Cuando los humanos alcanzan la tercera edad con obesidad, tienen un riesgo particularmente alto de desarrollar enfermedades metabólicas, como diabetes tipo 2, y enfermedades cardiovasculares.

Pero la ciencia ha observado que no se trata de la presencia general de grasa en el cuerpo, sino de su acumulación en ciertas áreas como la cavidad abdominal y el músculo esquelético, que pueden tener una mayor influencia en el desarrollo de estas afecciones.

Ahora un estudio publicado en la revista Nutrition and Metabolism sugiere una dieta muy baja en carbohidratos mantenida durante ocho semanas propició mejoras en la composición corporal, la distribución de grasas y la salud metabólica en adultos mayores.

Dieta baja en carbohidratos y alta en grasa contra una dieta de control

Los investigadores del Centro de Investigación de la Obesidad Nutricional de la Universidad de Alabama en Birmingham estaban interesados en determinar si una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas podría reducir los depósitos de grasa y preservar la masa magra, y a su vez mejorar los resultados relacionados con enfermedades cardiometabólicas, como sensibilidad a la insulina y perfil lipídico.

Los investigadores reunieron a 34 hombres y mujeres de 60 a 75 años con obesidad, a los cuales les asignaron al azar una dieta baja en carbohidratos y rica en grasas durante ocho semanas, mientras que otros seguirían una dieta de control.

Parte importante de la dieta propuesta por los investigadores estuvo representada por los huevos, un alimento que durante mucho tiempo se ha considerado saludable, pero con reservas. Los participantes debieron consumir al menos tres huevos por día.

Tanto al inicio como al final de las mismas, evaluaron factores como la composición corporal por absorciometría de rayos X de energía dual, la distribución de grasa por resonancia magnética, la sensibilidad a la insulina por pinza hiperinsulinémica euglucémica y los lípidos por extracción de sangre en ayunas, valores que compararían posteriormente.

Menor riesgo de diabetes y enfermedad cardiovascular

Al terminar la prueba, los investigadores observaron que el grupo que consumió la dieta muy baja en carbohidratos perdió más peso y masa grasa total que el grupo de la dieta de control.

Al comparar los valores medidos al principio y final de la dieta, notaron que la principal diferencia en la pérdida de grasa entre los grupos fue la de la la cavidad abdominal y los depósitos de músculo esquelético.

“En general, observamos mejoras en la composición corporal, la distribución de grasas y la salud metabólica en respuesta a una dieta muy baja en carbohidratos de ocho semanas”, dijo Amy Goss, Ph.D., profesora asistente del Departamento de Ciencias de la Nutrición de la UAB.

También observaron una mejora en la sensibilidad a la insulina, lo que a su vez conlleva un menor riesgo de diabetes tipo 2, así como mejoras significativas en el perfil de lípidos general que reflejarían un menor riesgo de enfermedad cardiovascular.

El papel de los huevos en la salud metabólica y cardiovascular

En el pasado se recomendaba no consumir más de tres huevos enteros por semana, pero la evidencia científica actual derribó por completo las concepciones negativas respecto a este alimento.

En cuanto a su papel en este estudio, aunque fueron una parte importante de la dieta consumida por los participantes, no es posible establecer una relación causal entre su consumo y los beneficios observados. “Pero creo que lo que podemos concluir es que los huevos enteros se pueden incorporar a la dieta de una manera saludable sin afectar negativamente colesterol en sangre en adultos mayores”, dijo Goss.

Hay mucha evidencia de que este tipo de dietas puede ser saludable para personas más jóvenes, pero que este estudio en particular fue uno de los primeros en probar este enfoque en adultos mayores de 65 años.

“Este estudio amplía la investigación anterior para mostrar que puede ser una opción terapéutica segura para los adultos mayores de 70 años que padecen obesidad”, concluyó la investigadora.

Referencia:

Study focuses on low-carb, high-fat diet effect on older populations. https://nutritionandmetabolism.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12986-020-00481-9