Quienes hayan pasado su época estudiantil en algún período entre las últimas tres décadas, seguro habrán topado con algún profesor que se quejara del Internet como fuente de investigación para educarse. Muchos profesionales aplauden este recurso, pero muchos otros siguen consideran los libros físicos como la que debería ser la primera opción.

La razón radica en que los estudiantes simplemente tienen que colocar algunas palabras claves en el buscador de Google u otro de su preferencia, y obtener respuestas a muchas de sus preguntas. Algunas veces estas son tan concisas que estos ni siquiera tienen que analizar nada de lo que leen: simplemente copian y pegan la información, con algunas excepciones que la redactan por sí mismos.

Esta dinámica puede ser muy práctica en estos tiempos en los que el tiempo es oro, pero definitivamente no en todos los contextos. Un estudio realizado por la Universidad de Rutgers reveló que la facilidad para encontrar información en Interner está perjudicando la retención de la información a largo plazo en los estudiantes, e incluso llevándolos a obtener calificaciones más bajas en sus evaluaciones.

Buenas calificaciones en tareas, bajas calificaciones en exámenes

Los investigadores monitorearon a 2.433 estudiantes de Rutgers-New Brunswick en 11 cursos de conferencias diferentes, y durante un período de 11 años debieron responder a más de 232 preguntas diferentes.

El artículo en la revista Educational Psychology, informa en 2008, solo 14 por ciento de los estudiantes que participaron en el estudio obtuvieron calificaciones más bajas en los exámenes. Pero esta cifra aumentó a 55 por ciento en 2017, momento en el que los teléfonos inteligentes se han hecho una herramienta común entre personas de todas las edades, y mucho más entre los estudiantes.

También observaron que aquellos estudiantes que habían obtenido una puntuación alta en una tarea pero una más baja en los exámenes, tenían más probabilidades de haber extraído sus respuestas de Internet u otra fuente, en lugar de analizar por sí mismos.

“Cuando un estudiante hace la tarea buscando las respuestas, generalmente encuentra la respuesta correcta, lo que resulta en una puntuación alta en la tarea”, dice Arnold Glass, profesor de psicología en Rutgers-New Brunswick y autor principal del estudio.

“Sin embargo, cuando los estudiantes hacen eso, rápidamente olvidan tanto la pregunta como la respuesta. En consecuencia, transforman la tarea de lo que ha sido, hasta ahora, un ejercicio útil en un ritual sin sentido que no ayuda en la preparación para los exámenes”.

Estudiantes deben buscar respuestas por sí mismos

El profesor Glass recomienda a los estudiantes leer detenidamente la pregunta que plantean en su tarea, analizar la información que manejan al respecto, y generar una respuesta por ellos mismos. Después de ello pueden fácilmente hacer uso de Internet para confirmar o descartar su hipótesis, lo que reestablecerá el papel de la tarea como un recurso de aprendizaje.

“Si el estudiante hace esto primero y luego encuentra la respuesta correcta en línea, es probable que recuerde la respuesta, lo que tendrá un efecto significativo a largo plazo en el rendimiento del examen posterior”.

Vemos pues que usar los recursos y herramientas de nuestros tiempos no es tan malo como muchos sugieren. De hecho, estos pueden resultar muy beneficiosos, pero es necesario saber usarlos. Quienes ya lo sepan, también podrían orientar a otros en ello, para de esta forma promover métodos de aprendizaje más eficaces.

Referencia:

Fewer students are benefiting from doing their homework: an eleven-year study. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/01443410.2020.1802645?journalCode=cedp20