A esta altura ya sabemos que tener una afección preexistente aumenta el riesgo de experimentar síntomas graves de COVID-19, e incluso de morir por ello. Pero poco se ha hablado de presentar otra infección simultánea.

Los expertos coinciden en que las infecciones bacterianas y fúngicas son poco frecuentes en pacientes hospitalizados con COVID-19, pero este escenario se ha relacionado con una alta mortalidad, según un nuevo estudio.

Un estudio de más de 4,200 pacientes

Un equipo de investigadores hizo un estudio observacional retrospectivo de pacientes con COVID-19 ingresados ​​al Infection Control & Hospital Epidemiology. Para ello, recolectaron datos de 4,267 pacientes diagnosticados con la nueva enfermedad que ingresaron al hospital entre el 1 de marzo de 2020 y el 18 de abril de 2020.

El análisis de los datos reveló que hubo infecciones bacterianas o fúngicas en 152 de 4,267 pacientes con COVID-19, lo que representa el 3.6 por ciento, y la mortalidad en estos casos fue de 57 por ciento. Apenas 16 por ciento de los pacientes fueron dados de alta al momento del estudio, mientras que el 28 por ciento seguía internado en el hospital.

Los autores resaltan que 74 por ciento de los pacientes recibió ventilación mecánica durante su estadía en el hospital. Y en general, 91 por ciento tuvo respiratorios positivos, 54 por ciento tuvo hemocultivos positivos y 14 por ciento tuvo cultivos sanguíneos y respiratorios positivos. Nueve por ciento tenía cultivos polimicrobianos.

Uso extendido de antibióticos

También encontraron que 79 por ciento de los pacientes estuvo expuesto a medicamentos antibióticos en los 30 días previos a la detección de sus coinfecciones. A pesar de ello, 98 por ciento de los pacientes incluidos en el estudio recibió antbióticos en cualquier momento de su estadía en el hospital por COVID-19.

Por último, notaron que entre los 5.853 pacientes con COVID-19 ingresados ​​entre el 1 de marzo y el 31 de mayo de 2020, 71 por ciento recibió al menos una dosis de algún antibiótico, mientras que el 70 por ciento de ellos recibió más de tres clases diferentes.

“La pandemia ha puesto de relieve la necesidad de una estrecha colaboración entre la administración y los programas de prevención de infecciones para controlar las infecciones nosocomiales , el uso excesivo de antibióticos y la resistencia a múltiples fármacos”.

El estudio ha revelado que a pesar de que se han descartado los antibióticos como tratamiento para la infección viral de COVID-19, su uso está muy extendido, lo cual es motivo de preocupación por el riesgo de resistencia. Por supuesto, en caso de infecciones simultáneas con otros patógenos como bacterias y hongos, estos podrían ser necesarios, pero el estudio sugiere que deben aplicarse mejores enfoques para reducir la mortalidad.

Referencia:

Bacterial and Fungal Co-Infections in COVID-19 Patients Hospitalized During the New York City Pandemic Surge. https://www.cambridge.org/core/journals/infection-control-and-hospital-epidemiology/article/bacterial-and-fungal-coinfections-in-covid19-patients-hospitalized-during-the-new-york-city-pandemic-surge/F1D5275409619B34D6687399EC37AEE3