En los últimos años, se ha hecho muy frecuente que los médicos ordenen a sus pacientes hacerse ecografías para detectar nódulos tiroideos cancerosos. Sin lugar a dudas, el uso rutinario de este procedimiento ha influido en el aumento de la detección de los casos de cáncer de tiroides y su tratamiento oportuno. ¿Pero cuándo es el momento oportuno para solicitarlo?

Un nuevo estudio publicado en la revista JAMA Surgery revela que hasta un tercio de los médicos encuestados hicieron que sus pacientes se hicieran ecografías tiroideas por razones que se escapan de los lineamientos clínicos habituales.

Encuestas a médicos que atienden el cáncer de tiroides

Los investigadores del Centro Oncológico Rogel de la Universidad de Michigan encuestaron a 610 cirujanos, endocrinólogos y médicos de atención primaria que trabajaban brindando atención del cáncer de tiroides. La encuesta consistió en presentarles diferentes casos de pacientes y preguntarles en cuál de ellos solicitarían una ecografía de tiroides o de cuello.

La mayoría de las respuestas apuntaron a realizar el procedimiento. 69 por ciento de los médicos encuestados alegaron que esta decisión tenía sus bases en las pautas de atención clínica, como la presencia de un nódulo grande en la zona que se puede palpar o ver en otro tipo de prueba de imagen.

No obstante, 33 por ciento dijo que optaría por ordenar una ecografía de tiroides o cuello porque el paciente así lo quería, mientras que 28 por ciento dijo que la razón fueron resultados anormales en las pruebas de función tiroidea. Los investigadores señalan que este último está desaconsejado.

Pautas clínicas para pruebas tiroideas

Y en efecto, organizaciones como la Comprehensive Cancer Network y la American Thyroid Association establecen las pautas de atención para la aplicación de determinados procedimientos, todas con base en datos clínicos y resultados de estudios publicados.

También la campaña Choosing Wisely, lanzada en el año 2012, identifica las pruebas y procedimientos que los médicos pueden proponer a los pacientes para garantizar un tratamiento adecuado para su afección. Trabajar en función de sus lineamientos es un buen argumento.

Sin embargo, la primera autora del estudio, Debbie W. Chen, MD, becaria de endocrinología en Michigan Medicine, reconoce que “no existe una guía específica sobre cuándo solicitar una ecografía de tiroides” y que “las pautas comienzan una vez que se encuentra un nódulo”.

“Nuestro estudio sugiere que existe una oportunidad cuando se trabaja en el próximo conjunto de pautas para mirar un poco hacia arriba, antes de un diagnóstico clínico, y ofrecer una mejor guía para cuando se necesita una ecografía tiroidea”.

Por lo que estos resultados pueden servir de motivación para los profesionales de salud, tanto para los que suelen trabajar en función de los lineamientos clínicos como aquellos que se han salido de dichas pautas.

“Podemos cambiar el comportamiento y ayudar a los médicos a utilizar la ecografía tiroidea de manera más apropiada, lo que reducirá la incidencia de cáncer de tiroides de bajo riesgo”, concluye Haymart.

Referencia:

Physician-Reported Misuse of Thyroid Ultrasonography. https://jamanetwork.com/journals/jamasurgery/article-abstract/2769328