En las últimas horas, en los incendios forestales que se registran en el norte de California, noticieros y redes sociales mostraron tornados de fuego emergiendo de nubes de humo y calor intenso en medio de la vegetación chamuscada.

Aunque despiertan un gran interés, los remolinos de fuego siguen siendo un fenómeno relativamente poco comprendido. Esto se debe a las dificultades para obtener datos cuantitativos y a su compleja dinámica. Por lo tanto, muchos detalles que distinguen a este fenómeno siguen siendo esquivos.

Combinación correcta de viento y fuego

Un tornado de fuego, también conocidos como diablo de fuego, remolino de fuego o dragón de fuego o torbellino de fuego, es una de las estructuras más dramáticas que surge en la intersección de la combustión y la mecánica de fluidos.

Los tornados de fuego comienzan con un torbellino de viento, que a menudo se hace visible por el humo, y pueden ocurrir cuando el calor intenso y las condiciones del viento turbulento se combinan para formar remolinos de aire.

Los tornados de fuego, que constan de un núcleo ardiendo y una bolsa de aire giratoria, pueden sobrepasar los 1.000 grados centígrados.

Estos remolinos, que se producen cuando interactúa la combinación correcta de viento y fuego, pueden contraer un vórtice similar a un tornado que succiona escombros y gases combustibles y estar compuestos, al menos parcialmente, de llamas o cenizas.

Grandes incendios

Los remolinos de fuego surgen cuando las características del terreno y el viento se unen sobre una fuente de flotabilidad fuerte y autosuficiente (penacho de fuego) y forman una columna de vórtice en llamas concentrada.

Los tornados de fuego causan una gran cantidad de daño en un período de tiempo extremadamente corto debido a su rápida velocidad y fuertes vientos.

Un remolino de fuego no se compone necesariamente de llamas arremolinadas dentro de la columna de vórtice, ya que también se han informado muchos casos formados por gases calientes a favor del viento de grandes incendios.

Los remolinos de fuego, que básicamente se generan de incendios forestales, suelen tener entre 10 y 50 metros de altura, unos pocos metros de ancho y duración de solo unos minutos. No obstante hay registros excepcionales de tornados de fuego que superaron 1 kilómetro de altura, acompañados de vientos con velocidades de más de 200 kilómetros por hora y prolongarse por más de 20 minutos.

El poder destructivo de los remolinos de fuego no está en duda. Se sabe que tienen la fuerza como para arrancar árboles de 15 metros de altura o más, destruir edificios y casas, así como convertir los bosques y la vegetación en cenizas. Además, los remolinos de fuego dispersan escombros en llamas que pueden iniciar nuevos incendios.

Referencia: Fire Whirls. Annual Review of Fluid Mechanics, 2018. https://doi.org/10.1146/annurev-fluid-122316-045209