Desde que inició la pandemia se ha hablado de que los niños y los jóvenes sanos en general tienen un lugar privilegiado en esta pandemia. El coronavirus SARS-CoV-2, causante de la temida COVID-19, puede tener un efecto muy letal en adultos mayores y personas con afecciones crónicas. Sin embargo, los más jóvenes suelen recuperarse rápido y tienen menor riesgo de morir.

Pero conforme aumenta el número de casos, se sabe más sobre la enfermedad, y los científicos y médicos del mundo ya han identificado ciertas excepciones. Algunos niños pequeños pueden desarrollar un síndrome inflamatorio grave similar al síndrome de Kawasaki, y algunos jóvenes también pueden desarrollar síntomas graves.

La evidencia de ello la tuvimos en el mes de junio, cuando se divulgó el caso de una joven hispana en Chicago que vio sus síntomas tan agravados por la infección que requirió un trasplante doble de pulmón.

Su nombre es Mayra Ramírez, una mujer de 28 años que, pese a padecer una enfermedad autoinmune que afecta la médula espinal y los nervios de los ojos, se encontraba sana al momento de contagiarse.

Después de ella, se registró un segundo caso, el de Brian Kuhns, de 62 años, que a pesar de su edad avanzada también pudo beneficiarse de este tratamiento altamente invasivo, pero con un elevado potencial de salvar vidas.

Primer trasplante de doble pulmón por COVID-19

Tras pasar varios días son síntomas típicos y leves de COVID-19, Ramírez decidió ir al departamento de emergencias al ver agravada su condición. A los 10 minutos fue conectada a un respirador mecánico, al cual quedó conectada junto con una máquina de soporte vital que sustituía a su corazón y pulmones durante seis semanas.

Mayra Ramírez, pacientes de COVID-19 que requirió trasplante doble de pulmón para poder sobrevivir.

A principios de junio, su enfermedad se mantenía y sus pulmones se habían deteriorado a un punto necrótico en el que solo un doble trasplante figuraba como opción para salvar su vida, según sus médicos.

“No recuerdo nada durante mis seis semanas en la UCI COVID. Cuando finalmente me desperté, era mediados de junio y no tenía idea de por qué estaba en una cama de hospital”, recordó Ramírez. “Menear los dedos de los pies fue difícil y sentí que había perdido muchas habilidades cognitivas”.

Tras un lento proceso de recuperación, Ramírez fue dada de alta del hospital el 8 de julio y actualmente continúa recibiendo terapia ocupacional y física. “Desde mi trasplante, no ha habido un solo día en el que haya dado un paso atrás”, afirmó.

Segundo caso de COVID-19 que requirió doble trasplante de pulmón

Brian Kuhns, quien es dueño de una tienda de autos de Illinois, también vivió una terrible experiencia a inicios de marzo cuando empezó a sentir dolor de cabeza, de estómago y aumento de temperatura. Luego desarrolló una tos que lo llevó a la sala de emergencias local el 18 de marzo.

Los médicos atendieron a Kuhns, pero después fue trasladado a Northwestern Memorial por ser considerado como un paciente potencial que requeriría un doble trasplante de pulmón. Desde el momento en que entró a la sala de emergencias hasta su alta hospitalaria pasarían cuatro meses.

Los médicos procedieron con el trasplante el 5 de julio, tras 72 horas en la lista de espera. Y tal como indicamos cuando describimos el caso de Ramírez en la nota previa, esta cirugía suele tomar de seis a siete horas, pero el caso de Kuhns tomó cerca de 10 horas según sus médicos.

“Antes de la llegada de Brian al Northwestern Memorial, desarrolló una infección invasiva que requirió una cirugía mayor de tórax. Esto iba a hacer que el trasplante de doble pulmón sea mucho más difícil”, dijo el cirujano Samuel Kim, quien trabajó junto al dolor Dr. Ankit Bharat, director quirúrgico del Northwestern Medicine Lung Transplant Program. “Cuando abrimos la cavidad torácica había mucha evidencia de infección; todo lo que tocamos o diseccionamos comenzó a sangrar”.

Tan solo un día después de su cirugía, Kuhns dejó el ventilador. Hablando de su amarga experiencia, dijo que “todo sucedió muy rápido”, y afirma que “COVID-19 no es una broma” que merece que se tome en serio. Hoy sigue recuperándose.

Por lo que el trasplante de pulmón está figurando entre las opciones de tratamiento para los casos más graves en los que el coronavirus logra causar daño al punto de dejar los pulmones inutilizables. Sin embargo, los médicos advierten que se trata de una “cirugía mayor y compleja” y “las consecuencias requieren que el paciente haga cambios en el estilo de vida”.

Referencia:

Double lung transplants save lives of sickest COVID patients. https://medicalxpress.com/news/2020-07-lung-transplants-sickest-covid-patients.html