El distanciamiento social ha sido promovido como una forma efectiva de contener la tasa de contagios de COVID-19 durante esta pandemia. Sin embargo, ha tenido un alto costo, no solo en la economía, sino también en la salud mental de las personas.

Aunque los humanos de todas las edades se han visto afectado en mayor o menor medida por esta estrategia, uno de los grupos que más ha preocupado durante estos meses han sido los de tercera edad.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Georgia ha estado estudiando los sentimientos de soledad de los adultos mayores durante la pandemia, y en un documento publicado en la Revista Panamericana de Salud Pública divulgan sus hallazgos.

Pese a haber pasado por tiempos difíciles décadas atrás, como haber vivido la experiencia de la guerra, los ciudadanos más viejos en EE.UU. parecen estar lidiando mejor con el distanciamiento social que sus contrapartes más jóvenes.

Adultos mayores encuestados

Los investigadores decidieron realizar una encuesta en los adultos mayores de EE.UU. en el momento en que comenzaron a emitirse las órdenes de quedarse en casa para evitar el contagio con el nuevo coronavirus. El objetivo era recolectar información que les proporcionara una idea clara de cómo estaban lidiando con esta medida y dar con algunas formas para ayudarlos.

Aplicaron el cuestionario entre el 30 de marzo y el 12 de abril, momento en el que ya varias regiones experimentaban un incremento importante de los casos y se recomendaba a la gente quedarse en casa. Un total de 833 adultos mayores de 60 años que viven en los EE.UU. respondieron las preguntas para cuando ya habían estado distanciados durante un promedio de 17 días.

Más estrés entre ancianos de 60 a 70 años

Al revisar las respuestas, descubrieron que alrededor del 40 por ciento de los encuestados de 60 a 70 años de edad dijeron que se sentían moderadamente o muy estresados y que sus vidas estaban fuera de control.

Se observó que este grupo incurrió más en comportamientos poco saludables, como beber más alcohol, comer más de lo habitual, o hacer menos ejercicio, como informó un tercio de los encuestados. Aunque también un tercio de este grupo informó lo contrario, es decir, que durante el distanciamiento estuvo haciendo más ejercicio.

Lo curioso es que el subgrupo de más de edad, de 71 años en adelante, mostró una mejor actitud ante la situación que sus contrapartes más jóvenes. 74 por ciento informó que experimentaban poco o ningún estrés como consecuencia del distanciamiento, y alegaron que estos tiempos no son más estresantes que los de las guerras pasadas.

Irónicamente, la mayor edad y la cantidad de experiencias acumuladas sirvió como una base para afrontar de mejor manera los tiempos difíciles que está atravesando la humanidad actualmente.

“Ahí es donde los adultos mayores tienen fuerza”, dijo autora del estudio, Kerstin Emerson. “Tienen experiencia de vida y mecanismos de afrontamiento por los que no solemos darles crédito, pero eso es parte de su sabiduría. Realmente podemos recurrir a los adultos mayores como ejemplos de cómo manejar y vivir los malos períodos de la historia”.

Más adopción de tecnología de comunicación entre los ancianos

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Con la pandemia, muchos adultos mayores han decidido usar teléfonos inteligentes para comunicarse con sus seres queridos.

Los investigadores también notaron que los adultos mayores han adoptado las últimas tecnologías para mantener el contacto con sus seres queridos. La encuesta reveló que más adultos mayores están haciendo llamadas, enviando mensajes de texto, enviando correos electrónicos y revisando las redes sociales.

Dos tercios de los encuestado están en las redes sociales , como Facebook, y usan más dispositivos inteligentes, mientras que más de la mitad informó que hacía videollamadas una vez al día.

Se trata de información inesperada y muy valiosa, sobre todo para los profesionales de salud pública que se encuentran diseñando intervenciones para apoyar el bienestar emocional y físico de los adultos mayores durante la pandemia. Puede que hacerlo de forma remota ya no suene tan descabellado como antes.

Referencia:

Coping with being cooped up: Social distancing during COVID-19 among 60+ in the United States. https://iris.paho.org/handle/10665.2/52374