La pandemia del coronavirus continúa aquejando al mundo. Hasta la fecha, ya se han registrado más de 14, 5 millones de casos y las cifras de fallecidos ya superan los 600 mil. Mientras en continentes como América el COVID-19 se expande velozmente, otros como África y Oceanía han logrado mantenerse relativamente estables.

Por ahora, Oceanía se yergue como el continente menos afectado por la pandemia. En estos momentos, África, con sus 725 mil contagiados y 15 mil fallecidos, se encuentra en el segundo puesto. No obstante, el panorama se hace oscuro para este último continente debido a los recientes acontecimientos que se han dado en Sudáfrica, tal como lo reflejan las más recientes declaraciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Michael Ryan, el jefe de emergencias de la OMS, ha comentado este lunes en una conferencia de prensa virtual:

“Estoy muy preocupado en este momento de que estamos comenzando a ver una aceleración de la enfermedad en África”.

La situación de Sudáfrica

Específicamente, la situación que ha preocupado particularmente a la OMS ha sido el notorio aumento de números que ha visto Sudáfrica en la última semana. De hecho, tan solo en este último fin de semana, el territorio alcanzó y superó la barrera de las 5 mil muertes. Además, ya contabiliza más de 350 mil infecciones (casi la mitad de las que hay en todo el continente).

Con esto, queda claro que esta es el área más afectada de toda África y que, en estos últimos tiempos, está comenzando a experimentar una aceleración notoria. Sin embargo, no se trata del porcentaje de crecimiento más grande del continente.

De hecho, estas han tenido un crecimiento de un 30% –uno que definitivamente no es el más significativo que se ha visto en la región–. No obstante, como ha sido de los más afectados desde el principio, hasta una subida “moderada” en el porcentaje de sus casos, cuando se ve en las cifras, se vuelve notoria a preocupante.

Mucho de esto se debe a que el brote comenzó en Sudáfrica antes que en el resto de los países del continente, según comentó Ryan. Por este motivo, lo que empezó como un brote en las zonas más ricas ha tenido oportunidad de extenderse a las áreas más rurales y de contagiar a más personas en lapso de tiempo mayor.

Y en el resto de África…

Como hemos mencionado, en realidad Sudáfrica no es el país que experimente en estos momentos el aumento más acelerado. De hecho, naciones como Kenia ya han registrado un 31% de crecimiento en los casos de COVID-19. Igualmente, Madagascar ha reportado un preocupante aumento del 50%. Un detalle que solo superan Zambia y Namibia con 57 y 69% respectivamente.

“Creo que lo que estamos empezando a ver es una aceleración continua de la transmisión en varios países”, comentó Ryan al hacer referencia a esta preocupante situación.

Un “precursor” peligroso

Según las declaraciones del jefe de emergencias de la OMS:

“Si bien Sudáfrica está experimentando un evento muy, muy severo, creo que es realmente un marcador de lo que el continente podría enfrentar si no se toman medidas urgentes para brindar más apoyo”.

Con esto ha comentado que lo que ocurre en Sudáfrica lastimosamente podría convertirse en un “precursor” de lo que podría comenzar a pasar en todo el territorio africano. Por eso, ha aprovechado la oportunidad para hacer un llamado de atención y hacer referencia a esta situación como una “advertencia” que nos demuestra de debemos comenzar a tomar acciones ya, antes de que las consecuencias sean peores.

Un llamado a la “solidaridad y apoyo” internacional

“Esto no es solo una llamada de atención para Sudáfrica… Necesitamos tomar lo que está sucediendo en África muy, muy en serio”, reitera Ryan.

Dentro de su discurso, ha dejado muy claro que esta no se trata de una situación que deba preocupar solo al país subsahariano. De hecho, es un elemento que debería despertar la “solidaridad y apoyo” internacional. Puesto que, todos los países en los que se han presentado los incrementos más notorios han tenido en común una alta incidencia de “fragilidad y conflicto” en su haber.