La pandemia del coronavirus ha hecho tambalear las bases de nuestra cotidianidad. Al hacer necesario que nos quedemos en casa y que saltemos al mundo digital, nuestra normalidad cambió por completo. Con ella, nuestras rutinas laborares y/o académicas también mutaron, así como las dinámicas familiares en el hogar en el que ahora todos somos presencias constantes.

Sin embargo, ha habido sectores y personas que se han visto más afectados por este cambio de parámetros. Justo ahora, en recientes investigaciones se ha determinado que las científicas pertenecen a estos grupos de individuos altamente afectados.

Durante la pandemia del COVID-19, se ha visto con cada vez más claridad como la actividad laboral de las científicas va en declive. Ahora, tal como muchos otros efectos de la pandemia, se teme que estas repercusiones negativas permanezcan en la comunidad científica perjudicando a las mujeres incluso después de que el coronavirus sea erradicado.

Las mujeres han publicado un 19% menos durante la pandemia

Una de las primeras investigaciones en este ámbito se llevó a cabo bajo la dirección de Reshma Jagsi, oncóloga de la Universidad de Michigan, una de las coautoras del estudio que se publicó en eLife este junio.

Dentro de ella, se analizaron más de 1.900 publicaciones médicas relacionadas con el COVID-19. Asimismo, se compararon dichos conteos con los más de 85 mil artículos médicos que se publicaron el año pasado.

Proporción estimada de mujeres según puesto de autor / Crédito: Los artículos médicos de COVID-19 tienen menos mujeres primeras autoras de lo esperado, eLife (2020).

Allí pudieron notar una clara disminución en la participación de las mujeres como primeras autoras de los estudios. De hecho, la cantidad de publicaciones con estas características fue casi un quinto menor a la de años anteriores, con un 19% de artículos menos. Igualmente, las apariciones de mujeres como últimas autoras bajaron también un 5%. En el primer caso, hablamos de científicas en los albores de su carrera, y en el segundo de profesionales que ya tienen una trayectoria marcada en el campo.

Hubo menos mujeres como primeras autoras durante este 2020

Proporción estimada de primera autora según especialidad de la revista [científica] / Crédito: Los artículos médicos de COVID-19 tienen menos mujeres primeras autoras de lo esperado, eLife (2020).
Esta disminución en la cantidad de primeras autoras no solo se reflejó en la investigación antes mencionada. De hecho, otras revisiones de variados artículos preimpresos (más de 300 mil) han reflejado esta disminución de la aparición de primeras autoras en las publicaciones científicas del 2020.

Cassidy Sugimoto, científica de la información en la Universidad de Indiana y coautora del análisis realizado en mayo, ha comentado que esto se vuelve resaltante porque las científicas que inician su carrera tienen más probabilidades de ser madres de niños pequeños. Un detalle que, en estos tiempos de pandemia, se convierte en una responsabilidad continua que ya no pueden compartir con las escuelas o con cuidadores externos. Algo que se repite incluso si cuentan con un núcleo de apoyo en la propia familia.

Las científicas tienen menos tiempo para trabajar

Estas observaciones se traducen en lo que fue reportado recientemente en un estudio publicado en la revista Nature Human Behavior. Dentro de este, se observaron y estudiaron los patrones y realidades de más de 4.500 científicos europeos y estadounidenses.

Las observaciones se realizaron un mes después de que la OMS (Organización Mundial de la Salud) calificó como pandemia a la crisis del coronavirus. Luego de este breve lapso, fue notoria la diferencia en la disponibilidad del tiempo entre hombres y mujeres.

Por un lado, la de estos no cambió demasiado, mientras que la de las científicas se vio significativamente disminuida (con una diferencia de al menos 5% entre los dos grupos). ¿Por qué?

Aún hay una división desproporcionada de las labores del hogar

¿Quién ha tomado la carga del cuidado de los niños durante el cierre de las escuelas? / Crédito: Diferencias de género en el impacto de COVID-19. Comprender el coronavirus en Estados Unidos (2020).

Para poder entender el origen de esta diferencia, puede ser útil observar la información obtenida por una encuesta realizada para el estudio “Understanding America”. En este, casi 6 mil adultos fueron encuestados.

Allí se reflejó que al menos el 33% de las madres empleadas se habían convertido en las responsables del cuidado de los hijos durante la pandemia. Por su parte, los padres empleados solo reportaron esto en un 7%.

Con esto, se ve nuevamente el sesgo en la división del trabajo del hogar y el cuidado de la descendencia que sigue presionando a la mujer para que sea la principal encargada. Es claro que esta no necesariamente la única explicación. Sin embargo, Jagsi comenta que:

“(…) es particularmente convincente el hecho de que, en una sociedad que todavía adopta una división por género del trabajo doméstico, las mujeres con hijos pueden haberse visto afectadas de manera desproporcionada por el cierre de escuelas y el acceso limitado al cuidado infantil”.

Oportunidades perdidas

Por otro lado, este retiro sostenido de las mujeres del campo laboral se ha convertido en una constante pérdida para el desarrollo de sus carreras. En el mundo científico, si se desea avanzar es necesario mantenerse en constante actividad, realizar nuevas investigaciones y publicar de forma constante. Ahora, las mujeres y madres que se desempeñan en este campo ven grandes obstáculos a la hora de rendir igual que sus colegas masculinos o sin hijos.

En general, debido a las exigencias del hogar que caen sobre sus hombros, las mujeres tienen menos oportunidad para trabajar en colaboraciones, asistir a conversatorios, buscar financistas, intercambiar ideas con posibles mentores y construir redes de contactos a través de las cuales realizar investigaciones. En pocas palabras, poco a poco la nueva realidad las deja de lado.

Por si fuera poco, no son solo ellas a nivel individual las que ven oportunidades perdidas, sino también el mundo.

“Estas son mujeres con un alto nivel de educación que podrían estar trabajando en tremendos avances para la humanidad y nuestro planeta. (…) Y, sin embargo, las están sacando [del trabajo] debido a los estereotipos sobre la maternidad”, ha dicho Kimberly Churches, directora ejecutiva de la Asociación Estadounidense de Mujeres Universitarias.

Efectos que perduran

Una de las mayores preocupaciones de toda esta situación es que el sesgo se mantenga incluso después de la pandemia. Para cuando esto termine, la participación de muchas científicas en el mundo de la investigación podría estar significativamente mermada.

Como consecuencia, sus métricas de rendimiento no serán las más atractivas y muchas empresas podrían incluso optar por otros empleados masculinos o sin hijos que sí hayan podido mantenerse activos durante la pandemia.

¿Habrá una forma de detener este declive? En efecto, la hay. Pero esta requiere de un cambio de mentalidad en la sociedad, desde las grandes empresas, farmacéuticas y centros de investigación, hasta los núcleos de cada hogar, para reestructuras las exigencias que estereotípicamente se han colocado sobre las mujeres.

Referencias:

Unequal effects of the COVID-19 pandemic on scientists: https://doi.org/10.1038/s41562-020-0921-y

Meta-Research: COVID-19 medical papers have fewer women first authors than expected: https://elifesciences.org/articles/58807

The decline of women’s research production during the coronavirus pandemic: https://www.natureindex.com/news-blog/decline-women-scientist-research-publishing-production-coronavirus-pandemic