La enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas afectan a millones de personas y representan una fuente importante de carga de enfermedad y costos de atención médica.

Hay varios tipos de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer, que representa el 80 por ciento de los casos, la demencia vascular y demencia por causa mixta, en los que los pacientes muestran signos tanto de Alzheimer como de demencia vascular. Además, se estima que cerca del 20 por ciento de las personas de 65 años o más viven con deterioro cognitivo sin demencia.

No se informa adecuadamente

Las comparaciones de las estadísticas vitales con otras fuentes de datos sugieren que los médicos y los examinadores médicos no notifican sustancialmente la demencia en los certificados de defunción, generando una subestimación significativa de la mortalidad asociada con la demencia.

Las estadísticas vitales son la fuente principal de datos que se utilizan para comprender la carga de mortalidad de la demencia, a pesar de la evidencia de que la demencia no se informa adecuadamente en los certificados de defunción. Desde una perspectiva ejecutiva, comprender de qué mueren las personas es esencial para establecer prioridades y asignar recursos.

Los investigadores encontraron que la subestimación varía mucho según la raza, encontrando una mayor subestimación entre adultos mayores hispano y afrodescendientes.

En este sentido, un equipo de investigadores de la Universidad de Boston utilizó datos del Estudio de Salud y Jubilación (HRS, por sus siglas en inglés), una encuesta que recopila datos del estado cognitivo de adultos mayores, y certificados de defunción gubernamentales para examinar la asociación de la demencia con la mortalidad por todas las causas.

De las 7.342 personas que conformaron la muestra, el 60 por ciento eran mujeres. Al inicio del estudio, que hizo seguimiento a los participantes entre el año 2000 y el 2009, el 64 por ciento tenía entre 70 y 79 años, el 31 por ciento entre 80 y 89 años, y el 5 por ciento entre 90 y 99 años.

Diferencias étnicas y raciales

Utilizando modelos de regresión de riesgos proporcionales, el equipo de investigación pudo determinar que el 13,6 por ciento de las muertes fueron atribuibles a la demencia, una cifra que contrastó en un factor de 2,7 con el 5,0 por ciento registrado en los certificados de defunción. La incorporación de muertes atribuibles al deterioro cognitivo sin demencia condujo a una brecha aún mayor.

Contar con una buena comprensión de qué mueren las personas es esencial para establecer prioridades y asignar recursos.

Los investigadores encontraron que la subestimación en los registros gubernamentales varió mucho según la raza. La carga de mortalidad por demencia fue 7,1 veces mayor entre los adultos mayores afrodescendientes y 4,1 veces mayor entre los hispanos, en comparación con los participantes de raza blanca (2,3 veces).

Además, la subestimación fue mayor en los hombres que en las mujeres y en las personas sin educación secundaria.

Los autores del estudio apuntaron que en el caso de la demencia, existen numerosos desafíos para obtener recuentos de muertes precisos, incluido el estigma y la falta de pruebas de rutina para la demencia en la atención primaria.

Estos resultados, explican loa investigadores, evidencian que la carga de mortalidad por demencia es mayor de lo que se reconoce y destacan la importancia de ampliar el acceso a intervenciones basadas en la población centradas en la prevención y la atención de esta afección.

Referencia: Estimates of the Association of Dementia With US Mortality Levels Using Linked Survey and Mortality Records. JAMA Neurology, 2020. http://doi.org/10.1001/jamaneurol.2020.2831