Los humanos necesitan proteínas de origen animal, pero ciertas fuentes no son las más saludables, o al menos no para consumirlas muy seguido. En TekCrispy hemos reseñado estudios que sugieren que consumir carnes rojas muy seguido puede ser nocivo para la salud cardiovascular, y ahora un nuevo trabajo suma evidencia de ello.

Un equipo de Stanford Medicine, financiado por la compañía Beyond Meat, llevó a cabo un pequeño estudio cuyos hallazgos sugieren que cambiar la carne roja por ciertas alternativas de carne de origen vegetal pueden reducir algunos factores de riesgo cardiovascular.

Preocupación por carnes vegetales ultraprocesadas

Beyond Meat es una compañía que fabrica alternativas de carne de origen vegetal como sustituto de la carne roja.

El hecho de que un producto parezca saludable a simple vista no necesariamente lo hace saludable. Tal es el caso de las alternativas a la carne de Beyond Meat, que han recibido críticas por tener niveles relativamente altos de grasas saturadas y sodio agregado, y se consideran como alimentos ultraprocesados.

Muchas personas podrían creer que por comer una hamburguesa con la carne producida por Beyond Meat podría estar libre de remordimientos y de riesgos, pero es así. De hecho, su consumo sigue asociado a factores que contribuyen al riesgo de enfermedad cardiovascular.

Consciente de ello, Christopher Gardner, PhD, profesor de medicina en el Stanford Prevention Research Center, planteó la una pregunta que mereció una investigación científica: “si se agrega sodio y aceite de coco, que tiene un alto contenido de grasas saturadas, y se utilizan ingredientes procesados, ¿el producto sigue siendo realmente saludable?”.

Dieta de carne roja versus dieta de carne vegetal

Gardner y su equipo reunieron a 36 personas a las que les asignaron dos dietas diferentes que deberían seguir una durante ocho semanas cada una. Una de las dietas consistía en consumir al menos dos porciones diarias de carne (principalmente carne roja), mientras que la otra requería al menos dos porciones diarias de carne de origen vegetal.

Ambos grupos debían llenar un diario en el que registraban cuidadosamente sus comidas durante cada dieta, un trabajo que realizaron con apoyo de miembros del equipo de investigación de Gardner.

Entonces midieron los niveles de una molécula llamada N-óxido de trimetilamina, también conocida como TMAO, un compuesto asociado con el riesgo de enfermedad cardiovascular, en ambos grupos para cada dieta.

Niveles de TMAO más bajos con carne de origen vegetal

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Los niveles de TMAO eran más bajos cuando los participantes comían carne vegetal comparados con los que comían carne roja.

Los investigadores descubrieron que los niveles de TMAO eran más bajos cuando los participantes comían carne de origen vegetal. Los que comieron la dieta de carne roja durante las primeras de ocho semanas del estudio tuvieron un aumento en TMAO, mientras que los que comieron la dieta a base de plantas primero no lo hicieron.

Pero observaron diferencias cuando se cambió la dieta. Como es de esperar, los que cambiaron de carne roja a carne vegetal disminuyeron sus niveles de TMAO, pero los que cambiaron de carne vegetal a carne roja, no experimentaron un aumento de dicha molécula.

Esto en particular sorprendió a los investigadores, ya que no esperaban diferencias marcadas por el orden de las dietas. La explicación parece residir en que ciertas especies bacterias que residen en el intestino, prosperan en personas cuyas dietas son ricas en carnes rojas, pero quizás no lo hacen en aquellas que no la comen.

“Entonces, para los participantes que tenían primero la dieta a base de plantas, durante la cual no comieron carne, básicamente los hicimos vegetarianos y, al hacerlo, es posible que, sin darse cuenta, hayan debilitado su capacidad para producir TMAO”.

Un factor de riesgo emergente

A pesar de ello, la molécula sigue siendo “un factor de riesgo emergente” ya que, a pesar de haber una conexión entre ella y el riesgo de enfermedad cardiovascular, esta no se ha comprobado por completo.

“En este momento, no podemos estar seguros de que TMAO sea un factor de riesgo causal o simplemente una asociación”, dijo Gardner. Y es que en la carne roja también hay dos precursores de TMAO, la carnitina y la colina, lo que podría contar como una influencia adicional para el riesgo.

Sin embargo, el hallazgo sugiere que es necesario prestar atención a los niveles de TMAO, ya que su abundancia no solo se asocia con la inflamación y la coagulación de la sangre, sino también con otros problemas de salud.

Como dato curioso, podemos mencionar que el estudio fue financiado por Beyond Meat, una empresa que produce alternativas para sustituir la carne roja por carne elaborada a partir de plantas.

Y a pesar de que Beyond Meat participó en el diseño la realización del estudio, los investigadores solicitaron a un tercero en Stanford, la Unidad de Ciencias Cuantitativas, para el análisis de los datos recolectados. Los resultados se publicaron en la revista American Journal of Clinical Nutrition.

Referencia:

Plant-based meats improve some cardiovascular risk factors compared with red meat. https://www.eurekalert.org/pub_releases/2020-08/sm-pmi080720.php

A randomized crossover trial on the effect of plant-based compared with animal-based meat on trimethylamine-N-oxide and cardiovascular disease risk factors in generally healthy adults: Study With Appetizing Plantfood—Meat Eating Alternative Trial (SWAP-MEAT). https://academic.oup.com/ajcn/advance-article-abstract/doi/10.1093/ajcn/nqaa203/5890315?redirectedFrom=fulltext