En muchas partes del mundo el distanciamiento social se ha convertido en una medida agobiante que han preferido descartar. Los gobiernos han flexibilizado las restricciones implementadas meses atrás para contener los contagios, y muchas personas han vuelto a sus actividades fuera de casa.

Puede que este regreso sea algo inevitable tomando en cuenta que el mundo no está configurado para que cada persona o familia se mantenga en casa la mayor parte del tiempo, las autoridades han hecho énfasis en las condiciones. El coronavirus sigue circulando, contagiando a personas y causando muertes, y la prevención sigue siendo la piedra angular en el manejo de las enfermedades.

Es por ello que los expertos recomiendan continuar con el uso de mascarillas, el lavado de manos, el uso de gel desinfectante para manos, evitar tocar la cara y mantener la distancia física con otras personas, a fin de evitar contagios.

El problema es que, a pesar de tener la oportunidad de reintegrarse a la tan añorada “normalidad”, muchas personas están haciendo caso omiso de estas recomendaciones, lo cual podría resultar en un repunte de casos, y ya está surgiendo evidencia de ello.

Recientemente, voceros de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informaron que cientos de niños contrajeron COVID-19 en un campamento de verano en el estado estadounidense de Georgia el mes pasado.

Campamento de verano

Al menos 260 niños de los 597 que asistieron a un campamento de verano el mes pasado dio positivo para el coronavirus, y es probable que la cantidad sea mayor ya que al momento del comunicado, solo tenían los resultados de 58 por ciento de las pruebas realizadas.

El campamento estuvo dirigido a 138 participantes junto con 120 miembros del personal que los atendería entre el 17 y el 20 de junio, en su mayoría menores de 21 años de edad. Tras iniciar sus actividades oficialmente el 21 de junio, se les unieron 363 campistas, con edades entre seis y 19 años, y tres miembros adicionales de personal superior.

Durante el campamento, los participantes intervinieron en “una variedad de actividades en interiores y exteriores, incluyendo cantos y vítores diarios” y dormían en cabañas con capacidad para alojar 26 personas.

Pero el 23 de junio, un miembro del personal adolescente abandonó el campamento tras empezar a experimentar escalofríos desde la noche del 22. Entonces se le evaluó a fin de confirmar o descartar SARS-CoV-2, y el 24 de junio obtuvo un resultado positivo para la prueba.

Desde el momento en que se supo, el persona empezó a enviar a los campistas de regreso a su casa hasta cerrar por completo el 27 de junio. Pero la investigación iniciada el 25 de junio reveló que que 260 de las 344 personas que ya tenían los resultados de sus pruebas dieron positivo para el coronavirus.

Los CDC informaron que 74 por ciento de las personas positivas para la enfermedad tenía síntomas leves, como fiebre, dolor de cabeza y dolor de garganta, mientras que el resto no mostró síntomas.

Poco apego a las medidas preventivas

El detonante parece haber sido que el campamento ignoró las recomendaciones emitidas por los CDC de que todos aquellos que asistan a los campamentos de verano usaran mascarillas de tela.

La instrucción que sí siguieron fue la de la orden ejecutiva estatal que exige que todos los participantes muestren muestren el resultado negativo de su prueba de COVID-19, la cual debería haberse realizado en un período de 12 días o menos antes de su llegada.

Niños y jóvenes también son propensos al contagio con coronavirus

Y a pesar de ser un evento adverso, los autores del informe destacan que permitió solventar algunas dudas respecto al riesgo de transmisión del coronavirus entre jóvenes. “Estos hallazgos demuestran que el SARS-CoV-2 se propagó de manera eficiente en un entorno nocturno centrado en la juventud, lo que resulta en altas tasas de ataque entre personas de todos los grupos de edad”, escribieron.

Aunque los niños y jóvenes parecen ser más resistentes a esta nueva infección, este contagio masivo reveló que no necesariamente tienen un menor riesgo de enfermarse respecto a otros grupos. Es por ello que sigue siendo necesario apegarse a las medidas preventivas mientras se espera una vacuna.

Referencia:

Coronavirus infected hundreds of children at US summer camp. https://medicalxpress.com/news/2020-07-coronavirus-infected-hundreds-children-summer.html