El fiscal general William Barr critica la decisión de muchas compañías en Hollywood de autocensurarse para complacer los deseos del Partido Comunista de China y así garantizarse la entrada en su mercado.

Barr expresó sus comentarios durante su discurso el pasado jueves en el Museo Presidencial Gerald R. Ford y destacó nombres como Walt Disney Company, y hasta gigantes de la tecnología de Silicon Valley, quienes, según él, se están convirtiendo en “peones de influencia china”.

“Hollywood ahora censura regularmente sus propias películas para apaciguar al Partido Comunista Chino, el violador de derechos humanos más poderoso del mundo. Esta censura infecta no solo las versiones de películas que se lanzan en China, sino también muchas que se exhiben en los cines de los Estados Unidos para el público estadounidense”.

Sin duda, Barr se refiere a decisiones como la de Disney, por ejemplo, de realizar el live action de ‘Mulan’ de la manera más “respetuosa” posible, quitándole todo aire de fantasía, para evitar quedar por fuera del territorio asiático. O, de comunicados como el de Apple TV Plus, donde los altos ejecutivos pidieron a los creadores de contenido que no hicieran nada que “pudiera molestar a China”.

Hollywood depende del mercado chino cada vez más

Así como Barr, otras figuras de la administración y, sobre todo, republicanos en el Congreso, se han hecho sentir al respecto de sus comentarios sobre el territorio chino, con todo y más la situación de pandemia mundial por el coronavirus que estamos viviendo. Para nadie es un secreto la forma en la que el presidente Donald Trump se ha referido acerca de China y cómo los ha señalado con un dedo para culparlos por lo que estamos viviendo.

Esta no es la primera vez que un alto cargo del estado ataca a la industria cinematográfica por sus decisiones, ya que, el senador Ted Cruz llegó a introducir una legislación en mayo para restringirle la asistencia federal a aquellos estudios que estuvieran dispuestos a alterar sus películas para “ser admitidos” por los censores en China y así obtener entrada al “lucrativo mercado” de ese país.

En su discurso, el fiscal general Barr resaltó dos ejemplos, como el caso la cinta de Paramount Pictures, ‘World War Z’, donde la compañía les pidió a los productores que editaran cualquier referencia con algún virus originario en China. Asimismo, mencionó a ‘Doctor Strange’ de Marvel Studios, con el que afirmó que los cineastas cambiaron la nacionalidad de uno de los personajes para lograr introducirse en el mercado chino.

“Los escritores y productores saben que no deben poner a prueba los límites (…) los censores chinos no necesitan decir una palabra porque Hollywood está haciendo su trabajo por ellos”, agregó.