Al envejecer, muchos humanos se ven en un mayor riesgo de desarrollar enfermedades. Una de las más preocupantes y de las que más trabajo ha dado a la ciencia en los últimos años es el cáncer.

Muchos estudios han encontrado y confirmado factores de riesgo que inciden en la prevalencia de cáncer en los humanos, los cuales a su vez han derivado en recomendaciones que deben aplicarse de manera temprana para reducir el riesgo. A pesar de ello, la enfermedad está muy presente aún y se cobra muchas vidas años tras año.

Un nuevo estudio ha estudiado la prevalencia específica del cáncer de seno, pero diferenciándola entre mujeres pre y posmenopáusicas en países de bajos y medianos ingresos. Y tristemente, los resultados no son nada alentadores.

Los resultados, publicados en la prestigiosa revista The Lancet Global Health, revelan que las tasas de cáncer de seno entre las mujeres premenopáusicas están aumentando en países de altos ingresos. De manera similar, en los países de bajos ingresos se ha observado un aumento e las tasas de cáncer de seno en las mujeres posmenopáusicas.

Aumento de prevalencia de cáncer de ceno

Se cree que el cáncer de seno es una enfermedad de países desarrollados, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) maneja cifras que distan mucho de esta afirmación. Casi el 50 por ciento de los casos y 58 por ciento de las muertes por esta enfermedad ocurren en países menos desarrollados, y este estudio arroja nueva evidencia de ello.

Al analizar los datos recolectados de mujeres con la enfermedad en 44 países, los investigadores descubrieron que las tasas de cáncer de mama posmenopáusico está aumentando significativamente en 24 de ellos. Esta tendencia fue más intensa en los países en transición de ingresos más bajos a más altos.

Transición a los altos ingresos

La Dra. Miranda Fidler-Benaoudia, Ph.D., miembro del Instituto O’Brien. para Salud Pública en la Cumming School of Medicine (CSM) y autora principal del estudio, cree que este incremento podría deberse a que estos países están adoptando un estilo de vida más occidental. Esto podría incluir hábitos poco saludables que aumentan el riesgo de cáncer de mama, como niveles más bajos de actividad física y un mayor consumo de alcohol.

Aunque no podemos pasar por alto que los procedimientos de detección temprana, que son comunes en los países de mayores ingresos, también podrían estar jugando un papel importante en esta menor mortalidad. Recordemos que la detección temprana es clave para un mejor pronóstico.

Disparidad en la mortalidad por cáncer de mama entre países de bajos y altos ingresos

Los resultados también revelaron una profunda desigualidad en la mortalidad por este tipo de cáncer en todo el mundo. Cerca del 47 por ciento de las mujeres diagnosticadas antes de la menopausia en los países menos desarrollados morirán, mientras que en los países más desarrollado la mortalidad ronda el 11 por ciento.

En cuanto al cáncer de mama posmenopáusico, el estudio halló una tasa de mortalidad del 56 por ciento en los países menos desarrollados, un valor significativamente mayor en comparación con el 21 por ciento estimado para sus contrapartes más desarrolladas.

Hasta el momento, el diagnóstico precoz y el acceso al tratamiento siguen siendo claves para combatir la enfermedad en países de ingresos bajos y medianos. Pero más importante aún es disminuir la exposición a los factores de riesgo conocidos.

Fidler-Benaoudia destaca que este es el primer que investiga las tasas y tendencias globales del cáncer de seno pre y posmenopáusico, y que haber clasificado la enfermedad de esta forma les permitió descubrir tendencias más específicas. Y cómo no, estas son de gran utilidad a la hora de diseñar estrategias de prevención a nivel mundial.

Referencia:

Global burden and trends in premenopausal and postmenopausal breast cancer: a population-based study.https://www.thelancet.com/pdfs/journals/langlo/PIIS2214-109X(20)30215-1.pdf