Esta semana, la farmacéutica Moderna inició la fase 3 de los ensayos clínicos de su candidata a vacuna contra el coronavirus SARS-CoV-2. Así como ella, otros proyectos similares han arrojado muy buenos resultados hasta ahora, lo que aumenta las expectativas de tener una vacuna antes de lo esperado.

Mientras tanto, los estudios de fármacos contra COVID-19 siguen desarrollándose a fin de proporcionar un tratamiento que permite a quienes se infecten con el virus recuperarse más rápido y reducir la mortalidad.

Siguiendo esta dinámica, los investigadores del Centro Integral del Cáncer de la Universidad Estatal de Ohio y el Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio anunciaron el inicio de un ensayo clínico dirigido a determinar la eficacia de un medicamento contra el cáncer oral llamado ibrutinib contra la nueva enfermedad. El objetivo es determinar si el fármaco puede ayudar a los pacientes con cáncer u otras afecciones inmunocomprometidas a recuperarse de COVID-19.

Un fármaco que impide la inflamación pulmonar

El ibrutinib pertenece a una clase de medicamentos conocidos como inhibidores de la tirosina quinasa (BTK) de Bruton, que funcionan bloqueando reacciones químicas específicas en el cuerpo que intervienen en procesos celulares.

Jennifer Woyach, hematóloga y coinvestigadora principal en este estudio, dice que los datos preliminares sugieren que el ibrutinib tiene el potencial de reducir las tasas de insuficiencia respiratoria y muerte en pacientes diagnosticados con COVID-19.

Al atacar a una quinasa relacionada con la inflamación de los pulmones, podría tener un efecto positivo en la reducción de este síntoma y reducir el riesgo de síntomas graves en pacientes inmunocomprometidos.

“Ibrutinib se dirige y bloquea una quinasa específica relacionada con la inflamación pulmonar, por lo que creemos que podría tener un potencial real para ayudar a disminuir esta inflamación al detener la liberación inapropiada de citocinas que vemos en COVID-19, una especie de reacción exagerada del sistema inmune que puede causar muchos problemas, incluidos desafíos respiratorios que amenazan la vida”.

Ibrutinib más tratamiento estándar durante 14 días

Los médicos hasta 78 pacientes con cáncer o una afección precancerosa que hayan sido diagnosticados con COVID-19 y hospitalizados por esta razón. Entonces escogerán de manera aleatoria a quienes recibirán un tratamiento estándar más el ibrutinib durante 14 días, o el tratamiento estándar solo.

Durante el período de seguimiento, los pacientes serán monitoreados a través de análisis de muestras de sangre en busca de marcadores inflamatorios que reflejen la respuesta inmune y el estado de otras funciones corporales.

El medicamento se considera experimental para el caso particular de este estudio. No obstante, no podemos dejar de mencionar que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. ya lo ha aprobado como tratamiento para ciertos tipos de cáncer. Entre ellos, linfoma de células del manto, la leucemia linfocítica crónica/linfoma linfocítico pequeño y otros.

Como muchos saben, las personas con cáncer o ciertas afecciones precancerosas pueden tener respuestas inmunes deficientes frente a otras enfermedades o infecciones. Estos no están exentos de contagio durante la pandemia, por lo que determinar un tratamiento eficaz para ayudarlos a recuperarse rápidamente también está entre las metas médicas establecidas.

Referencia:

Clinical trial tests oral cancer drug to combat respiratory symptoms of COVID-19. https://medicalxpress.com/news/2020-07-clinical-trial-oral-cancer-drug.html