La crisis del coronavirus sacó a la humanidad de los rieles que había venido transitando. Como un enorme obstáculo en el camino, el COVID-19 se convirtió en aquello que descarriló el avance del mundo.

Ahora, a más de 6 meses desde que se declaró el inicio de la pandemia, la humanidad lucha por entender cómo resurgir y superar la crisis ocasionada por el SARS-CoV-2. En la mayoría de los casos, a nivel económico la aparición de este virus implicó pérdidas de diversas magnitudes para los negociantes.

Sin embargo, en esta situación es posible encontrar algunos ganadores que han salido a flote. Amazon, por ejemplo, es la viva presentación del modelo de negocios que ha podido triunfar durante la pandemia.

Pero no todo ha sido positivo tampoco para este gigante. Recientemente, su CEO, Jeff Bezos, compareció ante el Congreso de los Estados Unidos junto a los CEOs de otras grandes empresas tecnológicas para discutir sobre el dominio que ejerce Amazon sobre el mercado minorista.

Economía de pandemia, un cambio de escenario brusco pero duradero

Hasta el último registro, el comercio en línea representa un 15% de todo el mercado minorista de los Estados Unidos. De este 4 de este 15% es únicamente de Amazon, cuando hablamos de comercio minorista online en territorio estadounidense.

Sin embargo, debido a la llegada de la pandemia la demanda de los servicios online se ha disparado. Por este motivo, entidades como el banco privado UBS estiman que, tan solo para el 2025, las ventas online se hayan convertido en el 25% del mercado minorista de Estados Unidos.

Según sus proyecciones, incluso cuando la pandemia se acabe, muchas personas preferirán seguir haciendo compras desde la comodidad de su casa. Por este motivo, debido a la pandemia del COVID-19, servicios como el de Amazon podrían experimentar un nuevo boom que después se transformará en otro proceso de crecimiento sostenido. Mientras que, por otra parte, por lo menos 100 mil tiendas minoristas físicas tendrán que cerrar sus puertas en los próximos 5 años, también según lo previsto por el UBS.

¿El monopolio de Amazon?

La gran auditoria en la que se escudriñó con ahínco entre las actividades de los CEOs de Amazon, Google, Apple y Facebook, tuvo lugar el pasado miércoles. Allí, Bezos estableció su defensa estipulando que, aunque Amazon tenían gran presencia en el mundo virtual, su participación en el físico era nínima.

Por lo que, alegaba que en el mercado tenía competidores como Walmart, que hacían imposible que tuviera algún tipo de monopolio. Sin embargo, la realidad se abrió paso dentro de la reunión.

Allí se mencionaron situaciones concretas como la ocurrida con un sitio web conocido como diapers.com al que se le montó una cacería constante hasta que tuvo que cerrar. Igualmente, fueron varias las denuncias de maltrato a los vendedores minoristas, que están sujetos a la incertidumbre de la inconsistencia del servicio, a errores de envío cometidos por la empresa, bloqueo de posibles artículos de venta y elevadas tarifas por servicios que termina por no ofrecer.

Todo esto, dentro de un marco al que los minoristas han denominado como una “dictadura”. Una de la que, además, es casi imposible salir. Amazon no tiene par en el mercado y salir de su plataforma implica perder el gran alcance que se tiene a muchos clientes. Por lo que, muchos vendedores se quedan porque sienten que de todos modos no existe otro lugar al que ir. Por lo menos no uno que ofrezca todas las condiciones que Amazon provee.

Amazon, Facebook y Google, la triada de las ads

Por su parte, el mundo de las ads de Amazon también se encuentra en ascenso. Después de Google y Facebook, Amazon es la empresa que más publicidad vende dentro de sus plataformas.

Asimismo, se ha convertido en la empresa que más invierte e publicidad, al ingresar un monto de más de 7 millones de dólares en publicidad este 2019 versus los casi 3 millones que se captaron por ofrecerla.

Tan simple como la ley de la oferta y la demanda

A pesar de esta diferencia de pagos, Amazon tiene otra infinidad de proyectos que se combinan y le permiten a este tener control financiero de todos. Esto debido a que cuenta con un colchón monetario perfecto para usarlo en oportunidades como esta.

Sumado a esto, el mundo de las ads solo sabe crecer. Tan solo en este inicio del 2020, la demanda de ads en Amazon aumentó más de 30%. Y, con esto, los precios de cada ad subieron también.

Con lo importante que es aparecer en la primera página en los buscadores de Amazon, cada vez más personas están dispuestas a pagar por una ad que posicione a su negocio allí.

No obstante, la oferta para esto muchas veces es limitada y, si sumamos a eso con miles (y potencialmente millones) de interesados, el resultado es una elevación constante de los precios, acorde a la demanda que recibe el servicio.

La laguna legal

Por lo general, las leyes antimonopolio con las que se ha examinado a Amazon estipulan que no deben colocarse precios predatorios ni aprovecharse del dominio del mercado bajo ningún respecto. Sin embargo, en general esto se aplica para los consumidores o usuarios del producto – y Amazon ha cumplido–.

Ahora, cuando hablamos de sus empleados o socios minoristas, la situación cambia. Estos se quejan múltiples veces de las respuestas tardías de la empresa, además de los aumentos y restricciones que imponen en la página sin consultar a los vendedores. Pero, como la ley antimonopolio se refiere específicamente al consumidor, este otro grupo de individuos que busca surgir a través de Amazon queda neutralizado.

Crecimiento notorio y sostenido

En estos momentos, la empresa se encuentra valuada en 1.5 billones de dólares –un monto mayor al PIB de Arabia Saudita. Para estos meses, Amazon planea crecer incluso más al adquirir Zoox, un emprendimiento que se ocupa de la fabricación de automóviles autónomos.

Con esto, la empresa busca desligarse un poco más de las actividades de FedEx y UPS, como miembros de las cadenas de distribución. Un detalle que también se ve en su reciente adquisición de la marca Rivian, una fabricante de autos eléctricos.

Acciones antimonopolio

En la actualidad, se habla de “diluir” o dividir a Amazon en empresas separadas y más pequeñas. Es decir, buscan acabar con la visión de que AWS, Amazon Prime, tienda Amazon y demás son una unidad.

Con este modelo, Amazon se convertiría en una empresa más pequeña con menos formas de inundar el mercado. Según los expertos, esto podría convertirse en la oportunidad perfecta para que las pequeñas empresas y los emprendimientos surjan de nuevo. Sobre todo porque en los últimos años el porcentaje de creación de estas había venido disminuyendo.

Tal vez así se le pueda dar al resto de la economía el empujón que necesita para volver a su carril luego de que la crisis del coronavirus pase. Ahora, solo queda por ver si el Congreso llevará sus amenazas a última instancia o si se llegará primero a un acuerdo con Amazon.