En estos momentos, la pandemia del coronavirus ya tiene en su haber más de 17.3 millones de contagiados en el mundo. Asimismo, los fallecimientos por su causa ya ascienden a más de 675 mil.

En medio de esta situación, las diferentes naciones se enfrentan a realidades totalmente distintas. Ya que el COVID-19 ha atacado a ciertas áreas con mucha más fuerza que ha otras.

Sin embargo, de uno u otro modo, el mundo entero se ha visto aquejado por esta enfermedad. Los efectos de esta ya son claros tanto en los niveles macro como en los micro de las sociedades. Asimismo, se estipula que grandes cambios sociales se tendrán que dar en los próximos años para lidiar con la enfermedad.

Pero, en general, se había hablado de que estos podrían durar uno o dos años más. Ahora, la nueva declaración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha multiplicado exponencialmente esta proyección. Según su más reciente análisis, los efectos de la pandemia del coronavirus podrían repercutir entre nosotros por décadas.

Un análisis situacional, 6 meses después

Aunque ya estamos por entrar en el octavo mes del año, se cumplen solo 6 meses desde que la OMS declaró la pandemia. En honor a esto, la organización designó a su comité de emergencias para que realizara un análisis situacional.

Este se encuentra compuesto específicamente por 18 miembros fijos y otros 12 asesores. Desde que inició la crisis del COVID-19, esta sería la cuarta vez que el comité se reúne.

Como resultado de este encuentro, se ha llegado a la conclusión de que esta enfermedad pandémica ya ha hecho suficiente como para dejar su huella entre nosotros por más tiempo del que esperaríamos.

“La pandemia es una crisis de salud de una vez en un siglo, cuyos efectos se sentirán en las próximas décadas”, ha dicho, Tedros Adhanom Ghebreyesus, jefe de la OMS.

¿Para qué se ha reunido el comité esta vez?

A pesar de la relevancia de las ya mencionadas declaraciones de la OMS con referencia a la pandemia, el saber qué tanto se alargaría esta no fue el motivo principal de la reunión. De hecho, el tema central del encuentro era simplemente determinar si era momento de proveer nuevas recomendaciones o renovar las existentes para los países que buscan lidiar con el COVID-19.

Por ahora, en este ámbito no ha habido muchos cambios. Únicamente, como reconocimiento de la delicada situación en la que nos encontramos, y a que pudo haberse evitado, el jefe de la OMS declaró al inicio de la reunión:

“Es aleccionador pensar que hace seis meses, cuando se recomendó declarar una emergencia de salud pública de interés internacional, hubo menos de 100 casos y ninguna muerte fuera de China”.

Con esto, recapituló que en un lapso de tan solo meses, las condiciones del mundo se han modificado drásticamente. No mencionó nada de forma explícita. Pero, se intuye en estas palabras que, de haber actuado antes, las cosas podrían ser diferentes. No obstante, a falta de una declaración oficial más específica, esto apenas queda como una conjetura.

Eso sí, no sería una tan extraña, puesto que la OMS ya fue criticada al principio por demorar tanto en declarar el estado de emergencia internacional. Igualmente, de forma específica, los Estados Unidos la han acusado de mantener lazos muy cercanos con el gobierno chino durante la crisis sanitaria e, incluso, han comenzado a desacoplarse de la organización.

La situación, ahora

En la actualidad, la esperanza del mundo para poder poner un fin a esta pandemia son los más de 200 proyectos de vacunas que se encuentran en pruebas en el mundo. Sin embargo, aparecen faltar como mínimo meses para la aprobación de alguna y por lo menos un año para su distribución generalizada.

“Los primeros resultados de los estudios de serología están pintando una imagen consistente: la mayoría de las personas del mundo siguen siendo susceptibles a este virus, incluso en áreas que han experimentado brotes severos”, ha dicho Tedros.

Con esto, se ha reformado la necesidad de encontrar formas de inmunización (como vacunas o tratamientos) que permitan a la humanidad finalmente estar a salvo del contagioso virus. Sin embargo, nuevamente, hay que destacar que este punto idílico se tardará en llegar. Por lo que Tedros ha declarado que:

“Aunque el desarrollo de la vacuna está ocurriendo a una velocidad récord, debemos aprender a vivir con este virus y debemos combatirlo con las herramientas que tenemos”.