Colinas y montículos en el suelo del cráter Occator en el planeta Ceres. Foto: Nave Dawn de la NASA.

En 2018, la nave espacial Dawn, de la NASA, permitió que los científicos observaran a detalles uno de lo lugares más extraños del sistema solar: el cráter Occator ubicado en el planeta enano Ceres.

Durante los últimos meses de la misión, Dawn voló a 35 kilómetros sobre la superficie del planeta enano, gracias a lo cual pudo obtener datos de gran utilidad para los científicos, que estaban interesados en comprender por qué tenía agua salada.

Ahora los resultados del análisis de los datos recolectados sugieren que Ceres pudo haber tenido actividad de forma mucho más recientemente de lo que se pensaban. Los científicos publicaron todos los detalles en una serie de siete artículos en Nature Communications.

Una actividad diferente a la de otros cuerpos del sistema solar

En uno de los estudios, los científicos construyen una cronología de los eventos geológicos que dieron lugar al cráter Occator, que ha existido durante aproximadamente 22 millones de años, y tiene alrededor de 92 kilómetros de ancho.

En aquel tiempo, la salmuera que se filtraba desde el manto de Ceres a través de la capa superior de roca dio lugar a depósitos brillantes, un proceso que continó hasta hace tan solo un millón de años.

Lo curioso es que esta actividad es diferente a la de cualquier otro en el sistema solar, según indican los autores del estudio, por el tamaño del planeta. Ceres es relativamente pequeño y no está sujeto a la dinámica gravitacional a la que otros cuerpos, como la luna ultravolcánica Io de Júpiter, sí lo están.

Ceres tiene una sal que también está en la Tierra

Otro estudio informa que identificaron en Ceres una forma específica de sal que, hasta el momento, solo se había encontrado en nuestro planeta. Los científicos dicen que es probable que las salmueras que depositaron dicha sal en la superficie deben haberlo hecho muy recientemente. De hecho, no descartan la posibilidad de que estas sigan generándolas en la actualidad.

Pero además de sugerir que Ceres podría ser más joven, las sales podrían ser la explicación de por qué el planeta carece de tirones gravitacionales. También podrían ser las responsables de que las masas de líquido se mantengan adentro.

El impacto que dejó el enorme cráter pudo haber proporcionado suficiente calor al planeto como para dar lugar a la filtración de salmuera a través de antiguas grietas en su roca, y que esta empezara a dejar estos depósitos en la superficie.

El origen de la salmuera

Los datos de Dawn también permitieron reconstruir la historia de la salmuera. En otro artículo, los autores sugieren que ciertas áreas de la salmuera en el cráter vienen del agua del pozo subterráneo, generada tras el impacto contra la superficie de Ceres. Aunque también creen que parte de esta provengan de un reservorio más antiguo, más profundo y más extendido en el planeta.

Otro punto que ha llamado la atención de los científicos es que la corteza del enano caliente presenta disparidades en varias regiones. Existe un interés importante en determinar cómo pudieron haberse formado los montículos y colinas que hay dentro de su icónico cráter, así como en comparar la actividad asociada a sus depósitos de sal con la de la Luna y de Marte. Pero para ello deberemos esperar nuevos datos que se recolecten en próximas misiones.

Referencia:

Recent cryovolcanic activity at Occator crater on Ceres. https://www.nature.com/articles/s41550-020-1146-8

Post-impact cryo-hydrologic formation of small mounds and hills in Ceres’s Occator crater. https://www.nature.com/articles/s41561-020-0581-6

Impact heat driven volatile redistribution at Occator crater on Ceres as a comparative planetary process. https://www.nature.com/articles/s41467-020-17184-7

The varied sources of faculae-forming brines in Ceres’ Occator crater emplaced via hydrothermal brine effusion. https://www.nature.com/articles/s41467-020-15973-8