Crédito: EFE.

El coronavirus en el mundo ya ha logrado afectar a más de 23 millones de personas y se ha llevado consigo a otras más de 800 mil. A medida que pasa el tiempo, son más los detalles que vamos develando sobre el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 y sus capacidades.

Hasta ahora, las esperanzas de una vuelta a la normalidad para el mundo se estaban depositando en la posibilidad de crear anticuerpos contra el COVID-19 a través de vacunas, métodos alternativos como la transfusión de plasma convaleciente. Asimismo, se pensaba que el ser superviviente de esta enfermedad conferiría a las personas con suficiente inmunidad como para combatirla en el futuro.

Esto podría cambiar ahora que se ha hecho público un nuevo estudio en una nota de prensa del Departamento de Microbiología de la Universidad de Hong Kong. En este, una de las primeras declaraciones que se cita de los investigadores dice lo siguiente:

“Muchos creen que los pacientes recuperados de Covid-19 tienen inmunidad contra la reinfección porque la mayoría desarrolló una respuesta de anticuerpos neutralizantes del suero. Sin embargo, hay evidencia de que algunos pacientes tienen un nivel de anticuerpos decreciente después de unos meses”.

Con esto, se abre el camino a la posibilidad de que incluso aquellos que ya superaron el coronavirus una vez podrían estar en riesgo de contraerlo una segunda. Sus declaraciones no vienen solo como una advertencia, sino que están sustentadas por lo que parece ser el primer caso de reinfección por COVID-19 documentado en el mundo.

Reinfección confirmada

El primer paciente reincidente por COVID-19 pudo haber tenido justamente sus defensas de anticuerpos más bajas de esperado cuando se contagió por segunda vez. Originalmente, el hombre de 33 años fue dado de alta del hospital en abril. Ahora, tras un viaje a España a principios de agosto, el hombre ha vuelto a dar positivo para las pruebas del COVID-19.

La duda: ¿reinfección o infección persistente?

En el momento en el que se confirmó que el hombre era seropositivo nuevamente, las dudas comenzaron a inundar a los médicos. En otras ocasiones se habían dado casos en los que el conteo de virus en el organismo había disminuido lo suficiente como para no ser notado por las pruebas, por lo que la persona daba negativo al COVID-19 a pesar de aún tenerlo en el cuerpo.

Debido a esto, comenzaron a dudar sobre este “nuevo contagio” y a preguntarse si no se trataría simplemente de una infección persistente. Después de todo, la calidad de las pruebas para el SARS-CoV-2 en abril todavía estaba en desarrollo y eran propensas a errores.

A pesar de esta posibilidad, también hubo que considerar el tamaño del lapso temporal entre una infección y otra. En comparación con otros casos, los 4 meses que pasó este hombre sin mostrar síntomas eran demasiado tiempo como para que la enfermedad solo estuviera incubándose en su interior. Por lo que, era difícil determinar si se trataba o no de una nueva infección.

La respuesta: cepas diferentes

Todas las dudas se resolvieron luego de que los investigadores realizaran pruebas de secuenciación genética. Gracias a estas pudieron comparar el ARN del virus de su primera infección y del de su segunda para determinar si se trataba del mismo.

En esta oportunidad, nos resultados no coincidieron, ya que las cepas eran “claramente diferentes”. Como consecuencia, se pudo comprobar que se trataba de una segunda infección totalmente nueva y generada por una cepa distinta del SARS-CoV-2.

Las conclusiones

“Nuestros hallazgos sugieren que el SARS-CoV-2 puede persistir en la población humana global como es el caso de otros coronavirus humanos asociados al resfriado común, incluso si los pacientes han adquirido inmunidad a través de una infección natural”, declararon los investigadores.

Como recomendaciones en base a sus descubrimientos, comentaron que incluso los supervivientes a la enfermedad deberían continuar utilizando mascarillas. Además sugirieron que también se mantuvieran las medidas de higiene y el distanciamiento social. Asimismo, como la “inmunidad puede ser de corta duración después de una infección natural” también recomiendan que las vacunas que se vayan a distribuir en la población también se les apliquen a quienes ya se hayan contagiado con el virus.

Aún no se han publicado documentos oficiales

Por los momentos, toda la mención que se tiene sobre el hallazgo es la nota de prensa de la Universidad de Hong Kong que se ha dado a conocer a través de un tuit de la propia institución:

“@hkumed Microbiology encontró el primer caso de reinfección #COVID19 documentado del mundo.

Esto sugiere que “la inmunidad puede ser de corta duración después de una infección natural” y “#SARSCoV2 puede persistir en la población humana global” como los #coronavirus relacionados con el resfriado común”.

Dentro de la nota, se asegura que la revista Clinical Infectious Diseases ya ha aceptado el estudio. Por lo que, pronto debería ser publicado. Sin embargo, por los momentos, esta información debe tratarse como una preimpresión. Es decir, como un material que debe ser revisado y aprobado por pares de la comunidad científica antes de que se puedan tomar decisiones médicas basadas en él.