Una de las particularidades de la actual pandemia es que fue causada por un patógeno nuevo, que a pesar de pertenecer a la familia de los Coronavirus, no había enfermado a humanos hasta ahora. Esto hizo la lucha más compleja ya que nadie en el mundo tenía anticuerpos que pudieran contrarrestarlo al no haberse contagiado nunca con este.

La comprensión de la infección ocurrió de manera simultánea con los contagios. Hoy, cuando más de 17 millones de personas se han contagiado con el SARS-CoV-2, aún existen dudas sobre los criterios que podrían aplicar en este proceso más allá de vulnerabilidades en el sistema inmunitario y poco apego a las medidas preventivas.

Ahora un estudio de la Universitätsmedizin Berlin y el Instituto Max Planck de Genética Molecular en Alemania arroja nuevos datos que podrían ayudar a entender mejor por qué algunas personas se contagian y otras no.

Sus resultados, publicados en la revista Nature, muestran que algunas personas sanas, que no se han enfermado nunca con COVID-19, tienen células inmunes capaces de reconocer al nuevo coronavirus.

Respuesta inmunitaria de pacientes con COVID-19 e individuos sanos

Los investigadores tomaron muestras de sangre de 18 pacientes diagnosticados con COVID-19 a través de la prueba PCR y que estaban recibiendo tratamiento para la enfermedad. También tomaron muestras de sangre de 68 personas que nunca habían estado expuestas al nuevo coronavirus.

Entonces aislaron las células inmunes de ambos grupos, y las estimularon con pequeños fragmentos sintéticos de la proteína espiga característica del SARS-CoV-2, una protuberancia en forma de corona que yace sobre su superficie y le permite fijarse a las células humanas. Así esperaban determinar si las células T se activaban por contacto con estos fragmentos de la proteína.

Y como era de esperar, en 15 de los 18 pacientes con COVID-19 las células T se activaban ante los estímulos protéicos. Recordemos que tras el ingreso de un patógeno, el sistema inmunitario responde para combatir la infección, proceso en el cual se generan anticuerpos que podrán identificarlo en una futura exposición.

Por supuesto, llama la atención que esto no ocurriera en totalidad de los casos diagnosticados. Claudia Giesecke-Thiel, una de las tres autoras principales de este estudio, cree que podría deberse “a que las células T no pueden activarse fuera del cuerpo humano durante una fase aguda o particularmente grave de una enfermedad”.

Células T que reaccionan al SARS-CoV-2 en individuos sanos

Algunos individuos que estuvieron expuestos a coronavirus que causa el resfriado común podrían estar protegidos frente al SARS-CoV-2.

Lo realmente impresionante fue lo que observado en los análisis de individuos sanos. Los investigadores encontraron células T ayudantes de la memoria capaces de reconocer fragmentos del SARS-CoV-2 en 24 de los 68 individus sanos examinados, lo cual representa el 35 por ciento de ellos.

Al comparar ambos grupos, también notaron que las células inmunitarias de los pacientes con COVID-19 reaccionaban a fragmentos de la proteína viral diferentes a los que reaccionaban las células inmunitarias de los individuos sanos. Los pacientes reconocieron la totalidad de la proteína espiga, mientras que las células T de las personas sanas reaccionaron solo a ciertas secciones.

Lo curioso es que estas secciones eran similares a las secciones correspondientes encontradas en proteínas espigas de coronavirus más inofensivos como los que causan el resfriado común. De modo que es probable que las células T de los individuos sanos reaccionan al SARS-CoV-2 como resultado de una exposición previa a otros coronavirus endémicos.

Giesecke-Thiel explica que esto se debe a que las células T “no solo son activadas por un patógeno con un ‘ajuste exacto’, sino también por patógenos con ‘suficiente similitud'”, en lo que se conoce como reactividad cruzada.

En general, es probable que las células T de reacción cruzada protejan a algunos individuos del SARS-CoV-2. Sin embargo, los efectos de este fenómenos en una persona previamente sana infectada con este nuevo coronavirus excedían los límites de este estudio, por lo que es necesario indagar mucho más.

Referencia:

SARS-CoV-2-reactive T cells in healthy donors and patients with COVID-19. https://www.nature.com/articles/s41586-020-2598-9