Las células T del receptor de antígeno quimérico (CAR-T) son células T humanas recolectadas de un paciente y que se han rediseñado genéticamente para reconocer las proteíans que se encuentran en las células cancerosas del mismo.

Tras este procedimiento, las CAR-T se introducen nuevamente en el paciente para que circulen en su sangre y ataquen a las células cancerosas, constituyendo así un importante tratamiento contra la enfermedad.

De hecho, en la última década varios ensayos clínicos basados en CAR-T han arrojado resultados exitosos, e incluso la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. la ha aprobado como tratamiento para dos cánceres de sangre, leucemia linfoblástica aguda y linfoma difuso de células B grandes.

Esto ha servido de motivación para los investigadores del UNC Lineberger Comprehensive Cancer Center y Baylor College of Medicine en Houston, que han puesto en marcha proyectos para evaluar la eficacia de este método para combatir otros tipos de cáncer como el linfoma no Hodgkin.

Y los resultados han sido positivos. Según un artículo científico publicado en Journal of Clinical Oncology, por primera vez se ha demostrado que la terapia con CAR-T es segura y eficaz para pacientes con linfoma no Hodgkin recidivante.

CAR-T con un pretratamiento de quimioterapia

Alrededor del 85 por ciento de los pacientes con linfoma no Hodgkin que se someten a un tratamiento de quimioterapia estándar y/o los regímenes de radiación, se curan o pasan muchos años sin cáncer. Sin embargo, el resto no responde a estos métodos, o sufre una recaída pocos años después.

Este ensayo incluyó a 41 pacientes con esta enfermedad y les aplicaron una terapia con células CAR-T dirigida a la proteína CD30 asociada a las células de Hodgkin, como hizo un estudio en 2017. Pero en esta oportunidad agotaron los linfocitos, (glóbulos blancos que incluyen a las células T) por medio de un régimen que incluyó fludarabina, un medicamento de quimioterapia antes de aplicar las células CAR-T.

“El agotamiento de linfocitos antes de la infusión de células CAR-T parece producir un ambiente más favorable para que las células CAR-T proliferen y ataquen sus objetivos cancerosos”, dijo la coautora del estudio, Natalie Grover, profesora asistente en el Departamento de Medicina de la UNC.

Una opción eficaz y segura para casos recidivantes

Conforme avanzó el estudio, el equipo se convenció de que este fármaco jugaba un papel clave en la efectividad de la terapia CAR-T. De los 32 pacientes con cáncer activo que recibieron fludarabina para la eliminación de linfocitos antes de recibir sus células CAR-T, 19 pacientes (59 por ciento) tuvieron una respuesta completa al tratamiento.

Entre los pacientes que tuvieron una respuesta completa, 61 por ciento no mostró evidencia de cáncer recidivante un año después. Y en general, un año después de la administración de esta terapia, 94 por ciento de los pacientes seguían vivos.

En cuanto a la seguridad, se observaron efectos secundarios de la linfodepleción más el tratamiento con células CAR-T, como síntomas similares a la gripe como consecuencia del síndrome de liberación de citoquinas. Pero en los casos en los que se observó el fenómeno fue modesto, y en general, ninguno de los pacientes las complicaciones más graves.

Así lograron demostrar que el tratamiento fue seguro y altamente efectivo en pacientes con linfoma no Hodgkin recidivante, lo cual representa una esperanza para aquellos casos en los que las opciones existentes no logran sanar.

Referencia:

Excellent research results for CAR-T Cell therapy against Hodgkin lymphoma. https://medicalxpress.com/news/2020-07-excellent-results-car-t-cell-therapy.html