A principios de junio, publicamos una nota en la que proporcionamos algunas claves para diferenciar los síntomas de la gripe estacional, las alergias y el COVID-19. No saber distinguirlas podría conducir a visitas innecesarias al departamento de emergencia, y cómo no, a una exposición peligrosa.

Los cuadros de las tres afecciones pueden resultar similares, pero hay no todos ocurren al mismo tiempo ni con la misma intensidad. Tal es el caso de la pérdida del olfato y el gusto, dos síntomas en los que los investigadores han estado indagando en los últimos meses.

La pérdida del olfato puede ocurrir por otras infecciones, como la gripe, e incluso ser un indicio temprano de Parkinson. Pero hay en algo en lo que coinciden los expertos: la pérdida del olfato que puede ocasionar el contagio con el coronavirus SARS-CoV-2 es muy diferente a la que puede experimenta alguien que tenga un resfriado.

Pérdida total del olfato acompañada por la pérdida del gusto

El profesor Carl Philpott, de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, se interesó por averiguar más sobre el efecto que tiene el SARS-CoV-2 sobre estos dos sentidos tan conectados.

Recolectó datos de 30 voluntarios, de los cuales 10 tenían COVID-19, 10 padecían de fuertes resfriados y 10 eran personas sanas que no presentaban ningún síntoma de resfriado o gripe.

Al compararlos, los investigadores notaron que en la pérdida del olfato fue mucho más profunda en los pacientes con COVID-19. Durante las pruebas, a estos participantes les fue imposible identificar olores, ni mucho menos distinguir los sabores amargos de los dulces. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la pérdida de ambos sentidos fue reversible después de unas pocas semanas.

Pérdida de olfato y gusto sin dificultades respiratorias

Tenemos que la anosmia causada por el coronavirus tiene un carácter tan intenso que impide totalmente la distinción de los olores. Pero también va acompañada de la pérdida del gusto, siendo este un síntoma adicional y no una consecuencia del anterior. Aunque como indicamos en un artículo previo, la causa no parece ser muy profunda.

Dicho esto, no está de más repasar otros rasgos de la nueva enfermedad: alta temperatura y tos seca persistente. Con ello ya podríamos diferenciarla mejor de otras afecciones muy arraigadas como los resfriados.

Cuando los pacientes tienen pérdida del olfato, no necesariamente tengan congestión nasal o moqueo. De hecho, puede que ni siquiera tengan algún problema que les impida respirar libremente. Además, el síntoma aparece de manera repentina y grave.

Un criterio para diagnosticar la enfermedad

“Realmente parece haber características que distinguen al coronavirus de otros virus respiratorios”, señaló Philpott, quien trabaja con la organización benéfica Fifth Sense, que se encarga de ayudar a las personas que tienen trastornos del olfato y el gusto.

“Esto es muy emocionante porque significa que las pruebas de olfato y gusto podrían usarse para discriminar entre pacientes con covid-19 y personas con un resfriado o una gripe normal”.

Ya en Reino Unido se recomienda a las personas que padezcan cualquiera de estos dos síntomas, aislarse y llamar al personal correspondiente para que les realicen la prueba de COVID-19. Si no están muy seguras de ello, ellas mismas podrían hacer sus propias pruebas de olor y sabor en casa con productos tradicionales para ello como café, ajo, naranjas, limones y azúcar.

Referencia:

Síntomas del coronavirus: en qué se diferencia la pérdida de olfato y gusto por covid-19 de la producida por un resfriado. https://www.bbc.com/mundo/noticias-53834519