A medida que evoluciona la pandemia de COVID-19, los bancos de leche continúan proporcionando leche materna donada a bebés prematuros que no tienen acceso a su propia leche materna. como regla, los donantes se someten a pruebas de detección de enfermedades y la leche se analiza y pasteuriza para garantizar que sea segura para los bebés médicamente frágiles.

Aunque no hay pruebas que sugieran que la leche materna sea un medio de transmisión a los lactantes del SARS‐CoV‐2, el coronavirus que causa la enfermedad COVID-19, en teoría, la leche extraída puede contaminarse por las secreciones respiratorias de la madre o por la piel.

Proceso eficaz

Un reciente estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, demostró que en la leche humana, el proceso de pasteurización inactiva el virus que causa COVID-19, lo que confirma que los procesos del banco de leche han sido seguros durante la pandemia y que lo seguirán siendo.

Para llegar a esta conclusión, el equipo de investigación trabajó en el laboratorio del Instituto Kirby para infectar experimentalmente pequeñas cantidades de leche materna congelada y recién extraída de donantes sanas.

Luego de simular el proceso de pasteurización que ocurre en los bancos de leche, el equipo evidenció que las muestras de leche no contenían virus vivo infeccioso.

Posteriormente, los autores calentaron las muestras de leche, ahora infectadas con el coronavirus SARS-CoV-2, a 63 grados Celsius durante 30 minutos para simular el proceso de pasteurización que ocurre en los bancos de leche. El equipo evidenció que después de este proceso, las muestras de leche no contenían ningún virus vivo infeccioso.

Esta observación, explican los autores, valida que el coronavirus SARS-CoV-2 puede inactivarse eficazmente mediante el proceso de pasteurización. En este sentido, la doctora Laura D. Klein, afiliada al Servicio Clínico e Investigación de la Cruz Roja Australiana y coautora del estudio, comentó:

“Es bien sabido que la pasteurización inactiva muchos virus, incluidos los coronavirus que causan el SARS y el MERS. Estos hallazgos son consistentes con un estudio reciente que informó que el SARS-CoV-2 se inactiva mediante el tratamiento térmico en algunos contextos”.

Riesgo de transmisión mitigado

Los investigadores también probaron si almacenar leche materna infectada con el SARS-CoV-2 entre 4 y -30 grados centígrados inactivaría el virus, lo que representó la primera vez que un estudio evaluó experimentalmente la estabilidad del SARS-CoV-2 en la leche materna humana en condiciones de almacenaje comunes.

El estudio confirmó que la pasteurización inactiva el virus que causa COVID-19, lo que ratifica que los suministros del banco de leche son seguros para los lactantes.

Estas pruebas revelaron que el almacenamiento en frío no tuvo un impacto significativo en la carga viral infecciosa durante un período de 48 horas. Si bien la congelación de la leche dio como resultado una ligera reducción del virus presente, aún fue posible recuperar virus viables después de 48 horas de almacenamiento en tales condiciones.

Los investigadores concluyeron que el coronavirus SARS‐CoV‐2 se inactiva eficazmente mediante la pasteurización, lo que sugiere que los procesos existentes del banco de leche mitigan de forma eficaz el riesgo de transmisión a los lactantes vulnerables a través de la leche materna pasteurizada de donantes.

Por otra parte, la estabilidad demostrada del coronavirus en la leche materna refrigerada o congelada puede ayudar en el desarrollo de pautas sobre la extracción y el almacenamiento seguro de la leche de madres infectadas con COVID‐19.

Referencia: SARS‐CoV‐2 in human milk is inactivated by Holder pasteurisation but not cold storage. Journal of Pediatrics and Child Health, 2020. https://doi.org/10.1111/jpc.15065