Todos los días, miles de titulares muestran las últimas cifras sobre el coronavirus: estadísticas que revelan la cantidad de casos confirmados, pruebas realizadas, hospitalizaciones y muertes, junto con la ubicación dónde sucedieron y si están subiendo o bajando.

Continuamente miles de trabajadores de la salud, agencias gubernamentales e investigadores recopilan, procesan y comparten información con el objetivo de reunir datos confiables que puedan ayudar a las personas a comprender el brote a medida que evoluciona.

No representa la realidad

Pero, a pesar de estos esfuerzos, expertos en la salud pública señalan que no es posible tener una instantánea totalmente precisa y en tiempo real del progreso del virus, y que debido a las particularidades que distinguen la epidemiología de la enfermedad coronavírica COVID-19, ningún conjunto de datos representa exactamente la realidad.

La falta de precisión de las estadísticas se fundamenta en varias razones, entre ellas, el hecho de que los datos de las pruebas de diagnóstico están incompletos.

Han surgido informes de casos en los que las personas fallecen en casa y no son contabilizados, a pesar de mostrar síntomas inconfundibles de COVID-19.

Los síntomas de alguien que se contagia con el coronavirus se muestran entre 3 y 14 días después de ocurrida la infección. Pero al menos el 40 por ciento de los infectados son asintomáticos o mostrarán síntomas tan leves que ni siquiera sospechan que tienen COVID-19. Por lo tanto, es posible que nunca se hagan la prueba, lo que significa que no aparecerán en la cantidad total de pruebas o en la cantidad total de casos.

También está el hecho de que las pruebas en sí mismas no son perfectas. Hasta un tercio de las personas obtiene un resultado falso negativo, es decir, personas contagiadas que reciben un diagnóstico negativo.

Esto sucede porque la prueba se realiza antes de que la persona tenga una carga viral suficiente alta para ser detectada, que el muestreo no es adecuado o que la prueba en sí simplemente falló. La falta de disponibilidad de pruebas también es un factor influyente porque no todos los que deben hacerse la prueba pueden hacerlo.

Una imagen retrasada

Otros factores impactan las métricas. Los resultados de laboratorio, que suelen ser publicados en lotes, pueden introducir variaciones en los números de casos. Alguien que realizó la prueba hace dos días y obtuvo un resultado de inmediato, podría ser agregado al conteo de casos el mismo día de alguien que estuvo enfermo hace dos semanas, pero cuyos resultados de la prueba los está recibiendo ahora.

Los recuentos de casos que vemos en los noticiarios en realidad reflejan lo que sucedía unos días antes. Por ejemplo, es posible que transcurran hasta cuatro semanas, entre el momento en que una persona está expuesta al virus y el momento en que se informa como un caso confirmado. Esto significa que la cantidad de personas en todo el mundo que están realmente infectadas es probablemente mucho mayor que los casos confirmados oficialmente que se publican.

Miles de trabajadores de la salud y agencias gubernamentales recopilan, procesan y comparten información para ayudar a las personas a comprender la evolución del brote de COVID-19.

Los números de fallecimientos tampoco son un indicador confiable. En algunas partes, para contar como una muerte COVID-19, el fallecido debe haber tenido una prueba de diagnóstico positiva para la infección, mientras que en otras se cuentan los casos probables. En muchas partes no se hace una distinción entre las personas que fallecieron a causa de COVID-19 o que murieron por otras causas pero con COVID-19.

También han surgido informes de casos en los que las personas fallecen en casa y no son contabilizados, a pesar de mostrar síntomas inconfundibles de COVID-19. En conjunto, todas estas variables sugieren que el números de muertes por la infección coronavírica es mayor al que se muestra en los reportes diarios.

En última instancia, resulta valioso comprender estas limitaciones ya que puede ayudar a comprender los riesgos latentes y confirma que todavía nos encontramos en medio de una pandemia que no está bajo control.

Referencias:

Making Sense of COVID-19 Numbers. UCI Program in Public Health, 2020. https://bit.ly/3jrN6bX

Statistics and Research Coronavirus (COVID-19) Testing. Our World in Data, 2020. https://bit.ly/2ZRA3Jb

Daily Updates of Totals by Week and State. Centers for Disease Control and Prevention, 2020. https://bit.ly/3ho3wAn