Varios proyectos de vacunas contra el coronavirus han arrojado buenos resultados en sus ensayos y avanzan rápidamente para confirmar por completo que su modelo es seguro y efectivo para proteger a los humanos de la enfermedad.

Pero esto no quiere decir que el resto del mundo se sentará a esperar a que estos tengan éxito. Recientemente las compañías farmacéuticas Sanofi y GSK informaron que recibirán hasta 2,1 mil millones de dólares del gobierno de los Estados Unidos para desarrollar una vacuna contra la COVID-19.

Al mismo tiempo, la Unión Europea llegó a un acuerdo con Sanofi para garantizar el suministro de 300 millones de dosis de la posible vacuna contra el coronavirus, permitiendo que los 27 países miembros la compren una vez que se demuestre que esta es segura y efectiva.

Un esfuerzo combinado

Las compañías unirán fuerzas en la creación de una vacuna contra el SARS-CoV-2 bajo el auspicio de EE.UU. La intención es combinar un antígeno desarrollado por Sanofi, que estimula la producción de anticuerpos para matar gérmenes como este, con la tecnología adyuvante de GSK, que se encargará de reforzarla respuesta inmune que desencadenará la vacuna en el organismo.

Según lo informado por las compañías, los ensayos clínicos de su vacuna deberían comenzar en el mes de septiembre, y los planes apuntan a iniciar la fase 3 para fin de año. Y si los resultados son positivos, estas podrán solicitar la aprobación de los Estados Unidos en el primer semestre del año 2021. “Paralelamente, Sanofi y GSK están ampliando la fabricación del antígeno y adyuvante para producir hasta mil millones de dosis al año en todo el mundo”, dijeron.

“Warp Speed Operation”, apoyo financiero de EE.UU. 

El apoyo financiero se brinda en el marcode la “Warp Speed Operation” anunciada por el presidente Donald Trump meses atrás, cuyo objetivo es acelerar el desarrollo de la vacuna contra el patógeno.

Las compañías dijeron que estos 2.1 mil millones “ayudarán a financiar las actividades de desarrollo y garantizar la ampliación de las capacidades de fabricación de Sanofi y GSK en los Estados Unidos” lo que resultará en un aumento significativo de la capacidad.

Más de la mitad de este dinero se dirigirá a los ensayos clínicos, mientras que el resto se utilizarán para la ampliación de la fabricación y la entrega inicial de unos 100 millones de dosis. “El gobierno de Estados Unidos tiene una opción adicional para el suministro de 500 millones de dosis adicionales a más largo plazo”, dijeron las compañías.

Negociaciones con Comisión Europea

Pero Europa tampoco se ha quedado atrás. Sanofi reveló que sus ejecutivos también estaban manteniendo conversaciones con la Comisión Europea y otros gobiernos “para garantizar el acceso global a una nueva vacuna contra el coronavirus”.

El objetivo detrás de estas negociaciones es asegurar “una porción significativa de la capacidad de suministro total disponible en todo el mundo” para 2021 y 2022, sin dejar de lado la necesidad de garantizar un acceso global equitativo a las pruebas, tratamientos y vacunas COVID-19.

Lo que nos lleva a punto muy importante sobre el que se ha hablado mucho en las últimas semanas. Estos esfuerzos, aunque son positivos para los países en juego, también reciben críticas ya que dejan de lado a los países más pobres que no tienen recursos suficientes para llegar a acuerdos similares con las empresas.

Esto fue recalcado recientemente por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que destacó la importancia del “acceso equitativo y sin trabas” a estas opciones. En medio de una emergencia de salud pública como la actual, cualquier vacuna que se desarrolle contra COVID-19 debería considerarse como “un bien público global”. Pero como mencionamos en un artículo previo, este objetivo es muy difícil de lograr.

Referencia:

Sanofi, GSK reach virus vaccine deals with US, EU. https://medicalxpress.com/news/2020-07-sanofi-gsk-virus-vaccine-eu.html