Los eventos del pasado martes 5 de agosto han dejado a la capital libanesa, Beirut, en una complicada y delicada situación. Una repentina explosión acabó con la normalidad de la cotidianidad de la ciudad y la sumió en un caos que solo esperaríamos ver en películas de ficción.

El suceso ha golpeado severamente a todo el Líbano y lo ha puesto en una posición muy comprometida. A medida que el polvo de la explosión se asiente y somos capaces de ver todos los daños, el país busca entender lo sucedido y cómo podrá salir adelante.

En medio de toda esta confusión, poco a poco los detalles de lo ocurrido salen a la luz. Acá te ofrecemos una recopilación de todo lo que se sabe hasta ahora sobre esta situación:

La explosión

El pasado martes, alrededor de las 6 pm (hora local), en un almacén ubicado entre el centro de Beirut y su puerto, se desataron dos explosiones que afectaron a toda la ciudad. La primera explosión afectó al almacén y generó una gran columna de humo que llamó la atención de los habitantes de la ciudad.

Muchos de estos detuvieron sus actividades para observar al coloso e incluso algunos decidieron documentarlo en video. Es por esto que la segunda parte de la explosión (mostrada arriba) fue grabada desde tantos ángulos.

Esta segunda ola fue la que verdaderamente terminó por devastar la ciudad. Cuando se manifestó, la columna de humo se transformó en una bola de fuego que se elevó hasta el cielo. Junto a esta, una enorme onda expansiva con humo subió incluso más, hasta tomar una forma muy similar a la de los temidos “hongos” nucleares.

Los edificios, casas y calles aledaños se vieron gravemente afectados por lo menos en un radio de 2 km. Pero los efectos de la bomba se sintieron en incluso más lugares. De hecho, en áreas más adentradas del territorio libanés (a más de 15 km) las ventanas de las edificaciones y automóviles estallaron a causa de la fuerza de la explosión.

Toda esta destrucción acabó con la normalidad del pueblo libanés en cuestión de minutos. Ahora, un día después del incidente, la confusión aún reina.

¿Ataque o accidente?

Luego del shock inicial, la necesidad de obtener respuestas se hizo presente. Como una de las primeras teorías, se llegó a pensar que la explosión había sido el resultado de un ataque terrorista.

Esto debido a que desde tan solo una semana atrás, Israel y Líbano mantenían una relación tensa. Sin embargo, el país israelí y funcionarios como el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gabi Ashkenazi, se encargaron de aclarar tanto a medios locales como internacionales que ellos no habían tenido nada que ver con el evento.

Por su parte, las siguientes declaraciones del presidente del Líbano, Michel Aoun, corroboraron lo dicho por Israel. Hasta ahora, parece que todo ha sido causa de un trágico accidente.

Primero se dijo que la explosión fue causada por el incendio en un almacén de fuegos artificiales. Pero, la magnitud de la onda expansiva y de los daños apuntaban a explosivos de mucho mayor calibre. Es acá donde se posaron los ojos sobre una bodega que guardaba 2.750 toneladas de nitrato de amonio (desde los conflictos del 2014).

Nitrato de amonio

El nitrato de amonio se trata de un compuesto altamente inflamable que puede ser utilizado como fertilizante o como explosivo. Su combustión puede llevar al ambiente gases tan nocivos como el gas de amonio y el óxido de nitrógeno.

El problema real se presentó cuando el nitrato de amonio, que no se encontraba debidamente aislado y protegido, entró en contacto con una chispa que lo encendió. El presidente ha catalogado como “inaceptable” esta falla. Mientras tanto el país aún se lamenta sobre las pérdidas que no ha terminado de contabilizar.

Las consecuencias

Como lo hemos mencionado, las consecuencias de esta explosión aún están siendo contabilizadas. Sin embargo, a simple vista es posible notar la magnitud del caos en el que ahora la capital libanesa está sumergida.

Marwan Abboud, gobernador de Beirut, llora mientras habla de la catastrófica explosión.

El jefe de la Cruz Roja del Líbano, George Kettani, dijo a la emisora Mayadeen: “Lo que estamos presenciando es una gran catástrofe”. Por su parte, rompiendo en llanto, el gobernador de la ciudad, Marwan Abboud, declaró lo siguiente:

“Nunca en mi vida he visto un desastre tan grande, tan catastrófico. Esta es una catástrofe nacional. Este es un desastre para el Líbano. No sabemos cómo nos vamos a recuperar de esto. Tenemos que mantenernos fuertes, tenemos que ser valientes”.

Incluso, llegó a comparar el evento con lo ocurrido hace 75 años en Hiroshima y Nagasaki con las bombas nucleares. A partir de hoy, todo el país entrará en un luto que durará tres días.

Los fallecidos

Por ahora, la Cruz Roja libanesa ha contabilizado al menos 100 víctimas. Sin embargo, muchos aún se encuentran desaparecidos o atrapados bajo los escombros.

Los heridos

Asimismo, el organismo de la Cruz Roja en Líbano también ofreció una cifra aproximada de 4 mil heridos como consecuencia de las explosiones. Pero estas cifras podrían seguir en aumento a medida que los organismos de rescate siguen con sus labores de búsqueda.

La ciudad

El área en la que se produjo la explosión ha desaparecido del mapa. Específicamente, la ubicación del almacén donde se encontraba el nitrato de amonio, ahora ha pasado a ser polvo submarino. En las imágenes es posible observar el cráter que ha quedado en su lugar.

Por su parte, muchos edificios de la ciudad han sido reducidos a escombros. Todos los vidrios rotos cubren las calles y los hospitales luchan por funcionar para atender a los heridos y a los pacientes de coronavirus con cortes de luz y agua debido a la catástrofe.

El ministro de Salud del país ha llamado a los médicos para que se ofrezcan como voluntarios en el “lugar más cercano al que puedan llegar”. La Cruz Roja libanesa ha pedido donaciones de sangre a todos los que puedan colaborar.

Asimismo, durante el evento se reportó una caída en las telecomunicaciones. No se sabe si esto estuvo relacionado, pero ha afectado la posibilidad de comunicarse con los centros de ayuda durante la catástrofe.

La reacción del mundo

Países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Arabia Saudita, no solo han ofrecido sus condolencias por los afectados, sino que han extendido sus manos en ayuda al Líbano. Incluso naciones como Irán e Israel, en claro conflicto con la nación libanesa, han dejado las diferencias de lado para ofrecer su asistencia en tiempos de crisis.

La noche del pasado martes, las pirámides de Giza en Egipto y el Burj Khalifa en Dubai, Emiratos Árabes Unidos se iluminaron con la bandera del Líbano, esto como una forma de manifestar su solidaridad con la situación del país del Medio Oriente.

¿Y ahora?

Incluso antes de la explosión, el Líbano ya se encontraba en crisis, los problemas económicos sostenidos desde los últimos años y acrecentados por la crisis del COVID-19, las claras tensiones políticas, las manifestaciones civiles y la amenaza de un problema de escases alimenticia ya se cernían sobre el país.

Ahora, la explosión ha acabado con el puerto de Beirut (el principal punto de entrada para las exportaciones del país). Por lo que uno de sus primordiales medios de sustento ha sido neutralizado. Igualmente, los casos de coronavirus en el país pasaron los 5 mil y se encuentran en aumento.

En medio de una situación como esta, Líbano tendrá que esforzarse por salir adelante y toda la ayuda con la que pueda contar podría hacer una gran diferencia. Por ahora, solo nos queda esperar que la tragedia deje en paz a esta nación para que pueda iniciar su camino a la recuperación.