En un reciente estudio, el gigante farmacéutico Johnson & Johnson (J&J) informó que su vacuna en desarrollo contra el coronavirus SARS-Cov-2, agente causal de la enfermedad pandémica COVID-19, mostró resultados sólidos en los primeros ensayos preclínicos.

Los datos del estudio mostraron que una sola dosis de la vacuna candidata, llamada Ad26.COV2.S, previno con éxito la infección posterior en primates no humanos, estimulando la producción de anticuerpos neutralizantes. El estudio también mostró que la vacuna proporcionó protección completa o casi completa contra COVID-19 en sus pulmones.

Una robusta respuesta inmune

Los investigadores que realizaron el estudio evaluaron 7 candidatos diferentes de vacunas en 32 monos, 20 de ellos recibieron inyecciones de placebo. El equipo encontró que todos los monos vacunados desarrollaron anticuerpos neutralizantes contra el SARS-CoV-2 y los 6 que recibieron la vacuna óptima (Ad26.COV2.S) no mostraron la infección en sus pulmones después de haber estado expuestos al virus. Los 20 animales que recibieron el placebo se infectaron.

De las siete variaciones examinadas, la candidata Ad26.COV2.S generó la mayor cantidad de anticuerpos neutralizantes en los animales, y la respuesta de anticuerpos parecía correlacionarse con la protección contra el virus.

La vacuna utiliza un virus del resfriado común para transportar las proteínas del coronavirus a las células, lo que hace que el cuerpo genere una respuesta inmune contra el virus.

Sobre la base de estos prometedores resultados, la compañía farmacéutica inició un ensayo clínico de Fase 1 / 2a para evaluar la eficacia y seguridad de la vacuna en 1.000 voluntarios en los Estados Unidos y Bélgica, y espera comenzar un estudio de Fase 3 en septiembre.

En su programa de prueba de Fase 3, el fabricante de medicamentos tiene como objetivo incluir una representación significativa de voluntarios afroamericanos e hispanos, datos demográficos que han sido duramente afectados por la pandemia.

Razones para ser optimistas

La compañía informó que también llevará a cabo un estudio paralelo a sus ensayos de dosis única en humanos con un enfoque en dosis dobles, y reiteró su objetivo de producir y suministrar más de mil millones de dosis de la vacuna a lo largo de 2021, en caso de que sea aprobada por los entes reguladores.

A diferencia de construir su vacuna candidata COVID-19 con ARNm, la nueva tecnología que rivaliza con Moderna y Pfizer, Johnson & Johnson seleccionó una plataforma de vacuna más antigua que ha demostrado ser segura en enfermedades como el Ébola.

El ensayo mostró que una sola dosis de la vacuna previno con éxito la infección y estimuló la producción de anticuerpos neutralizantes en monos macacos Rhesus.

La vacuna de J&J utiliza un virus del resfriado común conocido como adenovirus tipo 26, o Ad26, para transportar las proteínas del coronavirus a las células del cuerpo, lo que hace que el cuerpo genere una respuesta inmune contra el virus.

En referencia a los resultados, el doctor Mathai Mammen, director de Janssen Research & Development LLC de Johnson & Johnson y parte del equipo de investigación que realizó el estudio, manifestó:

“Nuestros resultados preclínicos nos dan razones para ser optimistas en nuestro primer ensayo clínico en humanos, y estamos entusiasmados de entrar en la siguiente etapa en nuestra investigación y desarrollo hacia una vacuna COVID-19. Sabemos que, si tiene éxito, esta vacuna puede desarrollarse rápidamente, producirse a gran escala y distribuirse en todo el mundo”.

Referencia: Single-shot Ad26 vaccine protects against SARS-CoV-2 in rhesus macaques. Nature, 2020. https://doi.org/10.1038/s41586-020-2607-z