La piel ha sido reconocida desde hace mucho tiempo como un objetivo potencial para la administración local y sistémica de fármacos, así como para la vacunación. Sin embargo, el valor práctico de la vía transdérmica de administración de fármacos está limitado por las propiedades fundamentales de la barrera que recubre la piel.

La protección fisiológicamente beneficiosa que proporciona la piel contra la permeación de xenobióticos es un inconveniente desde la perspectiva del transporte percutáneo de agentes terapéuticos.

Tecnología innovadora

Por tanto, un sistema de administración que permeabilice la piel de forma temporal y reversible puede permitir la administración de un amplio espectro de moléculas a través de la piel. Una de esas tecnologías son las microagujas, que son agujas de escala micrométrica que pueden crear poros microscópicos en el estrato córneo y las capas superiores de la epidermis, mejorando así la penetración de la piel.

Las microagujas, como su nombre lo indica, consisten en proyecciones de tamaño micrónico similares a las agujas, que pueden variar de 100 a 1000 µm de longitud. Son capaces de perforar a través del estrato córneo pero no llegan a las terminaciones nerviosas debido a sus pequeñas dimensiones y por lo tanto no provocan dolor.

Las microagujas son capaces de perforar a través del estrato córneo de la piel pero no llegar a las terminaciones nerviosas, de modo que son mínimamente invasivas e indoloras.

Se han desarrollado cuatro diseños: (1) microagujas disolubles, hechas de polímeros biodegradables que encapsulan medicamentos o vacunas; (2) microagujas con recubrimiento sólido, en las que los medicamentos o vacunas se recubren en la superficie de la microaguja; (3) microagujas huecas para inyección y (4) microagujas sólidas para perforar la piel seguida de la aplicación de un parche de medicamento (enfoque de parche).

Mejores resultados sanitarios

La innovadora tecnología tiene el potencial de marcar una diferencia significativa para mejorar la salud de los pacientes y la salud pública, un enfoque particularmente relevante en tiempos de pandemia.

Las agujas hipodérmicas tradicionales pueden ser aterradoras y dolorosas tanto para los niños como para los adultos. Pero las microagujas podrían mejorar el cumplimiento de los tratamientos por parte de los pacientes y, por consiguiente, producir mejores resultados sanitarios.

Se ha llevado a cabo un trabajo tremendo para la producción de microagujas compuestos de una amplia gama de materiales y utilizando diversas técnicas de fabricación.

La pandemia COVID-19 genera una urgencia extra a la búsqueda de vacunas y nuevas formas de suministrarlas. En la Universidad de Swansea, en Reino Unido, se está probando una nueva y revolucionaria forma de administrar vacunas a través de parches de piel con microagujas.

Los investigadores que dirigen este trabajo señalan que el sistema de entrega transdérmica tiene el potencial de mejorar la experiencia del paciente y reducir significativamente la carga de los sistemas de salud. El parche es indoloro y mínimamente invasivo, de modo que es posible que los pacientes se lo administren ellos mismos bajo la orientación de un profesional de la salud.

En un momento en que el auto-aislamiento es necesario, los parches de microagujas podrían aportar importantes beneficios. Por una parte, la posibilidad de ser aplicado con facilidad en el hogar reduciría la necesidad de que las personas asistan a una clínica. Para los profesionales de la salud, esto acortaría los tiempos de consulta o de citas y eliminaría potencialmente la necesidad de almacenamiento en cadena de frío.

Referencias:

Microneedles for transdermal drug delivery. Advanced Drug Delivery Reviews, 2004. https://doi.org/10.1016/j.addr.2003.10.023

Vaccines through microneedle skin patches. Medical Xpress, 2020. https://bit.ly/2XGhw0V