Las iniciativas en busca de una vacuna contra el COVID-19 no son escasas. De hecho, para estos momentos más de 200 se gestan en el mundo. De estas, al menos 20 ya se encuentran en las cruciales fases de los ensayos clínicos.

Durante estas, las vacunas se pruebas finalmente en humanos sanos voluntarios para poder medir la respuesta inmune generada por estas y sus posibles efectos secundarios. Debido a la delicadeza de estas fases, estas suelen demorar meses e incluso años para asegurar la recolección y análisis de todos los datos cruciales.

Ahora, la pandemia del COVID-19 ha puesto al mundo a correr y estos ensayos se mueven a toda marcha. Pero, a través de los métodos tradicionales esto podría no ser suficiente.

Por este motivo, Microsoft, a través de su programa AI for Health, espera colaborar para acelerar el desarrollo y posible fabricación de una vacuna contra el coronavirus. Para esta oportunidad, la elegida ha sido la vacuna candidata COVAX-19 de la compañía biotecnológica australiana, Vaxine. Ante esto, John Kahan, el director de análisis de datos y líder mundial del programa AI for Health ha comentado que:

“Estamos orgullosos de apoyar la investigación sobre la pandemia que se está realizando en Vaxine”.

La vacuna candidata COVAX-19

Crédito: Vaxine Pty Ltd, Universidad de Flinders.

Esta se basa en una combinación entre el adyuvante Advax no inflamatorio único de Vaxine y una proteína de pico fabricada a base de insectos que debería activar la respuesta inmunológica del organismo. Al ser inyectada, esta vacuna debería estimular no solo la producción de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 (AntiSARS-CoV-2) sino que también debería activar la respuesta de las cruciales células T.

El convenio entre Vaxine y AI for Health

Del territorio australiano, la vacuna candidata COVAX-19 fue la primera en ingresar en los cruciales ensayos clínicos. Vaxine ya ha incluido a la inteligencia artificial (IA) y otros algortimos computacionales en su proceso de análisis de resultados y desarrollo de componentes como vacunas y medicamentos.

Sin embargo, aún no cuentan con la infraestructura para llevar estos procesos al siguiente nivel. Es acá donde la iniciativa AI for Health podría ser de ayuda. A través de sus propios programas de IA y su espacio en la nube más los servidores Azure, el programa de Microsoft podría dar a Vaxine el empujón que le faltaría para poder avanzar en el desarrollo de su vacuna.

Gracias a esto, las fases 2 y 3 de los ensayos clínicos podrían acelerarse sin perder calidad. Como consecuencia, los resultados de las pruebas podrían estar disponibles a finales de año para poder iniciar de inmediato los procesos finales para la aprobación comercial de la vacuna.

Saliéndose del molde

Nikolai Petrovsky / Crédito: Vaxine Pty Ltd, Universidad de Flinders.

“Los grandes ensayos internacionales de vacunas de fase 3 son extraordinariamente complejos y generan grandes cantidades de datos que deben procesarse de manera eficiente”.

Esto es lo que ha comentado el director de investigación de Vaxine y profesor de la Universidad de Flinders, Nikolai Petrovsky. Es debido a esta situación que Microsoft podría llegar para cambiar las reglas del juego.

Gracias a su convenio, se podría dejar de lado la forma de recolección de datos tradicional que requiere llegar al final del tiempo de ensayo para entonces poder comenzar a analizar. Con el apoyo de AI for Health el seguimiento y análisis de los resultados se podría hacer en tiempo real. De este modo, se podría saber de inmediato si la vacuna está o no funcionando y qué tan efectiva resulta.

Una iniciativa con el potencial de cambiar la medicina

El apoyo sin fines de lucro que Microsoft dará a Vaxine a través de IA for Health podría ser un factor de cambio para el resto del mundo. Si sus resultados son exitosos, podríamos encontrarnos frente al futuro del desarrollo de vacunas. Uno en el que se aprovechan las capacidades de la IA y de almacenamiento de la nube para obtener resultados fiables e inmediatos.

De este modo, los trabajadores de primera línea podrían recibir muchas más actualizaciones sobre la eficacia de las vacunas y medicamentos que utilizan en su caso. Así en situaciones de emergencia como la actual podrán contar con una mejor base para actuar y determinar tratamientos para los pacientes. Además, incluso en tiempos de tranquilidad, esta información podría colaborar con un desarrollo mucho más veloz de la medicina en muchos sectores.