Indudablemente nos encontramos en el medio de la era digital. En ella, nuestras vidas se encuentran divididas entre nuestras actividades en el mundo real y aquellas pertenecientes al mundo virtual.

Encontrar el balance perfecto para poder mantenernos saludables y a la vez conectados con lo que ocurre mundo nunca es fácil. Por lo que, cuando a esto se le suma el deseo de mantener relaciones interpersonales saludables la barra sube unos cuantos peldaños.

Claramente no se trata de una tarea imposible, pero sí de una que requiere mucha consciencia de cuándo y por qué utilizamos la tecnología. Lastimosamente, en general estos procesos se sienten tan naturales que pocas veces prestamos verdadera atención a ellos.

Ahora, una reciente investigación publicada en Media Psychology ha comprobado que las relaciones de pareja pueden verse afectada cuando uno o los dos miembros de la pareja usan en exceso equipos electrónicos. Todo esto ya que, poco a poco, estas costumbres pueden ir restando tanto cantidad como calidad a lo que debería ser el tiempo en pareja.

Gestos pequeños, diferencias grandes

La investigación ha comprobado que el tiempo en pareja pierde calidad a medida que aumenta el tiempo dedicado al uso por separado de equipos electrónicos. Para hacer referencia a esto, el coautor Adam Galovan, profesor de ciencia familiar en el Facultad de Ciencias Agrícolas, Biológicas y Ambientales de la Universidad de Alberta, comenta:

“Los hallazgos sugieren que el deterioro de la relación, o el crecimiento, puede ocurrir por elecciones aparentemente pequeñas e insignificantes sobre cuándo, o cuándo no, levantar un dispositivo con una pareja romántica”.

A pesar de que es el exceso del uso de las tecnologías lo que puede dañar el tiempo en pareja, esto no quiere decir que solo cuando el uso es sostenido o continuo hay inconvenientes. De hecho, los pequeños momentos de abstracción en los equipos, de forma acumulativa, también pueden llegar a ser perjudiciales. Esto último sobre todo si u uso se convierte en una costumbre que pueda alienar poco a poco a la pareja.

Un efecto acumulativo

“A menudo pensamos que está bien estar en su teléfono inteligente si es solo por unos minutos, pero si ese es un hábito constante en la relación, podría ser negativo con el tiempo”, continuó Galovan.

La investigación tomó en cuenta las respuestas dadas por separado por 145 parejas a una encuesta que se les administró diariamente durante 10 días. Gracias a estas fue que se pudo comprobar que incluso las cantidades pequeñas de distracción con la tecnología, si abstraían a un miembro de la pareja, disminuían la satisfacción con la relación manifestada por su compañero sentimental. Todo debido a que los momentos de distracción iban acumulándose a lo largo de días e incluso semanas.

Asimismo, se comprobó que, de forma general, quienes se sentían como usuarios asiduos de la tecnología –o sentían que sus parejas lo eran– se sentían más insatisfechos con su relación. Sumado a esto, tendían a valorar de forma más negativa la calidad del tiempo compartido en pareja. En esta encuesta, al menos 67% de los participantes admitió utilizar equipos electrónicos como teléfonos, tablets, televisores, etc. durante su tiempo en pareja.

¿Compartir también el uso de la tecnología sería la solución?

Sí y no. Por un lado, el líder del estudio, Brandon T. McDaniel, del Centro de Investigación e Innovación Parkview Mirro, comenta que el compartir actividades como ver televisión juntos puede funcionar para la pareja. Sin embargo:

“Para que tenga un efecto positivo, es posible que las parejas deban ser más proactivas a la hora de decidir cuándo participar en el uso compartido de la tecnología y cuál es la mejor manera de construir su relación a través de ese uso compartido”, añade.

En otras palabras, no solo se trataría de compartir el tiempo en silencio consumiendo los contenidos de las pantallas. Sino que, en primer lugar, es importante que esté claro lo que cada uno espera del intercambio y que se den condiciones para una verdadera convivencia con conversaciones e interacción.

Algunos tips para cuidar la relación de pareja

Al preguntar tanto a McDaniel como a Galovan sobre lo que se podría hacer para asegurar la calidad del tiempo compartido, cada uno ha resaltado puntos vitales. En primer lugar, Galovan habla de ser “intencional” a la hora de utilizar la tecnología durante el tiempo en pareja. Con esto se refiere a que las personas deben entrar en conciencia de para qué utilizan la tecnología y de si esta es realmente necesaria en ese momento.

Un punto clave que menciona McDaniel es simplemente prestar atención. Detalles sencillos como: “Hacer contacto visual con alguien dice[n] mucho sobre lo que valoras en el momento”. Por esto, incluso si se está usando en equipo momentáneamente, es vital mantenerse atento a la pareja, a dónde está y compartir con ella tanto miradas como sonrisas.

Finalmente, Galovan también indica que es importante reconocer cuando ya el uso de la tecnología se ha convertido en un verdadero problema. En estos casos, es importante que la pareja pueda hablar calmadamente para comunicar sus incomodidades. Igualmente, en casos extremos o complicados, la ayuda de un terapeuta podría permitir que el conflicto llegue más rápido a una solución.

Referencia:

Daily technoference, technology use during couple leisure time, and relationship quality: https://doi.org/10.1080/15213269.2020.1783561