Desde el comienzo de la pandemia en Estados Unidos no ha habido suficientes disponibilidad de pruebas, por lo que las autoridades han dado prioridad a las personas con los peores síntomas o cuyas ocupaciones los ponen en alto riesgo de infección, dejando a las personas menos enfermas o asintomáticas sin hacerse la prueba.

Debido a esto, muchas personas potencialmente infectadas no se han realizado la prueba, por lo que gran parte de la información que manejan los funcionarios de salud pública sobre la propagación y la mortalidad del virus no es precisa.

Datos representativos

Ante esta situación, la mejor manera de obtener datos precisos sobre cuántas personas han sido infectadas con el coronavirus es realizar pruebas aleatorias, y es exactamente lo que un equipo de investigadores de la Universidad de Indiana, en colaboración con el Departamento de Salud, hizo.

Entre el 25 abril y al 1 de mayo el equipo de investigación seleccionó y evaluó a más de 4.600 residentes de Indiana, sin importar si habían estado enfermos o no. Este esfuerzo proporcionó datos verdaderamente representativos sobre las tasas de infección por coronavirus a nivel estatal.

La extrapolación de los resultados reveló que para el momento del estudio más 187.000 personas estaban infectadas con COVID-19, unas 10 veces más que los casos confirmados en el estado.

Del total de participantes, más de 3.600 fueron seleccionadas al azar de una lista de residentes de Indiana derivada de declaraciones de impuestos, y 900 voluntarios adicionales reclutados a través de un alcance no aleatorio a las comunidades afroamericanas e hispanas, con el fin de obtener una visión más profunda del impacto del virus dentro de estas poblaciones.

A los participantes se les realizó una prueba de frotis de PCR que busca infecciones actuales y un análisis de sangre de anticuerpos que identifica evidencia de infección pasada.

Sobre la base de los resultados de estas pruebas, los investigadores determinaron que el 1,7 por ciento de los participantes dio positivo para la infección coronavírica y un 1,1 por ciento adicional dio positivo en la prueba de anticuerpos, lo que resultó en una prevalencia general estimada de 2,8 por ciento.

Una estimación confiable

Cuando los investigadores extrapolaron estadísticamente estos datos a la población estatal, estimaron que para el momento del estudio 187.802 personas estaban infectadas con COVID-19, aproximadamente 10 veces más que los casos confirmados en el estado.

El equipo de investigación también encontró que el 44,2 por ciento de los participantes que dieron positivo no informaron tener síntomas durante las dos semanas previas a la prueba. De los que dieron positivo, el 60,3 por ciento de los hombres y el 24,5 por ciento de las mujeres informaron ser asintomáticos.

El equipo seleccionó aleatoriamente y evaluó a más de 4.600 residentes de Indiana, sin importar si habían estado enfermos o no.

Al tener una estimación confiable de la verdadera cantidad de personas infectadas, los investigadores calcularon la tasa de mortalidad por infección llegando a la conclusión de que el 0,58 por ciento de los casos fueron fatales. Si bien esta cifra es mucho más baja que manejada oficialmente (6 %) sigue siendo 6 veces mayor que la tasa de fatalidad de la gripe estacional.

En cuanto a las poblaciones minoritarias, las tasas de infección fueron significativamente más altas entre los participantes hispanos, con 8,32 por ciento, que entre los no hispanos, con 2,29 por ciento.

Dado el gran número de personas que siguen siendo susceptibles a infectarse, sigue siendo necesarias las medidas de distanciamiento social, el uso constante y correcto de mascarillas faciales y la higiene de las manos, eso con el propósito de minimizar el riesgo de una segunda ola de infecciones.

Referencia: Population Point Prevalence of SARS-CoV-2 Infection Based on a Statewide Random Sample — Indiana, April 25–29, 2020. Centers for Disease Control and Prevention, 2020. https://bit.ly/32LAiHM