Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Columbia en Nueva York demostró que uno de los componentes evolutivamente más antiguos de nuestro sistema inmunitario puede estar influyendo en la gravedad de los síntomas de la infección por coronavirus.

Se trata del llamado sistema del complemento, un complejo en cascada de enzimas proteolíticas sanguíneas involucradas en la respuesta inmune. Su antigüedad evolutiva está indicada por el hecho de que los componentes individuales del sistema del complemento se encuentran incluso en animales inferiores.

Maestros imitadores

Los autores del estudio encontraron que las mutaciones en ciertos genes de este sistema, así como en algunos genes responsables de la coagulación de la sangre, están directamente relacionadas con la gravedad de COVID-19.

Esta conexión sugiere que los medicamentos existentes que inhiben el complejo de enzimas del sistema del complemento pueden ayudar en el tratamiento de pacientes con neumonía grave por coronavirus.

Es estudio mostró que el historial de degeneración macular y el historial de trastornos de la coagulación son factores de riesgo para morbilidad y mortalidad en pacientes con COVID-19.

El sistema del complemento es una defensa crítica contra los patógenos y cuando está desregulado –por variantes de la línea germinal o adquirido a través de efectos relacionados con la edad o daño tisular excesivo– puede contribuir a las patologías mediadas por la inflamación.

Del mismo modo, los programas de coagulación inducidos por la inflamación, que pueden ser regulados por el sistema del complemento, son fundamentales para controlar la patogenia asociada con las infecciones.

Por lo tanto, las proteínas del SARS-CoV-2 “disfrazadas” como componentes del sistema del complemento y de coagulación pueden contribuir a la patología mediada por inmunidad asociada a la enfermedad COVID-19.

A partir de esto, los científicos concluyeron que las personas con un sistema de complemento hiperactivo, así como trastornos hemorrágicos generales, deberían ser más susceptibles a la infección por coronavirus.

Modulando el curso de la infección

Para confirmar esta hipótesis, los autores del estudio centraron su atención en pacientes con COVID-19 que también sufrían de degeneración macular relacionada con la edad (una enfermedad crónica de la retina que se asocia con la disfunción del sistema del complemento) y tenían problemas con la coagulación de la sangre, expresada en trombosis y hemorragia.

Para ello, el equipo realizó un estudio observacional retrospectivo de 11.116 pacientes ingresados ​​en el Centro Médico de la Universidad de Columbia entre el 1 de febrero al 12 de abril que presentaron sospecha de infección por SARS-CoV-2.

Estos análisis revelaron que el historial de degeneración macular y el historial de trastornos de la coagulación (trombocitopenia, trombosis y hemorragia) son factores de riesgo para morbilidad y mortalidad en pacientes infectados con SARS-CoV-2.

Las mutaciones en ciertos genes del sistema de complemento, así como en algunos genes responsables de la coagulación de la sangre, están directamente relacionadas con la gravedad de COVID-19.

La tasa de mortalidad entre pacientes con degeneración macular concomitante superó el 25 por ciento, casi tres veces más que la tasa de mortalidad media (8,5 %), y alrededor el 20 por ciento de estos pacientes requirió de soporte respiratorio, un requerimiento representativo de la presentación más grave de la enfermedad coronavírica.

Los pacientes con problemas de coagulación también tuvieron más probabilidades de morir por infección pulmonar grave, una tendencia que no podía explicarse por las diferencias de edad, sexo u otros factores demográficos o socioeconómicos.

Un estudio de la actividad de los genes de las proteínas del sistema del complemento también indicó que el virus SARS-CoV-2 causa una activación excesiva del sistema del complemento tras la infección.

Además de proporcionar evidencia de que la función del sistema de complemento modula el resultado de la infección por SARS-CoV-2, los resultados del estudio también indican las perspectivas para el uso de inhibidores del sistema del complemento en el tratamiento de COVID-19.

Referencia: Immune complement and coagulation dysfunction in adverse outcomes of SARS-CoV-2 infection. Nature Medicine, 2020. https://doi.org/10.1038/s41591-020-1021-2