De acuerdo a los resultados de un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Estatal de São Paulo (UNESP), la oxitocina –conocida como la hormona del amor– puede ser un fuerte aliado en el control y la prevención de la osteoporosis.

Los autores del estudio evidenciaron que cuando se administra a ratas hembras al final de su período fértil, la hormona revierte los precursores de la osteoporosis, como la reducción de la densidad ósea, la disminución de la fuerza ósea y la falta de sustancias que promueven la formación ósea.

Metabolismo óseo

Además del hipotálamo, la oxitocina es secretada por las células óseas, y la investigación ha evidenciado su asociación con el metabolismo óseo en las mujeres durante el proceso de envejecimiento. La osteoporosis es más frecuente entre las mujeres posmenopáusicas, que generalmente tienden a tener niveles más bajos de oxitocina en el plasma sanguíneo.

En los animales tratados con oxitocina los investigadores no encontraron evidencia de pérdida de densidad ósea, lo que contrastó con lo observado con el grupo de control.

Para el estudio, los investigadores administraron dos dosis de oxitocina con un intervalo de 12 horas a 10 ratas hembras de 18 meses en “periestropausia”, considerada el equivalente a la perimenopausia en humanos, que estaban atravesando un proceso de envejecimiento natural.

Transcurridos 35 días de la administración de oxitocina, los investigadores analizaron muestras de sangre y muestras de tejido óseo del cuello femoral (la parte superior del fémur justo debajo de la articulación de la cadera y la ubicación más común para una fractura de cadera), comparando los resultados con 10 ratas hembras de 18 meses a las que no se les administró la hormona.

Huesos más densos

En los animales tratados con oxitocina los investigadores no encontraron evidencia de pérdida de densidad ósea (osteopenia), en contraste con el grupo de control. En referencia a estos resultados, la doctora Rita Menegati Dornelles, del Laboratorio de Envejecimiento y Fisiología Endocrina de la UNESP, comentó:

“Nuestros resultados demostraron que la oxitocina ayuda a modular el ciclo de remodelación ósea en ratas senescentes. Los animales que recibieron la hormona mostraron un aumento en los marcadores bioquímicos asociados con la renovación ósea y en la expresión de proteínas que apoyan la formación y mineralización de los huesos”.

El estudio encontró que la oxitocina –conocida como la hormona del amor– puede ser un fuerte aliado en el control y la prevención de la osteoporosis.

El análisis de las muestras de sangre mostró un aumento de la actividad de los marcadores clave de la formación ósea, como la fosfatasa alcalina. Esta sustancia es producida por células osteogénicas y está asociada con la mineralización.

Los investigadores también observaron una actividad reducida de la fosfatasa ácida resistente al tartrato, un marcador de la resorción ósea. Además, se pudo evidenciar que la región del cuello femoral era más fuerte y menos porosa y que su respuesta de compresión biomecánica fue mejor y tenía propiedades físico-químicas que garantizaban una mayor densidad.

En última instancia, explicaron los autores del estudio, las ratas tratadas con oxitocina tenían huesos más densos. Sobre la base de estos resultados, los investigadores planean estudiar los efectos de la oxitocina en la prevención de la osteoporosis en humanos.

Referencia: Oxytocin and bone quality in the femoral neck of rats in periestropause. Scientific Reports, 2020. https://doi.org/10.1038/s41598-020-64683-0