Vivimos en una sociedad en la que el uso de multitud de objetos hechos de materiales industriales en nuestros hogares y en nuestras vidas diarias es tan habitual y común como desconocido para muchos de nosotros. La segunda mitad del siglo XX y – en apenas un par de décadas – este siglo XXI han traído toda una eclosión histórica en el uso cotidiano de mil y un objetos compuestos de diferentes materiales inicialmente creados y pensados para un uso de carácter primordialmente industrial.

Materiales tan básicos en nuestras vidas como el papel, el aluminio o el plástico son claros ejemplos de ello, estando presentes en una mayoría de los productos que nos rodean y que usamos a diario en el hogar. En este artículo haremos un repaso de algunos de estos objetos cotidianos de claro origen industrial y que han conseguido los mejores niveles de adaptación a un uso doméstico en nuestras casas.

Objetos cotidianos con materiales de origen industrial

Muchos de los objetos que utilizamos en nuestra vida diaria tienen su origen en el petróleo. Una vez extraído del subsuelo, este hidrocarburo (cuyos componentes principales son el carbono y el hidrógeno) puede refinarse y procesarse industrialmente para acabar convertido en productos de plástico de uso cotidiano en nuestros hogares. Los envases de plástico de bebidas, de productos de limpieza, de productos de higiene personal, etc. Un sinfín de objetos que pasan a diario por nuestras manos y que son el resultado de la adaptación de materiales industriales.

Desde los años 50 del pasado siglo, hemos conseguido fabricar mediante procesos industriales uno de los productos de mayor uso en nuestra vida diaria. Hablamos del papel, un producto que puede fabricarse con materiales como fibras de nylon o con una mezcla de esta con otras fibras.

El resultado es un tipo de papel mucho más resistente que el utilizado para escribir y con multitud de usos en nuestros hogares: tejidos para calzados, filtros para aparatos de aire acondicionado, termómetros digitales, aislantes eléctricos, etc. Una larga lista de objetos desarrollados a partir de materiales industriales y que nos rodean a diario sin que nunca hayamos prestado demasiada atención a su origen.

La lista es interminable, ya que hablamos de cientos de objetos con los que convivimos en casa. Productos realizados con metales, cerámica, polímeros, semi conductores o fibra de vidrio, entre otros materiales de origen industrial y no natural.

Objetos que nos son imprescindibles en casa

Los metales de los que están compuestos tantísimos de los objetos que nos rodean en el hogar son el resultado de combinar elementos metálicos naturales mediante un proceso industrial. Entre sus múltiples cualidades destacan las de ser conductores de la electricidad, ser opacos a la luz o ser muy resistentes aunque puedan a su vez deformarse. Propiedades todas ellas que confieren a los productos metálicos una gran importancia en nuestras vidas domésticas.

También los productos de cerámica forman parte de nuestro hogar en muchos productos (y no solo elementos decorativos). Las cerámicas son compuestos químicos que combinan elementos metálicos y no metálicos, resultando en materiales de uso tan común como el vidrio, el cemento o la arcilla. Una de sus más prácticas cualidades radica en el hecho de ser materiales aislantes de la electricidad o el calor. A su vez, las cerámicas son muy resistentes a temperaturas altas, siendo los ladrillos para la construcción una de sus aplicaciones más comunes.

Aunque por el nombre pueda ser un desconocido para la mayoría de nosotros, los polímeros son también materiales industriales con infinitas aplicaciones a objetos de nuestros hogares. Poseedores de una extraordinaria flexibilidad, los polímeros son compuestos basados en carbono, hidrógeno y otros elementos no metálicos. Entre los múltiples ejemplos de objetos fabricados con polímeros industriales podemos destacar aquellos realizados con materiales como el PVC, el teflón, el poliéster o la silicona, todos ellos a menudo presentes en nuestras casas.

La combinación industrial de minúsculos filamentos de vidrio con un material polimérico como, por ejemplo, la resina da como resultado un material industrial conocido como fibra de vidrio presente también en aplicaciones de nuestra vida diaria. Asimismo, los materiales semi conductores resultado de un proceso industrial forman parte también del conjunto de objetos que nos rodean a diario.

Nuestros teléfonos móviles, ordenadores, portátiles o tablets incluyen materiales semiconductores, con propiedades (de ahí su denominación) a medio camino entre los conductores y los aislantes de la electricidad, materiales que han supuesto una auténtica revolución en la industria de la computación y la electrónica.