El año pasado, la preocupación de las autoridades sanitarias de EE.UU. era el brote de enfermedad pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos, también conocidos como vapers.

Este año la preocupación trasciende los límites de EE.UU. y es mucho más difícil de controlar. Un coronavirus salido de Wuhan, China, ha estado contagiando a millones de personas desde finales de 2019, causando más de 760 mil muertes en todo el mundo, afectando no solo la salud física, sino también mental de las personas.

Y aunque la naturaleza de ambos problemas es bastante diferente, puede que estas se topen en algún momento. Por ejemplo, un nuevo estudio sugiere que los adolescentes y adultos jóvenes que vapean tienen mayor riesgo de contraer coronavirus.

Encuestas a adolescentes y adultos jóvenes

Los investigadores aplicaron encuestas en línea en las que participaron 4,351 participantes de 13 a 24 años que vivían en los 50 estados de EE. UU., el Distrito de Columbia y tres territorios de EE.UU.

La población objetivo eran jóvenes usado cigarrillos electrónicos y los que nunca habían usado productos de nicotina, los cuales fueron escogidos equitativamente como muestra para el estudio considerando edad, razas y géneros.

Las preguntas estaban dirigidas a indagar en si alguna vez habían usado dispositivos de vapeo o cigarrillos tradicionales, y si habían vapeado o fumado en los últimos 30 días. También les preguntaron si habían experimentado síntomas de COVID-19, si se habían aplicado la prueba o si habían recibido un diagnóstico positivo para la enfermedad.

Los resultados mostraron que los jóvenes que habían consumido tanto cigarrillos tradicionales como cigarrillos electrónicos en los 30 días anteriores a la encuesta tenían casi cinco veces más probabilidades de experimentar síntomas de COVID-19 como tos, fiebre, cansancio y dificultad para respirar en comparación con los que nunca habían fumado o vapeado.

También se observaron diferencias en función del tipo de producto de nicotina que consumían los participantes, así como de qué tan recientemente los habían vapeado o fumado, o ambos. Esto los hacía entre 2.6 y 9 veces más propensos a hacerse pruebas de COVID-19 en comparación con los que no usaban ninguno de dichos productos.

Cigarrillos electrónicos aumentan la probabilidad de un diagnóstico positivo de COVID-19

Los investigadores observaron que, entre los participantes que se habían sometido a una prueba de COVID-19, los que habían usado en algún momento cigarrillos electrónicos tenían cinco veces más probabilidades de dar positivo que los no vapeadores.

De manera similar, aquellos que habían usado tanto cigarrillos electrónicos como cigarrillos convencionales en los 30 días anteriores tenían 6,8 veces más probabilidades de ser diagnosticados con la infección.

“Los jóvenes pueden creer que su edad los protege de contraer el virus o que no experimentarán síntomas de COVID-19, pero los datos muestran que esto no es cierto entre los que vapean”, dice la investigadora postdoctoral Shivani Mathur Gaiha y coautora del estudio.

Por el momento, los investigadores no han encontrado evidencia de alguna conexión entre fumar cigarrillos convencionales solamente y el diagnóstico de COVID-19. Sin embargo, los riesgos del consumo de estos últimos están bien documentados.

Referencia:

Association Between Youth Smoking, Electronic Cigarette Use, and Coronavirus Disease 2019. https://www.jahonline.org/article/S1054-139X(20)30399-2/fulltext