Ciertamente, identificar, desarrollar y disponer de nuevas terapias para prevenir y combatir el coronavirus que produce la enfermedad COVID-19 es una prioridad máxima para investigadores e instituciones de todo el mundo, y a tal efecto se realizan grandes esfuerzos en los que se exploran diferentes opciones y enfoques.

En el contexto de la pandemia del coronavirus, y prácticamente de cualquier enfermedad o afección, los productos naturales de origen vegetal representan una opción atractiva en la búsqueda de una cura.

Una sustancia nociva

Pero es tal la diversidad vegetal, que los científicos desconocen la composición química o potencial terapéutico –o tóxico– de la mayoría de estas especies, y se sabe que hay variedades que se distinguen por su toxicidad, por lo que hay que tener presente que no todo lo que tiene un origen natural es necesariamente seguro.

Los científicos califican la oleandrina como un glucósido cardíaco, una sustancia que interfiere directamente con la bomba de sodio-potasio del corazón, que puede provocar arritmias potencialmente mortales.

Un estudio publicado en un servidor de preimpresiones, es decir, que no ha sido revisado por otros científicos, concluyó que una sustancia química encontrada en la adelfa (Nerium oleander), una planta altamente tóxica puede ser utilizada como un tratamiento para COVID-19.

Efectos sobre el tejido cardíaco

En el estudio, los investigadores observaron en células Vero cómo la oleandrina, sustancia química que causa los efectos nocivos de la planta, frenó la replicación del coronavirus SARS-CoV-2 responsable de la enfermedad COVID-19, pero no hay datos disponibles de animales o humanos para esta indicación.

Los científicos califican la oleandrina como un glucósido cardíaco, una clase de compuestos orgánicos que se distinguen por exhibir poderosos efectos sobre el tejido cardíaco, frecuentemente con consecuencias mortales.

Expertos advierten enfáticamente a la población que el consumo de adelfa es potencialmente mortal, y resaltan que de ninguna manera la planta representa una cura para COVID-19.

Resulta particularmente preocupante la posibilidad de que algunas –o muchas– personas puedan malinterpretar los resultados del estudio y traten de automedicarse con esta planta altamente venenosa.

Según un informe publicado en el año 2010, la oleandrina interfiere directamente con la bomba de sodio-potasio del corazón, lo que puede provocar arritmias. Su ingestión también causa efectos gastrointestinales, y ambos aparecen unas 4 horas después del consumo. Los autores del informe calcularon que 4 gramos de hojas de oleandrina serían fatales.

Respecto a la posibilidad de consumo de esta planta como forma de combatir la enfermedad coronavírica, el doctor David Juurlink, afiliado al Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook en Toronto, comentó:

“Nadie debería tomar oleandrina para prevenir el COVID. Cualquiera que sea lo suficientemente crédulo y tonto para tomarla a pesar de este consejo debería poner sus asuntos en orden de antemano”.

Referencias:

Prophylactic and Therapeutic Inhibition of In Vitro SARS-CoV-2 Replication by Oleandrin. BioRxiv, 2020. https://doi.org/10.1101/2020.07.15.203489

Oleandrin is a deadly plant poison, not a COVID-19 cure. The Conversation, 2020. https://bit.ly/31c1w8U