La App Store, junto como la Play Store, es el arquetipo de las tiendas de aplicaciones de la actualidad. Ya sea que se tenga un dispositivo iOS, para la primera, o Android, para la segunda, tiendas como estas serán la principal fuente desde la cual nutriremos nuestros equipos.

En el mundo de Android, existen otras tiendas, como la de Samsung, que funcionan en paralelo y permiten variedad. No obstante, cuando hablamos Apple y los sistemas operativos iOS, iPadOS, MacOS y WatchOS, es App Store o nada.

Con este sistema, Apple ha tratado siempre de ofrecer a los usuarios de sus equipos y sistemas operativos un ambiente seguro en el que sepan que cada app que descargan no solo es legítima, sino que está libre de virus y no se trata de ningún fraude.

Para lograr esto Apple ejerce un control constante sobre los contenidos de la App Store y las aplicaciones que en ella se publican o actualizan. Esto ha generado preocupaciones sobre sus prácticas antimonopolio y se ha cuestionado el nivel de poder que adquiere Apple al ser tanto competidora como reguladora de contenidos.

Ahora, recorreremos un poco de lo que pasa tras bambalinas en Apple y con los equipos que mantienen a la App Store funcionando y a sus contenidos regulados.

Los encargados de tomar las decisiones

En primer lugar, es necesario comprender cuáles son las entidades encargadas de la regulación de contenidos dentro de la App Store. A pesar de las críticas, la empresa siempre ha declarado que en sus plataformas se da una competencia justa y que las restricciones o rechazos se dan únicamente cuando las propuestas no cumplen con las políticas de la plataforma. Unas que aseguran que todas las aplicaciones cuenten con una misma línea base y no se sobrepasen al adentrarse en terrenos como la política o no se conviertan en veladas herramientas de recolección de datos.

El centro encargado de llevar esto a cabo se conoce como App Review y cuenta con un equipo de más de 300 revisores. Esta red de trabajadores de Apple extiende sus servicios por apps en más de 81 idiomas distintos.

El centro con sede en California, recientemente abrió un nuevo par de oficinas en Cork, Irlanda y Shanghai, China. Sin embargo, todas las sedes cumplen con una misma función: revisar las propuestas de los desarrolladores y asegurarse de que las aplicaciones cuentan con los lineamientos de Apple.

A pesar de que estos procedimientos se han llevado a cabo por años, apenas el mes pasado (por las preocupaciones sobre la claridad de sus políticas) Apple creó una página en la que se encarga de especificar todos sus lineamientos en el proceso de decisión para incluir o no aplicaciones en la App Store.

El proceso

Cada trabajador pide o reclama un lote de aplicaciones a través de la plataforma “App Claim”. Luego, generalmente utilizando un iPad revisan cada app en un proceso que puede demorarles de 2 a 3 minutos.

Allí compraran los contenidos de la app con los lineamientos de Apple (por ejemplo, se aseguran de que no haya ningún tipo de contenido ilegal). Igualmente, se pasean por toda la aplicación para asegurarse de que funcione sin errores. Si todo está en orden la aceptan, si hay problemas la rechazan y si hay algún inconveniente entonces la retienen y la ponen en “espera”.

Por lo general, estos revisores deben cumplir con cuotas de 50 a 100 apps por día y tanto su rendimiento (cuántas apps realiza) como la calidad de este (cuántas decisiones son aprobadas y cuántas revocadas) se monitorean a través del sistema Watchtower instalado en los iPad.

La App Store rechaza un 40% de las aplicaciones que recibe

Los lineamientos de Apple son estrictos y los cumplen sin importar de quién se trate. Incluso grandes nombres como Netflix y Spotify han tenido que conversar con “Bill” el representante perenne de los equipos de App Review que siempre hace las llamadas a los clientes, según reportan las fuentes cercanas a Apple citadas por la CNBC. Según la empresa, cada semana se hacen al menos mil llamadas para hablar con los desarrolladores sobre sus contenidos.

En una primera instancia, al menos el 40% de las apps que llegan por primera vez a Apple son rechazadas. Sin embargo, muchas solo necesitan modificaciones leves y luego pueden aparecer en la App Store. No obstante, aplicaciones que contengan diversos tipos de estafas, fraudes, contenidos ilegales o que violen la privacidad de los usuarios son rechazadas de forma definitiva.

En caso de que los desarrolladores no estén de acuerdo con el veredicto, siempre tienen la posibilidad de presentar una apelación. De este modo, su caso vuelve a ser revisado por un nuevo grupo y se determina si se confirma la decisión inicial, si se modifica o si se revoca.

Cuando hay controversia

Si todo está en orden, la app se aprueba y comienza a estar disponible en la App Store. Por otro lado, si se encuentra un incumplimiento explícito se les notifica esto a los desarrolladores y la aplicación no pasa a la siguiente fase.

Pero, si tal vez la violación a las políticas no está tan clara o hay dudas sobre la respuesta que se les debe dar, entonces la decisión pasa de los equipos de App Review a la “junta de revisión ejecutiva” (o ERB, según sus siglas en inglés). Esta se encuentra bajo la dirección de Phil Schiller, vicepresidente senior de marketing de Apple.

Es en ERB que se determina finalmente si las aplicaciones tienen o no el visto bueno de Apple antes de su publicación. Cada semana la ERB se reune con representantes de los equipos de App Review para conocer los nuevos casos. Además, revisan regularmente las posibles apelaciones presentadas por los desarrolladores.

Luego, estos pasan por toda la junta quien los examina y da un veredicto. Al ser esta la última instancia a la que se puede acudir. Dentro del esquema de la compañía, las decisiones de ERB son siempre las definitivas.

La controversia del momento: Apple vs Epic Games

Recientemente, la App Store y su proceso de selección de contenidos se han vuelto tendencia debido a la batalla legal en la que se ha metido con Epic Games. Esta desarrolladora de videojuegos, dueña del popular Fortnite, incluyó en su última actualización la posibilidad de pagar por los ítems del juego directamente desde la app y no desde la App Store.

Como consecuencia, Apple no estaba recibiendo el 30% que la App Store gana por cada compra. Dentro de los lineamientos de la plataforma de la tienda de aplicaciones está el que toda transacción debe hacerse a través de esta y pagar su respectivo impuesto.

Debido a que Epic Games se saltó estas reglas, ahora también ha sido sacado de la App Store, luego de salir recientemente de la Play Store por motivos similares. Por ahora, Fortnite puede estar en los equipos Android a través de estos otros portales de descarga, mientras que en iOS solo permanecerá en los equipos que ya lo hayan descargado (bajo ciertas nuevas condiciones). A través de un tuit Fortnite ha denunciado las acciones de Apple. Con este, se renuevan las críticas antimonopolio contra la compañía.

“Creamos la App Store con dos objetivos en mente: que sea un lugar seguro y confiable para que los clientes descubran y descarguen aplicaciones, y una gran oportunidad comercial para todos los desarrolladores”.

Esto lo dice Apple en su misma plataforma para dejar claras las misiones de la App Store y cómo esta tiene dos metas principales: satisfacer a los usuarios con contenidos seguros y ser una fuente de oportunidades para los desarrolladores. Nadie puede discutir que el primer aspecto lo han sabido llevar muy bien durante todos estos años. Sin embargo, podemos ver que no todos los desarrolladores se sienten tan apoyados como deberían.