Que bitcoin ha pasado de ser un activo de valor relativamente bajo -tardó varios meses en que su cotización superase el dólar- a valer varios miles de dólares es un hecho conocido por todos nosotros, nos interese el mundo de las criptomonedas o no, y si cualquiera de nosotros somos conscientes de ello los ciberdelincuentes no iban a ser menos. A pesar de tener una década de vida escasa bitcoin ya ha sido protagonista de varios robos sonados -el desplome de los precios en marzo se relacionan en parte con la venta masiva de bitcoins y ethereums producto de una estafa producida por la Exchange china Plus Token, más que con la caída de otros valores por culpa del COVID-19, y que por la que ahora se están depurando responsabilidades penales en China-.

Si el elevado valor de bitcoin fuera poco argumento por si solo para convertirlo en objetivo de robos, en mayo experimentó un evento conocido como halving que reduce el flujo de bitcoins nuevos disponibles en el mercado y los debería hacer por lo tanto aún más valiosos.

Halving 2020

El halving es un evento preprogramado que al alcanzar cierto número de bloques minados reduce la recompensa que los mineros obtienen en bitcoins por bloque a la mitad. De esta forma la emisión de nuevos bitcoins se alargará durante décadas y décadas, a pesar de que una abrumadora mayoría de bitcoins ya se han extraído, y, o bien están circulando, o se encuentran descansando en una wallet o se han perdido para siempre -se calcula que se han perdido más bitcoins de los que quedan por extraer- convirtiendo a bitcoin y al resto de criptomonedas que experimentan halvings en deflacionarias, lo cual en teoría debería hacer subir su valor.

El primer halving de bitcoin ocurrió a finales de noviembre de 2012, al alcanzarse los 210 000 bloques minados, y hasta entonces el número de bitcoins que se obtenían por bloque minado era de cincuenta, lo que daría a día de hoy un valor de venta de cerca de medio millón de dólares y que en aquel entonces era aproximadamente de entre 600 y 750 dólares. Después del primer halving la recompensa pasó a ser de veinticinco bitcoins.

El segundo halving se produjo el 8 de julio de 2016, al alcanzarse lo 420 000 bloques minados, tras cuyo minado la recompensa era ya de 12,5 bitcoins, lo que representaba unos 7.500 dólares -hoy valdrían más de 100 000 dólares- y que año y pico después desembocó en los mayores precios que bitcoin -y el resto de las criptomonedas- alcanzó jamás y el salto de las criptomonedas a los medios de comunicación de masas.

Este último halving, ocurrido el 11 de mayo de este mismo año tras el minado del bloque 630 000, nos ha dejado una recompensa de 6,25 bitcoins por bloque minado y la expectativa entre los tenedores de criptomonedas de una subida de los precios que deje en ridículo la ocurrida en diciembre del 2017.

Operar con bitcoin sin comprarlos

Si no queremos comprar bitcoins pero queremos negociar con ellos existen las sites de trading de bitcoin a través de CFDs, que al operar mediante contratos por diferencia puede practicarse incluso en mercados que pierden valor.

Por supuesto aunque se evite el riesgo de robos al hacer trading el trader corre un alto riesgo de pérdida igual o superior al capital que depositó para abrir sus operaciones, ya que los contratos por diferencia no son instrumentos sencillos precisamente y al operar apalancados –aumento significativo del capital disponible para invertir a través de recursos que no son propios, deuda que presta el bróker mientas dure la operación aportando el trader solo una pequeña parte proporcional como garantía- las pérdidas en el capital propio del trader pueden producirse muy rápidamente y ser muy sustanciales, ya que ganancias y pérdidas se calculan sobre el valor total de la operación pero se suman o descuentan del depósito del trader -por ello si se deciden por convertirse en traders sopesen el operar con brókeres que les protejan contra saldos negativos, no vayan a terminar incurriendo en onerosas deudas-.

Proteger los bitcoins nosotros mismos o mediante terceros

Pero si no nos asusta el hecho de que nos roben o perdamos nuestras claves privadas siempre podemos almacenar nuestros bitcoins nosotros mismos en una wallet electrónica -son similares a un dispositivo pendrive y nos permite almacenar las criptomonedas offline o en frío– o confiar la custodia a alguna de las muchas empresas que han crecido en este nuevo ecosistema, confiando en que hayan contratado las mejores medidas de seguridad y en que cuenten con seguros para cubrir nuestros depósitos en caso de robos o pérdidas.