La tecnología se hace cada vez más eficiente y sus frutos a cada paso se perfeccionan. Los deepfakes, o “ultrafalsos”, son el fruto de la fusión entre la inteligencia artificial (IA) y lo que denominamos fake news o “noticias falsas”.

A través de los deepfakes, se pueden crear videos fotorealistas que retraten a personas diciendo o haciendo cosas que nunca comentaron o realizaron. En esencia, los deepfakes son una herramienta útil para gran parte del mundo de la creación audiovisual. Pero, lamentablemente, por sus características, también se vuelve altamente posible que se utilice con otros fines malintencionados.

En los últimos años nos hemos encontrado con casos de Deepfakes que se han asemejado tanto a la realidad, que ha sido casi imposible notar que eran falsos. Hagamos un repaso por estos tan increíbles como aterradores seis casos, en los que la línea entre lo real y lo ficticio se diluye, aunque sea por unos momentos.

1.- El inicio de todo – 2017

Crédito: AFP/ALBERTO PIZZOLI.

El paso de los deepfakes por el mundo empezó apenas hace tres años, por lo que su recorrido apenas empieza. Pero, desde el principio, su aparición dejó una marcada huella.

Uno de los más notorios casos del uso del deepfake, también se trata de la primera utilización inadecuada o maligna de este. En esta oportunidad, un usuario anónimo, que se identificó con el nombre Redditor, llevó a la web diversos videos en los que se podía observar a celebridades como Scarlett Johansson y Gal Gadot en situaciones sexuales.

Sin embargo, la verdad es que dichas situaciones nunca se dieron. El usuario, que resultó ser un habilidoso programador, fusionó programas de IA para que actuaran como una especie de “filtro de Snapchat” con el cual poder colocar el rostro de las actrices de Hollywood en el cuerpo de la actriz porno que prefiriera.

Fue así como se crearon estos polémicos videos que se liberaron en el 2017. Claramente, por ser el primer uso, se entiende que estos no tenían la calidad o precisión de otros casos más actuales. Pero, por ser esta la primera vez que se aplicaba la técnica, el desconocimiento de esta hizo que muchos en su momento percibieran dichos videos como reales.

2.- Barack Obama – 2018

A pesar de la notoriedad que tuvo el caso de Redditor, la conciencia sobre los deepfakes aún no se había desarrollado como tal en el mundo. Es por esto que los eventos del 2018 volvieron a crear gran revuelo en el mundo. El deepfake creado por el actor y director Jordan Peele, que retrataba al expresidente Barack Obama llamando al presidente estadounidense, Donald Trump, un “idiota”, rápidamente se hizo viral, pero con una intención mucho más positiva.

Peele, el director de la película Get Out, realizó este proyecto como un medio de concienciación para el mundo. Su mensaje llamaba a la realización de que “vivimos en un mundo en el que cualquiera puede hacer decir lo que quiera a quién sea”.

Por lo que, ahora más que nunca es momento de tomar conciencia de nuestro consumo de contenidos en la redes y de verificar bien los datos de las noticias antes de convertirnos en multiplicadores de estas.

Con este caso, el mundo llegó a conocer mucho más de cerca lo que eran los deepfakes y lo peligrosos que podrían resultar.

Esta no ha sido la única vez que Obama ha sido retratado en un deepfake. En el video podemos ver un corto que lo muestra bailando en las calles de un suburbio, algo que realmente nunca ha hecho. Los creadores de la pieza, Xin Yang, Yuezun Li y Siwei Lyu, han decidido no compartir con el mundo la forma en la que la realizaron. Esto para evitar que sus metodologías se lleguen a utilizar con malos fines.

3.- Nancy Pelosi – 2019

Crédito: Mark Wilson/Getty Images.

El mundo de la política es otro de esos blancos claros a la hora de pensar en los malos usos de un deepfake. A través de este, es posible poner en la boca de mandatarios importantes de una nación palabras que estos nunca pronunciaron. Asimismo, también se la puede usar para minar la credibilidad de un político y hacerlo perder credibilidad.

De este modo, se puede construir un mensaje falso desde cero y garantizar su dispersión a través de la colaboración involuntaria de usuarios que terminen impactados por la “noticia” y la compartan.

El caso de la demócrata, Nancy Pelosi, que se dio en el 2019, es un claro ejemplo de los malos usos de los deepfakes. Este se trató de un video en el que ella hablaba en el Center for American Progress de los Estados Unidos. Sin embargo, por las ediciones de sonido e imagen, su voz y sus gestos corporales hacían parecer que estaba bajo los efectos del alcohol.

En su momento, Trump retuiteó esto en su cuenta y lo marcó como real. Por su parte, redes como YouTube removieron el video de su plataforma, y otras como Facebook lo verificaron y etiquetaron como falso. Finalmente, Twitter sí lo dejó continuar allí sin ninguna represalia. De modo que incluso ahora es posible encontrarlo en la plataforma:

4.- Mark Zuckerberg – 2019

Siguiendo este camino, el deepfake de Mark Zuckerberg también debe destacar por ser uno de los más notorios en su tipo. Este fue diseñado por el artista Bill Posters y Daniel Howe.

Dentro de la comunicación, Zuckerberg habla del porvenir del mundo y menciona la frase “cualquiera que controle los datos, controlará el futuro”. Nuevamente, esta se ha identificado como un elemento de concienciación.

Con este video, los artistas captaron la esencia de Zuckerberg y la trasladaron a un programa de IA. Como resultado, obtenemos un video altamente detallado y difícil de diferenciar de uno real.

5.- Boris Johnson y Jeremy Corbyn – 2019

Por otra parte, durante las campañas para las elecciones en el Reino Unido, los candidatos Boris Johnson (actual Primer Ministro) y Jeremy Corbyn fueron las siguientes víctimas del deepfake.

En esta oportunidad, llegaron al internet dos videos que mostraban a los candidatos mencionando que su oponente sería la mejor opción a la hora de votar. Por lo que, instaban al público a votar por este en lugar de por ellos mismos.

Nuevamente, estos deepfakes vivieron de la iniciativa de la organización británica Future Advocacy, que solo espera crear consciencia sobre sus peligros. En este caso, el artista bretón, Bill Posters, también colaboró con el desarrollo del video.

En TekCrispy hemos hecho una reseña detallada de este hecho, por lo que puedes averiguar los detalles sobre este y ver los videos “ultrafalsos” de los contrincantes allí.

6.- ¿Mona Lisa y Salvador Dalí?

Crédito: Egor Zakharov, Aliaksandra Shysheya, Egor Burkov y Victor Lempitsky.

Para cerrar es bueno destacar que, aunque es claro que los deepfakes pueden utilizarse con fines malintencionados, estos no son los únicos. De hecho, estos también han probado ser herramientas bastante útiles y curiosas.

Un ejemplo claro de esto es la creación del laboratorio de Inteligencia Artificial de Samsung. Estos han desarrollado una herramienta capaz de dar “vida” a fotografías y convertirlas en videos cortos en movimiento.

Ha sido de este modo que han creado una colección de imágenes y retratos reconocibles (como la Mona Lisa, Salvador Dalí y Marilyn Monroe, entre otros); pero con la particularidad de que estas tienen diversas expresiones, nacidas del uso de la IA para modificar los elementos de la fotografía original.

Igualmente, el Dalí Museum de San Petersburgo usó una técnica similar para “revivir a Dalí” y lograr que este fuera quien invitara al público a su más reciente exposición.

¿Debemos temer a los deepfakes?

Como es posible ver, los deepfakes apenas se encuentran en su punto inicial y continúan haciéndose más sofisticados con el tiempo. Mientras esto pasa, sus posibilidades de uso se multiplican –tanto para buenos como para malos fines–.

Por esto, es vital recordar las palabras de Bernard Marr, quien menciona que: “No podemos simplemente depender de que el software haga el trabajo por nosotros”. Con esto, hace referencia a los casos de falsificaciones realizadas con deepfakes que aparecen en la web.

Comenta que siempre es necesario realizar una verificación de fuentes así como de contexto. De este modo, será mucho más fácil identificar qué comunicaciones son reales y cuáles son fake news. Esto incluso en los casos en los que la calidad del video nos pueda hacer dudar de la realidad.

En resumen, no es necesario tener miedo de esta tecnología, que puede ser de gran ayuda para muchos sectores. Pero, sí es imperante tratarla con el cuidado que esta requiere y, además, desarrollar una nueva capacidad de juicio más lúcida que nos permita detectarla cuando intente colarse entre nosotros a través de las plataformas web.