Bien sabemos de dónde proviene la fotografía. Louis Daguerre fue el primero en divulgar su innovador invento, el daguerrotipo, el cual corresponde al primer procedimiento fotográfico que fue dado a conocer de forma pública. Este inventor pudo patentar su dispositivo fotográfico, pero ¿realmente fue el primero?

En la época de las patentes era bastante común encontrar casos como el de Antonio Meucci, quien fue el verdadero inventor del teléfono, pero por problemas económicos, nunca pudo comprar la patente. Entonces Alexander Graham Bell se le adelantó y se convirtió en el hombre que recibió los méritos.

Casos como este son numerosos, pero con respecto al invento de la fotografía, sucedió algo un poco diferente.

El daguerrotipo se dio a conocer públicamente en París en el año 1839. Su inventor trabajó en conjunto con el químico y litógrafo Joseph Nicéphore Niépce, y juntos lograron fijar imágenes sin necesidad del dibujo. Rápidamente se industrializó este invento, al punto que en un año se hicieron 500.000 daguerrotipos en la ciudad francesa, y Daguerre recibió el reconocimiento absoluto, incluso por encima de Niépce.

Autorretrato de Louis Daguerre

Sin embargo, la verdad es que un descubrimiento siempre lleva a otro, y el caso de la fotografía no es la excepción. La creación de Daguerre tenía suficientes antecedentes como para que, simultáneamente, muchos otros inventores estuvieran probando técnicas para plasmar paisajes utilizando la luz.

Por ejemplo, los alemanes Johann Heinrich Schulze y Carl Wilhelm Scheele, quienes descubrieron el fijador y también las propiedades de las sales de plata que se ennegrecen con la luz del sol. También está Thomas Wedgwood, quien, colocando objetos sobre papeles sensibilizados, logró hacer las primeras impresiones, aunque estas se desvanecían al tener contacto con la luz del sol.

William Henry Fox Talbot también fue otro que, simultáneamente con Daguerre, estaba experimentando con la fotografía. Este creó el calotipo y lo presentó siete meses antes de que Daguerre publicara su invento. Sin embargo, no tuvo el éxito suficiente y no pasó a la historia.

Algo similar ocurrió con Hyppolite Bayard, un investigador francés que presentó el dibujo fotográfico en 1837, pero fue silenciado por Daguerre. Por su invento solo consiguió una compensación de 600 francos, y en un intento desesperado por obtener el reconocimiento que se merecía, se fotografió a sí mismo como si estuviera muerto, dejando una nota que decía lo siguiente:

“El ahogado”, de Hippolyte Bayard

Este cadáver que ven ustedes es el del señor Bayard, inventor del procedimiento que acaban ustedes de presenciar, o cuyos maravillosos resultados pronto presenciarán.

Según mis conocimientos, este ingenioso e infatigable investigador ha trabajado durante unos tres años para perfeccionar su invención.

La academia, el Rey y todos aquellos que han visto sus imágenes, que él mismo consideraba imperfectas, las han admirado como ustedes lo hacen en este momento.

Esto le ha supuesto un gran honor, pero no le rendido un céntimo. El gobierno que dio demasiado al señor Daguerre, declaró que nada podía hacer por señor Bayard y el desdichado decidió ahogarse. ¡Oh veleidad de los asuntos humanos! Artistas, académicos y periodistas le prestaron atención durante mucho tiempo, pero ahora permanecen la morgue desde hace varios días y nadie le ha reconocido ni reclamado. Damas y caballeros, mejor será que pasen ustedes de largo por temor a ofender su sentido del olfato, pues, como pueden observar, el rostro y las manos de caballero comienza descomponerse”

H.B 18 de octubre de 1840

La verdad es que Bayard no falleció sino hasta 1887 y su polémica forma de protestar por su invento dio bastantes resultados. Sin embargo, hay una persona más que se adelantó a todos los mencionados anteriormente, y ni siquiera se encontraba en Europa al momento de su invención.

La fotografía nació en Brasil

Autorretrato de Hércules Florence

La primera persona conocida en elaborar el procedimiento fotográfico fue Hércules Florence. Este francés fue un inventor, diseñador y pintor, quien vivió en Campinas, Brasil, desde los 20 años y ahí se quedó por el resto de su vida.

Debido a su talento artístico, Florence viajó como ilustrador al interior de Brasil con el barón Georg Heinrich von Langsdorff, Cónsul General de Rusia. Este viaje inició en 1825 y duró cuatro años, y gracias a las habilidades de Florence, muchas de sus ilustraciones de las regiones brasileñas tuvieron bastante repercusión en el mundo científico.

Luego de este viaje, Florence empezó a experimentar con la cámara oscura. Era el año 1833 y este inventor decidió registrar todas sus anotaciones en el Libre d’Annotations et de Premier Matériaux. Debido a problemas económicos, Florence tuvo la idea de aplicar los principios de la cámara oscura para reproducir documentos, captando las imágenes y utilizando el papel como soporte de las mismas.

Sin embargo, debido a que se encontraba en Brasil, bastante lejos de donde estaban surgiendo los inventos en aquel entonces, nunca hubo nadie que continuara con sus investigaciones. Así fue hasta 1976, cuando el fotógrafo brasileño Boris Kossoy investigó acerca de la vida del francés, descubriendo su esquema negativo/positivo, el cual lo desarrolló tres años antes de Daguerre, e incluso descubrió que el francés había empleado la palabra “fotografía” en 1834, cuatro años antes de que lo hiciera John Herschel.

Si esta interesante historia tiene una moraleja, definitivamente es que, en la época, obtener el reconocimiento por los inventos tenía que ver más con las posibilidades económicas y la ubicación global que con quién fue el primero en hacer los descubrimientos o inventar los artefactos.