Un estudio realizado por investigadores del Colegio Universitario de Londres (UCL) exploró los efectos del coronavirus y las medidas de distanciamiento social en los adultos del Reino Unido durante el brote de COVID-19. Los resultados son de gran valía para sustentar las exhortaciones que se hacen a la población, el apoyo que se ofrece y las decisiones que se toman.

La investigación en curso, que se inició la semana anterior al inicio del encierro, es el esfuerzo más grande del Reino Unido enfocado en determinar cómo se sienten los adultos con respecto a esta medida, el asesoramiento del gobierno y el bienestar general y la salud mental, con más de 70.000 participantes a los que se les ha hecho seguimiento durante las últimas 16 semanas.

Relaciones afectadas

Los datos muestran que las medidas de bloqueo están teniendo un efecto significativo en las relaciones de las personas. Alrededor de una cuarta parte de las personas informaron que sus relaciones con colegas y compañeros de trabajo han empeorado con el encierro, y una quinta parte manifestó que la relación con sus amistades ha empeorado.

Los resultados son de gran valía para sustentar las exhortaciones que se hacen a la población, el apoyo que se ofrece y las decisiones que se toman.

Además, el 18 por ciento de los encuestados señaló un empeoramiento de las relaciones con su pareja, el 20 por ciento reportó un empeoramiento de las relaciones con otros adultos con los que vivían y el 17 por ciento con los niños con los que vivían.

Las relaciones fuera del hogar también se han visto afectadas, ya que el 19 por ciento de los entrevistados informó de un empeoramiento de las relaciones con los niños fuera del hogar, y el 16 por ciento informó resultados similares con los padres u otros parientes.

El empeoramiento de las relaciones fue más común entre los adultos jóvenes, siendo los adultos mayores los que menos probabilidades tuvieron de reportar algún cambio. Alrededor del 12 por ciento de los encuestados informó la ruptura de una relación desde que comenzó el encierro, siendo los adultos menores de 30 años los que más reportaron esto.

Efecto de las medidas adoptadas

La ruptura de una relación fue mayor en personas con una enfermedad mental diagnosticada y las cifras también fueron ligeramente más altas entre las personas que viven solas, que tienen menores ingresos familiares, que viven con niños, que residen en zonas urbanas y los trabajadores clave.

El 18 por ciento de los encuestados señaló un empeoramiento de las relaciones con su pareja, el 20 por ciento reportó un empeoramiento de las relaciones con otros adultos con los que vivían.

Desde la perspectiva financiera, poco menos de la mitad de las personas reportaron estar en una posición similar ahora a la que tenían antes del cierre, con el 29 por ciento reportando que las cosas han empeorado y el 27 por ciento reportando mejoras.

Una quinta parte de los que vivían cómodamente antes del encierro han informado que las cosas han empeorado, y el 6 por ciento calificó su situación actual como “mucho peor”. Entre las personas que ya tenían dificultades financieras antes del cierre, esta cifra se elevó al 57 por ciento reportando que las cosas empeoraron y el 38 por ciento señalando una situación “mucho peor”.

El equipo del estudio recibió apoyo para lanzar una red internacional de estudios longitudinales, llamada la Red COVID-MINDS, a través de la cual docenas de científicos y médicos pueden cotejar resultados de estudios de salud mental que se están llevando a cabo en todo el mundo y comparar los hallazgos. La iniciativa apoyará el lanzamiento de nuevos estudios de salud mental en otros países y mostrará si las medidas adoptadas en países específicos están ayudando a proteger la salud mental.

Referencia: COVID-19 Social Study. University College London, 2020. https://www.covidsocialstudy.org/