El coronavirus se ha transformado en una pandemia que ha cambiado nuestra forma de vivir. Ahora, que no encontramos en el segundo semestre de este 2020, la humanidad trata con todo lo que puede de adaptarse para poder hacer frente al virus SARS-CoV-2.

Pero, su mutable naturaleza y lo relativamente poco que aún sabemos de él ha hecho que el panorama se complique más de lo esperado. Sin embargo, esto no implica que se haya convertido en una causa imposible.

De hecho, ya en la actualidad existen al menos 26 proyectos avanzados para posibles vacunas contra el COVID-19 en el mundo (de los más de 200 que están en marcha). De estos, al menos unos 6 ya se encuentran en sus etapas finales (la fase 3 de ensayos clínicos) para poder determinar, de una vez por todas, la utilidad de una vacuna.

Entre los contendientes más conocidos se encuentra AstraZeneca, la reconocida farmacéutica que ha desarrollado su propio prototipo con el apoyo de la Universidad de Oxford. Ahora que su proyecto –al igual que otros– se acerca a su final, comienzan a surgir dudas sobre la distribución equitativa de la vacuna una vez esté lista.

El anuncio que lo ha cambiado todo

Entre el miércoles y el jueves de la semana pasada, el mundo se enteró de un trato que podría cambiar la forma en la que se desarrolle la historia de la pandemia en América Latina.

Comúnmente, las naciones desarrolladas y con economías suelen ser las primeras en obtener este tipo de elementos debido a su poder adquisitivo. Por esto, la población latinoamericana temía la posibilidad de tener que quedar “esperando” mientras la vacuna llegaba a otras naciones. Ahora, con el acuerdo realizado entre AstraZeneca, la Fundación Slim y los gobiernos de Argentina y México este panorama ha cambiado.

Ahora, existe la posibilidad de que una vacuna llegue a América Latina mucho antes de lo esperado. Todo gracias a la colaboración que se dará entre los gobiernos y empresas de estos países.

La nueva cadena de producción

Según parece, Argentina y México unirán fuerzas para convertirse en una cadena de producción que abastecerá toda Latinoamérica con la vacuna conocida como AZD1222. Desde Argentina, la firma farmacéutica mAbxienc se encargará de los primeros pasos mientras que el refinado y acabado de las vacunas se hará en México en el laboratorio Liomont.

Durante la primera etapa se creará lo que se conoce como “materia prima” para la vacuna. En pocas palabras, se fabricará el principio activo que es capaz de estimular la respuesta inmune en el organismo.

Luego de esto, los componentes serán traspasados a México en donde se procederá a dosificar la vacuna y a colocarla en sus contenedores finales (jeringas o frascos pequeños). Una vez esta fase esté completa, la vacuna se podrá distribuir.

La producción iniciará de 6 a 12 meses antes de lo esperado

Por los momentos, los tratos realizados entre los gobiernos de Latinoamérica y los creadores de AZD1222 estipulan que la producción se iniciará incluso antes de que se tengan los resultados finales de esta vacuna.

Ahora, las farmacéuticas ya se encuentran en movimiento para obtener los materiales que requiere. Graciela Ciccia, directora de Innovación y Desarrollo Tecnológico del Grupo argentino INSUD y fundadora de la Cámara Argentina de Biotecnología comentó a BBC Mundo que se cree que “a fin de noviembre vamos a tener ya el producto”. Sin embargo, esto no implica que justo en este momento se podrá distribuir.

Para entonces, lo más probable es que AstraZeneca aún no cuente con los datos de la fase 3 de sus estudios (que ya se encuentran activos). En los ensayos clínicos anteriores una primera dosis logró crear inmunidad en el 91% de las muestras, mientras que dos consiguieron una inmunización del 100% –ambos porcentajes muy prometedores–. Si cifras como estas se logran replicar en el ensayo a gran escala con miles de individuos, entonces la vacuna se considerará todo un éxito y su distribución se aceptará en el mundo.

Según la presidenta de AstraZeneca México, Sylvia Varela, las pruebas deberían finalizar entre noviembre y diciembre. Debido a esto, los primeros resultados deberían llegar en el 2021.

El primer lote de las vacunas de AstraZeneca en Latinoamérica podría entonces iniciar su distribución por el continente en los primeros meses del 2021. No obstante, a pesar de las vacunas están fabricadas desde antes, gran parte del proceso de distribución final dependerá de lo rápido que AstraZeneca pueda entregar sus resultados y qué tanto se demoren los organismos internacionales en dar su visto bueno para autorizar la distribución de la vacuna.

El primer lote podría incluir más de 150 millones de dosis

Esteban Corley, director del laboratorio mAbxience ha comentado que por mes se estarían creando unas 23 millones de dosis. Por su parte, una portavoz de mAbxienc comentó que inicialmente se está hablando de la producción de unas 150 millones de dosis. Además, la farmacéutica argentina ha dicho que dedicará una de sus plantas en el territorio argentino por completo a la producción de esta. Por lo que, de llegar a ser necesario, podrían presionar la producción eventual hasta unos 400 millones de dosis –si obtienen el apoyo de los gobiernos Latinoamericanos–.

Asimismo, INSUD también ha declarado sobre la producción de vacunas, pero ha asegurado que el primer lote tendrá al menos 250 millones de dosis. Por lo que, por lo menos por ahora podemos estipular que los primeros montos de producción de encontrarán entre estas cifras.

Latinoamérica tendrá una vacuna mucho más asequible

Cada una de estas dosis, por lo que parece, tendrá un costo no mayor a 4 dólares. En casos como los de la vacuna de la empresa estadounidense de Moderna se planteaba la posibilidad de que el precio base fuera de al menos 30 dólares. Por lo que, este cambio en la oferta de AstraZeneca y Oxford hacen de su vacuna mucho más asequible para la mayoría de los latinoamericanos.

Como consecuencia, muchas más personas podrían ser vacunadas y, de este modo, más vidas se salvarían a través de la prevención y a través del corte de cadenas de transmisión del virus gracias a la inmunización. El ministro de Salud argentino, Ginés González García,  se ha referido a esto al comentar que este precio: “Nos da accesibilidad sobre todo en un país donde hay dificultades económicas”.

Con este cambio, el proyecto de distribución de vacunas en América Latina se ha transformado en una actividad “sin fines de lucro”. Esto debido a que el precio estipulado ($4) no incluye ganancias. Incluso, para el caso específico de México, la vacuna sería totalmente gratuita y universal, según las declaraciones de López Obrador.

¿Todos los países la tendrán?

Por ahora, se plantea que todas las naciones latinoamericanas reciban la vacuna. Sin embargo, tanto los gobiernos como las instituciones privadas involucradas en el proceso han comentado que todo podrá depender del “interés” que muestre cada gobierno. Pero, como punto inicial, se tratarán de asegurar de que la distribución de la vacuna se dé equitativamente en todo el continente.

La única excepción a este detalle puede ser Brasil que, según parece, “tiene otros planes” y otros “convenios”. Por lo que, no está totalmente claro si recibirá las dosis de la producción argentina y mexicana. Pero, como el país ha sido la sede de los estudios de Oxford y AstraZeneca, es posible que haya llegado a un acuerdo de abastecimiento particular con estas entidades.

¿Quiénes recibirán esta vacuna?

Por su parte, la prioridad para las naciones recipientes del primer lote de vacunas deberá ser hacer que estas lleguen a las poblaciones de riesgo de sus países. Por este motivo, se dará preferencia al personal de salud, a los adultos mayores de 60 años y a todo personal que se encuentre en un posible alto riesgo de contagio del SARS-CoV-2 (como las fuerzas de seguridad).

¿Cómo se ha logrado este trato? La Fundación Slim entra en juego

Un trato de esta magnitud es algo único en la historia y, efectivamente, ha sido conseguido a través de métodos poco tradicionales. Para iniciar, a pesar de que el gobierno mexicano aprobó siempre las acciones, no fue este el que tomó verdaderamente la iniciativa para realizar las negociaciones.

En realidad, quien estuvo detrás del acuerdo fue la conocida La Fundación Slim, existente en México desde 1986. Esta se ofreció a ser la principal financista del proyecto su AstraZeneca accedía a producir su vacuna en Latinoamérica sin fines de lucro. Fue gracias a esta disposición, y al consiguiente proceso de negociación con la farmacéutica, que el panorama de América Latina en cuanto al coronavirus ahora es diferente.

Las acciones “cruciales” de Carlos Slim

Específicamente, gran parte de las acciones tomadas las llevó a cabo el magnate y filántropo mexicano Carlos Slim Helú. Este hombre es considerado como el más rico de México (y de América Latina). Asimismo, aquel al que han llegado a comparar con el Rey Midas –por su capacidad para hacer negocios exitosos– se ha situado como el duodécimo hombre más rico del mundo según la revista Forbes.

Slim estuvo durante todo el proceso con el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para hacerle saber de sus intenciones y la meta de sus negociaciones. Por su parte, el gobierno mexicano le dio el visto bueno para que procediera con ellas y, en muy poco tiempo, Slim había logrado cerrar el trato. Luego de esto, su participación fue calificada como “crucial” por parte del gobierno de López Obrador.

Lo importante es “salvar vidas”

Este ha sido el enfoque que ha tenido el magnate de las telecomunicaciones y dueño de América Móvil durante este proceso. Según ha declarado, su interés en todo momento no ha sido el lucro económico, o ni siquiera hacer un “buen negocio”, sino que su meta ha sido salvar tantas vidas como fuera posible.

Debido a esto, Slim constantemente estuvo apurando el proceso de negociación con la intención de cerrar el trato a cualquier costo, esto según un reporte de la agencia de noticias EFE de las declaraciones de Arturo Elías Ayub, vocero de Carlos Slim. Por ahora, no se ha difundido el monto que el empresario ha comprometido para la causa. Sin embargo, vemos claramente sus significativas consecuencias (al convertir a la vacuna en un elemento asequible para la mayoría de los latinoamericanos).

Manteniendo las puertas abiertas (y minimizando riesgos)

Un punto crucial que debe quedar claro es que la vacuna de AstraZeneca aún no ha pasado por su tercera fase de pruebas ni ha sido oficialmente aprobada. Como consecuencia, no se trata todavía de una alternativa segura.

De hecho, tanto las empresas argentinas como las mexicanas estarían trabajando “a riesgo”, lo que implicaría que si los resultados de la fase 3 fuesen negativos, las vacunas nunca se usarían y tanto el esfuerzo, el tiempo y el dinero invertido se perderían.

El prometedor panorama ofrecido por la candidata de AstraZeneca y Oxford los ha hecho una de las mejores opciones a pesar de esta situación. Pero, no se puede negar que esta posibilidad sigue presente y que es un gran riesgo.

Por este motivo, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha resaltado que la nación no se ha conformado solo con este convenio. De hecho, ya se encuentra haciendo negociaciones con otras candidatas fuertes, como la presentada por BioNTech y Pzifer (del convenio alemán-estadounidense) o la ofrecida por CanSino (de China). De este modo, esperan poder asegurar a su población el acceso a la vacuna verdaderamente efectiva, una vez esta finalmente se determine.