Imagen satelital que muestra a los huracanes Marco y Laura se dirigen hacia Louisiana y Texas. Imagen: NASA Earth Observatory.

El 2020 ha estado repleto de noticias interesantes, y en el trancurso de esta segunda mitad de año promete seguir sorprendiéndonos (y cómo no, preocupándonos). Para el fin de agosto, específicamente hoy 24, se espera que la tormenta tropical Marco azote las regiones de Louisiana y Texas, en Estados Unidos, y probablemente causará inundaciones importantes.

Muchos están al tanto de que este tipo de fenómenos son comunes en EE.UU., por lo que puede que a muchos no les sorprenda. Sin embargo, las autoridades se mantienen alertas ya que después de Marcos, se espera otro ciclón llamado Laura, que probablemente chocará con el anterior en el mismo tramo de costa, y podría causar mucho más que inundaciones.

Efecto Fujiwhara

Cuando dos huracanes chocan, se produce lo que se conoce como el efecto Fujiwhara, denominado así en honor al meteorólogo japonés Sakuhei Fujiwhara, que lo describió por primera vez en el año 1921.

Hablamos de un tipo de interacción entre dos vórtices ciclónicos que hace que empiecen a orbitar, ya sea en un punto entre ellos, o uno en torno al otro. Si ambos tienen la misma intensidad, entonces girarán en torno a un punto entre ellos. En cambio, si uno es más intenso que otro, entonces el primero dominará al segundo, obligando a este último a orbitar en torno a él hasta que sea absorbido por el mayor.

El efecto Fujiwhara ocurre cuando los dos ciclones pasan a menos de 900 millas entre sí, y lo que pasará luego dependerá de su intensidad, como ya explicamos. Pero si ambos ciclones llegan a menos de 190 millas entre sí, chocarán o se fusionarán pudiendo ocasionar diferentes escenarios. El choque puede convertir dos tormentas más pequeñas en una gigante, o bien desviar una de llas.

El efecto Fujiwhara en el pasado

Se trata de fenómenos raros, pero sí han ocurrido algunas veces en el pasado. Por ejemplo, en 2005, la tormenta tropical Alpha fue absorbido por el huracán Wilma en el Atlántico Norte. También cuando en 2007, el tifón Hagibis sorprendió a los meteorólogos con un cambio en su trayectoria en dirección al tifón Mitag, sobre el mar de la China Meridional.

Y un ejemplo más reciente fue el de los huracanes Hilary e Irwin en julio de 2017, cuando el primero cambió el curso del segundo de oeste a norte tras interactuar bajo la dinámica Fujiwhara.

Fenómenos raros sí, que son más una excepción que la norma. Pero los expertos también advierten que esto podría cambiar con los estragos climáticos actuales, pues las altas temperaturas podrían alterar la temporada de huracanes.

Referencia:

Here’s what happens when two hurricanes collide. https://www.businessinsider.com/what-happens-two-hurricanes-collide-fujiwhara-effect-2017-9