboración entre las naciones.

“Las dos partes acordaron crear las condiciones y la atmósfera para seguir impulsando la implementación del acuerdo comercial”.

Las tensiones siguen allí

A pesar de que esta llamada telefónica parece un paso en la dirección correcta para que estas naciones lleguen a un acuerdo, lo cierto es que las tensiones siguen lejos de estar completamente solucionadas. Hasta ahora, el presidente Donald Trump ha tomado medidas contra China. Por ejemlo, ha prohibido el comercio con varias empresas chinas, impuesto altos aranceles a otras y dictaminado diversas sanciones contra el país y sus compañías.

Asimismo, el gobierno de Beinjing también ha impuesto sus propias sanciones y aranceles en respuesta, lo que ha perjudicado al mercado estadounidense. Como consecuencia, en estos dos años las tenciones solo han sabido acumularse. Ahora, son estas situaciones las que podrían hacer las conversaciones mucho más ásperas de lo que se querría

En enero de este año, se habló que los países llegaron a un Acuerdo Comercial Fase Uno también. No obstante, el aumento claro de los roces entre uno y otro gobierno no permitieron que este se llevara a feliz término, a pesar de que su batalla económica se atenuó un poco. Aunque, mientras esto ocurría, al mismo tiempo se avivó una guerra de culpas entre ambas naciones por la situación actual de pandemia por el COVID-19.

Si China y Estados Unidos se ponen de acuerdo…

Ahora, estas conversaciones que han iniciado con una simple llamada telefónica –fruto de la suspensión de otra reunión por videollamada– podrían ser el elemento que cambie el curso de la economía de estos dos países. Según Larry Kudlow, el principal asesor económico de Trump, el acuerdo hasta ahora está avanzando, lo que implicaría que pronto China aumentará “sustancialmente” sus compras a Estados Unidos, según reportó Bloomberg.

Con esta declaración, el funcionario esperaba mostrar que este nuevo acuerdo es más fuerte. Por lo que, se cree que podrá sobrevivir a las ya mencionadas tensiones que parecen ponerlo en peligro. Asimismo, aclaró que, “la única área en la que estamos involucrados es el comercio”. Así mostró que el resto de los elementos sobre la relación Estados Unidos-China no han cambiado.

Las elecciones de Estados Unidos serán un punto de inflexión

Debido a la situación económica actual del mundo debido al coronavirus, las economías de las naciones son particularmente frágiles. Incluso China, que ha podido surgir en medio de la crisis, podría tener problemas para cumplir con todas las obligaciones del acuerdo Fase Uno.

Por ahora, tanto a Estados Unidos como a China les interesa mantener la relación. Esto como una forma de estabilizar sus propias economías, por lo que el riesgo de que el acuerdo se rompa no es tan alto. Lo que sí podría cambiar es el nivel de presión ejercido por Estados Unidos para que China cumpla con sus compromisos.

En caso de que Trump gane la presidencia en las elecciones de noviembre, por ejemplo, entonces la presión ejercida a China podría ser mayor y limitarse al entorno económico. Por otro lado, si su oponente demócrata, Joe Biden, se hace con la presidencia, entonces es posible que la presión disminuya. Asimismo, se puede especular que nuevos canales de negociación entre Estados Unidos y China también se abrirían en el sector de la tecnología, las telecomunicaciones, las finanzas e incluso seguridad.