En Italia, el primer país europeo afectado por la pandemia del coronavirus, más de 251.000 personas han sido infectadas y más de 35.000 han perdido la vida. Aunque se considera que los italianos ya pasaron lo peor de la pandemia, actualmente se registran más de 13.000 casos confirmados, lo que mantiene a las autoridades en estado de alerta.

A medida que el gobierno nacional estudia la posibilidad de volver a establecer restricciones más estrictas contra el COVID-19, como la obligatoriedad del uso de mascarillas faciales en público, las regiones ya están tomando medidas drásticas.

Procurando la contención

En un intento de frenar los últimos brotes de coronavirus, las regiones italianas han comenzado a ordenar nuevos períodos de cuarentena para las personas que regresan de países europeos de mayor riesgo, como España y Grecia.

Las autoridades sanitarias temen que los italianos que regresan de vacaciones desde el extranjero puedan estar trayendo a casa el coronavirus y esparciéndolo durante el verano, una temporada en la que las personas suelen amontonarse al aire libre, en las playas, en festivales o fiestas.

A medida que el gobierno nacional estudia la posibilidad de volver a establecer restricciones más estrictas contra el COVID-19, las regiones ya están tomando medidas drásticas.

Con esto en mente, las autoridades de la región Emilia Romagna, al norte del país, decretaron una orden para la realización de pruebas de coronavirus a todos los que regresaran a la región desde España, Grecia y Malta, países donde viajar con Italia no está restringido. Aquellas personas que regresan de Croacia también serán puestos en cuarentena.

Microgrupos de infección

De forma similar, las autoridades de las regiones del sur de Apulia y Campania establecieron una cuarentena obligatoria de 14 días para las personas que regresan de algunos países europeos. Al respecto, Michele Emiliano, presidente regional de Apulia, expresó:

“En los últimos dos días hemos registrado numerosos casos de residentes de Apulia que han dado positivo tras regresar de Grecia, Malta y España, países con una alta circulación viral”.

Las autoridades sanitarias temen que los italianos que regresan de vacaciones en el extranjero puedan estar trayendo a casa el virus y esparciéndolo durante el verano.

Por su parte, el presidente regional de Sicilia, Sebastiano Musumeci, manifestó que la concurrida ciudad está lista para seguir el ejemplo de sus vecinos regionales.

Los expertos han manifestado su preocupación por los informes de jóvenes italianos que regresan del extranjero y crean microgrupos de infección, como el grupo de 30 adolescentes de la región del Véneto, algunos de los cuales dieron positivo tras un viaje a Croacia, una docena de adolescentes en Toscana que visitaron Grecia, ocho personas en Roma que habían ido a Malta, y cinco jóvenes en Puglia que fueron a Grecia.

Las autoridades sanitarias de Véneto informaron el miércoles que la región registraba 29 nuevos casos confirmados y alrededor de 500 personas más a las que se les ordenó que se aislaran. Entre lunes y martes (10 y 11 de agosto) Emilia Romagna, Puglia y Campania reportaron 19, 20 y 23 nuevos casos, respectivamente.

Referencia: Italian region orders quarantine for residents returning from Spain, Greece or Malta. The Local, 2020. https://bit.ly/3kDLVqA